Incorruptibles: los cuerpos que derrotaron la muerte

Incorruptibles: los cuerpos que derrotaron la muerte

27 de Marzo del 2013

Se preservan intactos después de la muerte. La ciencia y la fe han tratado de explicar, desde hace cientos de años, por qué algunos cuerpos de personas fallecidas hace 100 años o más conservan sangre fresca, flexibilidad, y además, un extraño olor dulce.

Varios mitos rondan a los cuerpos incorruptibles. Se dice que antes de ser encontrados una luz señalaba su lugar de ubicación. El papa Benedicto XVI escribió dos textos titulados “De Cadaverum Incorruptione”, en los que establece que la “flexibilidad, el color y la frescura” son requisitos para canonizar a quienes hayan conservado un cuerpo infalible a la destrucción posterior a la muerte.

KienyKe le presenta algunos de los casos más asombrosos del mundo.

Santa Catalina Labouré (1806-1876)

Santa Catalina Labouré, Kienyke

El cuerpo de esta santa fue encontrado cincuenta y seis años después de su muerte en perfecto estado, aunque la humedad había corroído el ataúd y parte de su hábito. Su cuerpo está actualmente en un féretro de cristal en la Capilla de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.

Esta religiosa de las Hijas de la Caridad fue vidente. Decía que la Virgen María se le había aparecido en dos ocasiones y que le ordenó crear la Medalla Milagrosa. “Dios desea encomendarte una misión (.) La gracia te acompañará para que puedas realizar aquello que es necesario (.) Son tiempos en los que prevalece la maldad en Francia y en el mundo”, fueron algunas de las palabras que le escuchó a la Virgen.

San Chárbel Makhlouf (1828-1898)

San Charbel, Kienyke

Este monje maronita libanés fue devoto de Cristo y sufrió toda su vida de intensos dolores. Era famoso por practicar la taumaturgia: don de sanar enfermos. Fue enterrado sin ataúd, según una regla de su orden religiosa, pero cuando encontraron su cuerpo flotando en el barro estaba intacto, además emitiendo un bálsamo perfumado. Se dice que de su tumba sale un líquido acuoso de sangre.

San Juan Bosco (1815-1888)

San Juan Bosco, Kienyke

Este sacerdote italiano fundó la Congregación Salesiana, uno de los grupos católicos más numerosos del mundo. También fue un notable escritor y educador. Tuvo desde los nueve años sueños premonitorios, que fueron motivo de estudio en su época porque preveían distintos eventos políticos o religiosos. Murió a los 72 años y, además de ser santificado, lo nombraron el patrono de los magos e ilusionistas de España.

Papa Beato Pio IX (1792-1878)

Pio IX, Kienyke

El papa con el pontificado más largo de la historia, 31 años, permanece intacto en la basílica romana de San Lorenzo. Murió a los 85 años de un ataque de epilepsia mientras rezaba el rosario. La beatificación y santificación de este pontífice fue polémica porque era percibido por algunos sectores como una persona que abusaba del poder episcopal.

Santa Bernadette Soubirous (1844-1879)

Santa Bernadette Soubirous, Kienyke

La patrona de los enfermos fue una pastora francesa que vivió muchas adversidades a causa de su fe. Desde niña comenzó a ver apariciones de la Virgen María en Lourdes. Descubrió, guiada por la Virgen, una fuente de agua a la que acuden numerosas personas para sanarse de graves enfermedades. Su cuerpo está incorrupto en el Convento de Never. Aunque su cadáver fue encontrado en perfecto estado tiene una máscara de cera en el rostro que cubre su piel y un relleno para sus pómulos.

Santa Teresa Margarita (1747-1770)

Santa Teresa Margarita, Kienyke

Nació en Arezzo (Italia) y era hija de un conde. Desde pequeña se ensimismaba y hablaba de Dios. Su lema de vida fue: “Escondida con Cristo en Dios” y perteneció a la congregación de las Carmelitas Descalzas. Las creencias dicen que predijo su muerte, la cual ocurrió cuando tenía 23 años. La descomposición de su cuerpo se detuvo y aún hoy continúa intacto en un monasterio de Florencia.

Santa Zita (1212-1272)

Santa Zita, Kienyke

La patrona de la ciudad de Lucca era trabajadora doméstica y por eso se representa con un balde en la mano. Zita, que provenía de una familia muy pobre, entró desde los 12 años a trabajar para la familia Fatinelli, donde se ganó un lugar importante por su dedicación al trabajo y su ayuda a los pobres.

El cuerpo de esta santa italiana permanece en la Basílica de San Frediano, en la ciudad de Lucca, un lugar que visitan varios peregrinos.

San Vicente de Paul (1581-1660)

San Vicente de Paul, Kienyke

Este sacerdote francés es una de las figuras más importantes del catolicismo en Francia en el siglo XVII. Fue el fundador de los Misioneros Paúles y luchó por mejorar las condiciones de campesinos y aldeanos. Después amplió su ayuda a niños abandonados, soldados heridos y mendigos, por eso es el patrono de las asociaciones de caridad. Su cuerpo incorrupto está en la Iglesia de San Vicente de Paul en París.

Santa Verónica Giuliani (1660-1727)

Santa Verónica Giuliani, Kienyke

Al morir esta italiana de la Orden de las Clarisas Capuchinas, el médico Gentili le realizó una autopsia, en la que se encontró una cruz grabada en su corazón. Se dice que esta santa padeció de mucho dolor físico y espiritual durante toda su vida, el cual retrató en su Diario, que tiene 42 volúmenes. Debido a los estigmas que padeció en sus manos, pies y costado, la llegaron a llamar bruja, le realizaron exorcismos y la incomunicaron por un largo tiempo.

San Silvan (350)

San Silvan, Kienyke

La historia de San Silvan no es muy conocida, pero algunas creencias aseguran que es parte de los 70 apóstoles y que fue asesinado hace 1.600 años en la persecución romana. Su cuerpo está bien conservado a pesar de que tuvo una muerte violenta.