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Lady Tabares: “La lección de mi vida es no confiar en nadie”

'La vendedora de rosas' habla de su esposa y su vida en entrevista con KienyKe.com.

vendedora de rosas

La vida de Lady Tabares no ha sido fácil. Sobrevivió a las calles de Medellín como vendedora de rosas hasta que un golpe del destino la llevó a los 12 años a encontrarse con el director Víctor Gaviria y protagonizar una película que no desaparece de la memoria de los colombianos porque, además de ser laureada en festivales internacionales, mostró la cruda realidad de una ciudad que se sumergía en las drogas, la prostitución y la violencia en la década de los noventa.

Como actriz natural, llegó a asistir al Festival de Cannes y a ver en este mundo su destino. De hecho, en 1999 participó en la telenovela ‘La guerra de las rosas’, lo que le permitió codearse con la farándula nacional.

Sin embargo, el sueño de la actuación no duró mucho. En 2002 perdió su libertad acusada de participar en el asesinato de un taxista y, finalmente, terminó condenada a pagar 26 años en prisión.

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Luego de 12 años tras las rejas, en 2014 fue cobijada con el beneficio de libertad condicional por su buena conducta y ser madre de dos hijos, Fernando José, de 16, y Julián Esteban, de 13 años. Hoy la vida de Lady es diferente. En el pasado quedó la calle, quedó la fama y está dedicada a la vida de familia.

Sus días transcurren en su casa de Bello, donde vive con su mamá, haciendo bisutería, planeando un proyecto que tiene que ver con los colegios –al respecto no dice mucho, solo que dará detalles a mitad de año – y disfrutando de su rol de mamá, explorando las inclinaciones por la música y la veterinaria de sus hijos, saliendo con ellos al parque, brindándoles todo su tiempo.

Es reservada con su vida personal. Hace un mes y unos días se casó con Cristina Londoño, una mujer que conoció hace “muchísimos años”, pero de la que solo cuenta que vive en Estados Unidos y que en pocos meses se vendrá a vivir con ella a Medellín.

Lady, la rubia de cabello corto y concentrada en sus proyectos, accedió a conversar con Kienyke.com sobre el momento actual de su vida.

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Sé que quiere mantener su vida personal en reserva, pero ¿nos puede contar cómo conoció a su esposa?

“No profundizaré en eso. La distingo hace muchos años. No es una relación de poco tiempo.

Tampoco es como dijeron en varios medios, que ella estuvo en la cárcel. Mi esposa nunca ha estado presa ni ha tenido problemas judiciales. Es una dama, una excelente mujer y el tiempo fue quien dio la última palabra y, sin pensarlo, se dieron las cosas. Es algo que ahora vivimos y es bonito. Estamos contentas, sin arrepentimientos”.

¿Cristina, su esposa, tuvo que viajar a Medellín para poder oficializar la boda?

“Sí, claro. Ella vino un mes antes del matrimonio para hacer los preparativos del matrimonio, en el que nos acompañaron su familia y la mía”.

¿Tuvieron tiempo de disfrutar de una luna de miel?

“No, solo tuvimos un espacio de dos días. Es algo que queda pendiente”.

¿Es fácil para tu familia aceptar tu condición sexual?

“Al principio fue muy difícil. Más que todo con mi mamá. A nivel personal siempre fue muy difícil.

El proceso para que una persona acepte que sus inclinaciones sexuales son por el mismo género es complicado. Es un proceso que se vive con uno mismo para poderlo afrontar de la mejor manera, para aceptarse y respetarse.

Exteriorizarlo es mucho más difícil por tanto prejuicio y por tanta cosa. Ya ahora lo vivo plenamente, mi familia es súper bien conmigo. Mis hijos y mi mamá, que eran mi mayor preocupación, lo entienden. Ahorita mis niños son muy bien conmigo, con mi esposa y la quieren mucho. En esa parte estoy súper tranquila”.

¿Desearías volver a algún proyecto de televisión o de cine, a algo que la devuelva al mundo de la farándula y de la fama?

“Por ahora no tengo ningún proyecto y tampoco siento que sea mi fuerte en este momento. Quiero estar muy enfocada en mi vida personal, en estudiar y si en algún momento se presenta algo, seguramente asumiré el reto, pero por ahora no. Estoy bien así.

