Jamie Carragher, Calle de los deformes-Principal

La calle de los deformes

Como sacado de una película de terror, el diario Daily Mail cuenta sobre una calle en un pueblito llamado Northfleet, en Kent (Reino Unido) donde desde el año 1999 han nacido ya nueve bebés con una enfermedad llamada gastrosquisis, que es una grieta congénita en la pared estomacal. En otras palabras, estos bebés (hombres en su mayoría) han nacido con los órganos –como el intestino o, en algunos casos, los ovarios- por fuera del estómago. Existe una operación que corrige este horror, pero es sumamente dolorosa, y a pesar de ella, los pacientes deben tomar remedios por el resto de sus vidas y tienen que estar pendientes de que no vuelva a suceder lo mismo.

Se trata de nueve familias diferentes, seis de las cuales viven sobre la calle Waterdales. Las otras tres familias viven a muy corta distancia de esta calle. Y no se trata éste de un pueblo con una planta nuclear, o ningún otro tipo de desastre ambiental que pudiera explicar el fenómeno que padece esta gente. No, todo lo contrario, es un pueblo pequeño, tranquilo, callado y lleno de árboles y praderas. Allí no pasa nada.

Así es como se ve un feto que padece gastrosquisis, dentro del vientre de su madre.

Más extraño aún, esta es una enfermedad que normalmente es padecida por un bebe en cada 7000. Las mujeres de este pueblo viven en medio del pánico pensando que si quedan embarazadas, es muy posible que su bebé sufra de gastrosquisis.

Entonces, ¿cómo explica la ciencia lo ocurrido?

Las causas de este mal no son claras para nadie, pero se cree que la contaminación ambiental podría explicarlo. En específico, se cree que un químico llamado Atrazine, utilizado durante la primavera para estimular el crecimiento de cultivos, podría ser la causa. Un estudio de la Escuela de medicina de la Universidad de Washington encontró que mujeres embarazadas viviendo a 25 kilómetros de cualquier área roseada con Atrazine tienen más posibilidades de tener un bebé con gastrosquisis que aquellas mujeres que viven en zonas donde no se utiliza tal químico.

Esta es la temida Calle Waterdales, la calle de los deformes.

El tema es aún más escabroso. Un profesor de la Universidad de California concluyó que este químico es capaz de cambiarle el género a los sapos, de macho a hembra.

Y sin embargo, a pesar de que en Estados Unidos se dejó de vender este químico a partir del año 2004, la compañía que lo produce asegura que la Organización Mundial de la Salud afirma que la presencia de este químico en el agua no representa amenaza alguna. Las madres de estos bebés que ya son niños exigen que el gobierno investigue y les de una explicación. Claramente, no se trata de una coincidencia, y debe haber una solución.

Un ejemplo de alguien que nació con este mal es Jamie Carragher, vice capitán del equipo de futbol Liverpool FC.

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