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EL CHONTADURO

La Asociación Nacional de Productores y Exportadores de Chontaduro (Anapecho) me ha encomendado la realización de ...

La Asociación Nacional de Productores y Exportadores de Chontaduro (Anapecho) me ha encomendado la realización de un estudio lingüístico y gramatical del término “chontaduro”, nombre con el que se conoce en nuestro país el fruto de la palma Bactris Gasipaes (repito para aquellos que no leyeron bien: el nombre de la palma es Bactris y no Bacrim).

En general, el chontaduro se produce en la zona pacífica del Cauca, Valle y Nariño (y no sobra aclarar que cuando decimos “zona pacifica” no nos referimos a zona libre de guerra, sino cercana al océano Pacífico).

El municipio de El Tambo -Cauca- es el mayor centro productor de esta fruta, ligada ancestralmente a la cultura y alimentación de miles de colombianos. El chontaduro es patrimonio cultural y forma parte del paisaje social colombiano. En Cali, verbigracia, ¿quién no ha visto en las esquinas un vendedor de chontaduro? ¡Que levante la mano quien jamás haya visto uno! El chontaduro genera en nuestro país trabajo para muchísimas personas. Por ejemplo, cerca de 10 mil mujeres afrodescendientes están vinculadas a la economía de este fruto. (Ya puede bajar la mano, mi estimado gringo).

 El chontaduro es denominado el “huevo vegetal” por su gran contenido nutricional; es rico en proteínas, minerales, así como en vitamina A, omega 3 y omega 6, tal como lo indican los análisis bromatológicos realizados por una destacada universidad del Valle.

Pero la cosa no para ahí. La versatilidad de esta fruta es increíble: actualmente Colombia exporta a Francia, Alemania, Japón -y próximamente a Suiza- cosméticos hechos a base de chontaduro amazónico. ¿Cómo le quedó el ojo? Turuleto, me imagino. (Fresco, disimúlelo con maquillaje, ¡haga Patria!).

Desafortunadamente hace poco una importante universidad europea “desmintió” el poder afrodisíaco que popularmente se le ha atribuido a esta fruta (¡qué aguafiestas tan envidiosos!) y por otra parte, a comienzos de este año una universidad del centro del país puso en entredicho el valor nutritivo del chontaduro. El debate está prendido (yo también, hip, ¡salud!), y del resultado de esta trascendental discusión dependen muchas cosas.

 Anapecho me propone terciar en este debate, y para el efecto me pide que exponga a través de este blog lo que califica como “mi imparcial e ilustrada opinión”. Realmente no creo merecer este honor. En primer lugar, porque no soy imparcial. Siempre he estado comprometido con mi punto de vista y casado con mis propias ideas. En segundo lugar, porque mi opinión no es ilustrada. Las luces que tengo sobre el tema son pocas, e incluso, este mes no he podido pagar ni el agua ni el teléfono. “Pero si mi opinión contribuye para que cesen las discusiones y se consolide la unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro”.

 

DISECCIÓN LINGÜÍSTICA Y GRAMATICAL DEL CHONTADURO

A continuación me permito presentar un apretado resumen del análisis gramático-lingüístico del vocablo “chontaduro” que realicé para Anapecho, no sin antes destacar dos hechos:

a) En este estudio se ha usado por primera vez en Colombia la moderna metodología científica de la “División Ascendente del Sustantivo Estudiado”. Esto significa que para su auscultación el nombre “chontaduro” se diseccionó primero en dos partes y acto seguido en tres porciones, para que efectivamente la división sea ascendente. (Si se hubiera procedido a la inversa, sería descendente y se trataría de otra metodología, bastante decadente dicho sea de paso).

b) Copia del informe completo se remitió a la Casa de Nariño. (Se entregó un cuaderno de 563 folios que esperamos no se lo tumben).

 

RESUMEN DEL ANÁLISIS

Por cuestiones de espacio -en un blog el espacio es oro- hemos reducido nuestro análisis (a las horas que me vengo a enterar que soy millonario, ¡Dios mío!) a cuatro puntos:

1. Disección Binaria

Al descomponerse en dos fonemas el sustantivo objeto de estudio obtenemos el siguiente resultado:

 Chonta-duro

 El sufijo o terminación del nombre de la fruta nos da una importantísima clave: nos indica que es un afrodisíaco que actúa sólo para el sexo masculino. Los afrodisíacos para las nenas generalmente no son endurecedores sino relajantes y deshinibidores. Al menos eso dicen quienes están empapados del tema…

2. Disección Trinaria

¿Puede un sustantivo contener en sus entrañas una frase u oración? El mundo jamás ha visto cosa semejante. Pero eso es posible únicamente en Locombia, nuestro mágico país. Chontaduro es la única palabra del español que al ser descompuesta en tres fonemas se transforma en una oración  exclamativa, optimista y placentera:

Chon- ta -duro.

Chon podía estar blando, pero no: ¡está duro!

Así, pues, Anapecho puede respirar tranquila: mis estudios confirman que el chontaduro es un afrodisíaco que actúa exclusivamente sobre los varones, lo cual es positivo si tenemos en cuenta que el sexo masculino constituye al menos el 50% de los dos géneros existentes.

Sin embargo, hay que tener presente que este afrodisíaco tiene una limitante: actúa tan sólo para aquellos hombres que hayan bautizado su herramienta con el nombre de Chon. (Así es la vida, ¡unas son de cal, otras de arena!)

3. Noticia Chinaria

Pero tranquilos, mis señores de la Asociación Nacional de Productores y Exportadores de Chontaduro, que no hay bien que por mal no venga. Les tengo una excelente noticia: afortunadamente esta fruta colombiana puede tener gran demanda en la China, país donde el nombre Chon es muy común.

Así que mis exportadores de Anapecho a sacar pecho! No se me arruguen, no se me atortolen, sigan trabajando duro con el chontaduro.

4. Conclusión Maravillenaria

En cuanto al valor nutritivo del chontaduro es de fuerza concluir que es absolutamente cierto lo que dicen las gallinas: “El chontaduro es el único huevo vegetal bueno pal huevo de toda clase de animal”, tal y como lo confirman mis análisis broma-tológicos.

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