La fama fue un accidente de mi vida. Un accidente benéfico de una u otra manera y también doloroso. Ahorita quiero enfocarme en mis prioridades, en superarme personalmente”.

¿Cómo es su relación con sus vecinos, todavía hay rezagos de la fama alcanzada cuando era actriz?

Lady Tabares - La vendedora de rosas2

“No es que tenga una relación con mis vecinos, poco los conozco, realmente no sé cómo se llaman. Ahora que estoy en libertad me la paso muy enfocada buscando el orden de mi vida, tengo poca relación con la gente del barrio.

La fama es impresionante. Mucha gente me saluda como si me conocieran de toda la vida. Es chistoso y extraño, pero es bueno. De una u otra manera me debo a la gente que ha hecho que ‘La vendedora de rosas’ siga vigente después de tantos años, entonces es chévere y bonito”.

¿Qué quiere estudiar?

“Hasta ahora debo terminar el bachillerato, estoy en octavo. Pero a largo plazo, si se diera la oportunidad, me gustaría estudiar medicina forense. Pero todo paso a paso”.

¿Cuáles fueron los momentos más difíciles al pasar 12 años en la cárcel?

“Momentos difíciles todos. Esos años fueron difíciles pero también fructíferos. Crecí como mujer, como persona. Aprendí muchas cosas allá, me dediqué a leer, a instruirme de alguna manera.

La situación en la cárcel fue bastante complicada por el manejo del cuerpo de custodia y vigilancia hacia las internas, pero la experiencia no fue en vano. Trato de rescatar lo que fue fructífero y me hizo crecer”.

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¿En este momento de su vida, qué significa ‘La vendedora de rosas’ para usted?

“La vendedora de rosas tiene muchos significados. Para mí es un rotundo cambio de vida. Va a ser imposible olvidarla porque sigue siendo representativa. Es increíble, pero cuando salgo a la calle todavía me reconocen”.

¿Cuál es su situación judicial?

“Estoy en libertad condicional. Yo no tengo que presentarme ante las autoridades a menos de que me hagan un llamado del juzgado. Mientras eso no pase, puedo tener el día a día normal, siempre y cuando no infrinja la ley. Si voy a salir de la ciudad o del país debo reportarlo”.

¿Cuál es la mayor lección o enseñanza que le han dejado las experiencias buenas y malas que ha tenido?

“La lección es no confiar de nadie. Tomar siempre las decisiones después de pensarlas dos y tres veces.

Me queda bastante claro que lo que uno no haga por uno mismo, nadie lo va a hacer. Realmente en la vida no hay amigos, ni nadie que esté dispuesto a dar un apoyo sincero o una amistad. Es muy difícil”.

Lady Tabares - La vendedora de rosas

¿No es muy difícil vivir así, desconfiando de todo el mundo?

Es algo normal y natural. Siempre hay personas que se van a acercar a uno con una buena o mala intención. Es cuestión de poder tener el olfato y saber elegir para confiar.

Ya no soy tan entregada. Antes era una persona que no le veía lo malo a la gente y ahora, después de mi experiencia, soy un poco más precavida, más maliciosa, sí así lo puedo decir. Siempre voy con un poco de recelo.

De ser fácil o no vivir así, es natural. Uno es el que al fin al cabo asume las consecuencias de cada situación y es mejor ir precavido”.

¿Esa falta de desconfianza de pronto fue lo que la llevó a estar involucrada en el delito por el que terminó en la cárcel?

“Sí. Creí que estaba con personas que me querían. Cuando uno quiere a alguien, sea amistad, pareja, familiar, uno nunca va a tener la intención de hacerle daño a esa persona.

Aprendí la lección y estoy segura de que a mí no me volverá a pasar una situación de esas.

La gente siempre quiere saber de su vida, nunca se van a olvidar de La vendedora de rosas. ¿Algún mensaje especial?

“A todos ellos le digo que vivo eternamente agradecida por todo el apoyo que me han brindado hasta este tiempo. Les debo más de lo que creen.

‘Pa lante es pa ya’. Nunca se debe mirar para atrás por más difícil que sea cualquier situación, siempre hay que mirar hacia adelante”.

 

 

 

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