Boletín diario

RECIBA NUESTRO BOLETÍN DIARIO

¿Cómo se vive sin televisión, supermercados ni médicos?

Tatiana ha hecho todo en nombre de la naturaleza: empelotarse, recorrer Colombia en un Renault 4 ...

Tatiana Vertani, Kienyke

Tatiana Vertani, fotógrafa, decidió hace diez años que su vida tomaría un rumbo diferente viviendo cerca a las montañas y acompañando cada causa ambiental que se le cruzara por el frente. Ella hace parte de una corriente que cada día tiene más adeptos: renunciar al sistema.

Acaba de cumplir 30 años y siente que su vida tiene un rumbo definido: el verde. Es el color que la identifica. Es lo que quiere mirar, sentir y oler.

Hoy llega en una moto, un medio de transporte que usa de vez en cuando, y que venía conduciendo desde Villa de Leyva. A pesar del viaje no está cansada y por el contrario nos narra con entusiasmo su historia.

Tatiana Vertani, Kienyke

En este Renault 4 recorrieron el país para presentar cine ambiental y sensibilizar a las personas. 

Todo comenzó con un Renault 4 que “recicló” con su novio, un publicista que comparte con ella su visión verde de las cosas. El carro fue adecuado con un sistema de hidrógeno que le permite consumir un 40 % menos de gasolina. “El Renault ecológico” también fue pintado con imágenes de bosques y ríos para emprender un viaje por distintos sitios de Colombia: desde Cundinamarca hasta la Sierra Nevada de Santa Marta y así poder proyectar cine ambiental en los parques.

“Llevábamos un video beam y con el equipo de sonido instalado en el carro y una pantalla hecha con tubos de PVC proyectábamos cine ambiental como la Abuela grillo o documentales de Peta o de National Geographic”.

Después del carro, Tatiana dice que “la Tierra los llamó” y quisieron irse de Bogotá. “No soportamos más la ciudad”. Encontraron que a Villa de Leyva llegaban muchas personas de la ciudad que habían migrado para vivir en comunidades como el Arca Verde.

“Yo tuve una época en la que me empelotaba por las causas, pero después pase a un activismo más enfocado a mi estilo vida. Pensamos que es mejor un lugar donde difundamos un proyecto de comunidad con buenas prácticas medioambientales”.

Tatiana Vertani, Kienyke

Tatiana decidió renunciar a una vida de consumo para irse a vivir más cerca a la naturaleza y producir sus propios alimentos. 

Tatiana aprendió a cultivar y a hacer sus alimentos: mantequilla, tortas, pan, quesos, mermelada, ajonjolí, granola y otras comidas que le hicieron más fácil dejar de depender del dinero y comer una dieta orgánica. Después vendría el truque, otro estilo de vida alternativo. De esta forma mientras alguien produce shampoo orgánico alguien se lo cambia por mano de obra en alguna construcción u otro objeto. “Son muchas las personas que están en esta corriente y que viven de otra forma, por eso es posible ayudarnos y aprender siempre algo nuevo”.

La ideología ecológica de Tatiana aumentó con su contacto con los Kogui, a los que ayudó a difundir su marca de café orgánico a través de fotos y videos. “Trabajamos a su ritmo. Aparecen y desaparecen, pero nos enseñaron a respetar a la verdadera Madre. Ellos sí la tienen súper clara porque respetan cada bosque que talan. Están muy conectados y le piden a la tierra permiso antes de hacer cada cosa”.

La rutina de una persona verde

Tatiana se acostumbró al campo y por eso se acuesta a las 9 de la noche, y se levanta a las 6 de la mañana. Medita un rato o camina. Después le dedica alrededor de cuatro horas a labrar la tierra, la huerta o la construcción ya sea de un baño seco o de una maloka. En la tarde hace un rato de activismo por redes sociales o sus páginas web y “como aún no se han salido del sistema” se sientan a trabajar unas dos horas en algunos proyectos de publicidad, cine o fotografía.

En la noche no hay televisión. Pueden ver cine de vez en cuando, pero la idea es desenchufarse por completamente de lo masivo. Hace varios años también ella, su novio y varios amigos abandonaron el sistema de salud. “Somos lo que comemos y nosotros nos nivelamos con eso. Muchas personas ya no vacunan a sus hijos y nunca se enferman porque comen saludable”.

Tatiana Vertani, Kienyke

“Cada día conozco más  personas que deciden cultivar sus propios alimentos, no ver televisión, dejar de comprar en el supermercado y no ir al médico”, dice Tatiana.

Hace un tiempo Tatiana escuchó algo que la sorprendió. Su familia nunca ha cuestionado su modo de vida, pero tampoco se ha adherido a este. Sin embargo, el día que en plena reunión familiar, su tío el abogado, el que más respeto tiene y el que mayor “fortuna ha hecho”, les dijo a todos que “Tatiana era la única que tenía la verdad. La que sí estaba haciendo bien las cosas”, ella no se lo esperaba y cree que el resto de su familia tampoco. “Seguramente pensaban que era una loca, pero poco a poco ven que estoy desarrollando muchos proyectos y que vivo feliz”.

pasaje comercial
Estamos atentos a sus comentarios
cerrar

Dirección: Carrera 7 No. 156 – 78 Piso 6 Oficina 602, Bogotá D.C. Teléfono: 6012310