La carta que jamás usé

Jue, 04/10/2012 - 12:46
Tengo miedo de dispararme a la cabeza. No sé si con un tiro sea suficiente; igual, ya no va a estar nadie que me ayude con un segundo disparo.

Tengo miedo de que mi corazón siga latiendo mientras
Tengo miedo de dispararme a la cabeza. No sé si con un tiro sea suficiente; igual, ya no va a estar nadie que me ayude con un segundo disparo. Tengo miedo de que mi corazón siga latiendo mientras me desangro. No quiero recordar nada, no quiero que mi vida pase por ese segundo en el que las fuerzas se van acabando y lo que algún día fui se presta para nacer al no ser. No quiero recordar por qué hago esto, sólo quiero que pase y ya. Es increíble, pero todo iba bien, solo fue cuestión de pensar, pensar en lo que no debía….porque con el pensamiento no se purifican las intenciones, antes se contaminan con el futuro que alcanzas a prever. Ahora no sé qué siga, quizás sea verdad todo lo que alguna vez escuché sobre esto. Quizás me encuentre con mi papá, con Carolina y con los que se me adelantaron. Quizás no y tal vez esto sea mejor. No sabría qué decirles. Sería mejor dejar de ser y ya. Lo que fui ya no soy. Lo que era se acabó, se fue a la mierda. Tal vez viva en la memoria de algunos cuantos, pero la rabia por la ausencia y la incomprensión de mi acto me harán desaparecer rápido de sus cabezas. Tal vez así sea mejor. No quisiera que lloraran. Ya no tendría sentido, ¿para qué hacerlo? Yo no lloré a mi papá. No tenía por qué hacerlo, siento que lo que fue sigue en mí, así hoy no quiera recordarlo. No lo recuerdo porque no sabría qué recordar de él. Quizás recuerde la única vez que me pegó y eso me daría rabia. Quizás recuerde que nunca estuvo cuando yo era niño por culpa de su trabajo y eso me daría aún más rabia. Quizás recuerde que cuando vivió con nosotros sólo compartíamos las cenas y eso es triste. Quizás recuerde su lucha contra una enfermedad que nunca debió tener y eso me da rabia con Lo Que Sea Que Haya Allá Arriba. Quizás debería recordar que nos amó a su manera, una manera muy silenciosa. Quizás sea mejor pensar que se fue y listo, no más. No preguntar a dónde, ni mucho menos por qué. Esas son las preguntas que hacen daño, pues no encontramos respuestas. Y lo que más duele es la ignorancia. Seguramente quien sea que encuentre esta nota se preguntará por qué lo hice. Sería mejor que no lo hiciera, ni yo lo sé aún. Trata de recordarme como fui, con mis porquerías y mis gracias, si es que alguna vez hubo. No preguntes lo que no quieres escuchar. Ahí residen todas tus decepciones, en las preguntas mal formuladas. No me quiero despedir de nadie, para qué. Sería resucitar en más memorias. Y lo que quiero es morir. Pero como sé que eso no será posible hasta que la generación que me conoció también desaparezca, tendré que aguantarme el purgatorio de vivir en sus conciencias. Ese será mi castigo que se redime por medio de ustedes. No me arrepiento de nada; tal vez me arrepiento de no arrepentirme de nada, porque si hubiese algo de qué arrepentirme, ese algo sería suficiente para no desaparecer hoy. Pero no lo hay.  Y así es mejor. Muchas cosas me gustaron en la vida, desde el cigarrillo hasta las mujeres, que fueron los dos extremos condensados en un solo término, mi vicio. Pero ninguno de los dos me importa hoy. El primero igual me iba a matar. Las segundas se van conmigo. Quise hacer el bien y no me fue posible. Siempre terminé haciendo lo que no quería. San Pablo tenía razón. Ahora no prolongo más este instante. Solo sé que estoy muriendo desde que nací, hoy yo me le adelanto a la muerte. Nunca me gustó perder.
Más KienyKe
Conozca los detalles del partido que consagró al Junior en la Liga, una vez más, como visitante.
El sujeto habría abusado de las menores durante seis años.
El actor de Hollywood de origen bogotano, John Leguizamo, dejó claro en redes que quiere que Iván Cepeda sea el próximo presidente de Colombia.
Más de 12 horas después del cierre de urnas, aún no hay resultados definitivos de la segunda vuelta en el país andino.