Orden de captura contra el pastor que abusaba de sus fieles
En Pasto nadie conoce el paradero del pastor Álvaro Gámez, líder de la iglesia de Salem. El 4 de junio salió despavorido después de que la Red de apoyo a víctimas de sectas, liderada por el argentino Héctor Navarro, lo denunciara ante la Fiscalía por haberse aprovechado de su condición de guía espiritual para abusar sexualmente de al menos 50 seguidoras.
La denuncia produjo un escándalo local en una ciudad como Pasto, religiosa y pacífica, no acostumbrada a ese tipo de situaciones. En pocos años, el médico Gámez logró construir una iglesia con cerca de 5.000 feligreses, situada en una de las áreas más costosas de esa ciudad: La plaza del Carnaval.
A Gámez le hacían venia quienes pasaban por su lado porque logró convencer a sus discípulos de ser el enviado de Dios a la tierra.
No obstante, su templo se vino abajo después de que algunos valientes seguidores, que no estaban convencidos de su gracia divina, lo grabara en una oficina contigua al púlpito de oración mientras tenía relaciones sexuales con dos de sus seguidoras, al parecer, sometidas a sus engaños. Ese video llegó a manos de Navarro, quien no dudó en ponerlo a disposición de la Fiscalía. Con ello desenmascaró al pastor.
En pocos días los investigadores del ente acusador recogieron varias pruebas y testimonios para concluir que estaban ante un abusador sexual. El 19 de junio un juez avaló la solicitud del Fiscal 52 seccional y firmó la orden de captura contra Álvaro Gámez por los delitos de “acceso carnal o acto sexual en persona puesta en incapacidad de resistir”.

La Red de apoyo a víctimas de sectas lo denunció ante la Fiscalía por haberse aprovechado de su condición de guía espiritual para abusar sexualmente de al menos 50 seguidoras.
Los investigadores se dieron a la tarea de ubicarlo, pero hasta el momento no lo han encontrado. Gámez podría estar en Estados Unidos, específicamente en La Florida o Chicago, donde la Iglesia Salem tiene sedes alternas.
Paradójicamente, buena parte de sus seguidores en Pasto defienden al pastor y afirman que todo hace parte de montajes, persecuciones y envidias. Creen, incluso, que las mujeres que aparecen en uno de los vídeos se ofrecieron para tentar las carnes del “enviado de Dios en la tierra”, quien no se pudo resistir a los placeres mundanos.
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