Las Farc, Corrupción y Políticos.
La idea que las FARC algún día dejen las armas, es quizás la más recurrente en la mente de los colombianos que hemos visto y sufrido con dolor la lucha intransigente de quienes, desde las montañas quieren tomarse el poder en un país ostentosamente dividido. Las desigualdades, los abusos del poder y sus monopolios en el acceso a la clase dirigente, el desprecio de las clases más pudientes por aquellas menos favorecidas y de las que se lucran irasciblemente, la miopía intelectual de los votantes por cuenta que un estómago vacío es más propenso a inclinarse por el pan y por el peso, mas no por una decisión de opinión; aunque esto le depare un futuro lleno de oportunidades cada vez más escasas. El desdén el gobierno de turno—y los anteriores— y que en algunas zonas del país el cambio de presidente no se siente y en otras notablemente ya hace sus heridas pero contradictoriamente por las ausencias o incapacidad de la fuerza pública para controlar el engendro delictivo de las FARC. La corrupción inefable de este pueblo que ha sido víctima de la peor profecía dictada por un corrupto: la corrupción es inherente a los pueblos, Guido Nule. El acceso a la educación de calidad, entre otras cosas, constituyen las condiciones mínimas necesarias para que un grupo armado al margen de la ley tenga hoy la reputación y el poder económico/militar que las FARC como bandera tienen. Aclaro tajantemente que no tengo ninguna simpatía por ningún grupo armado ilegal, a mí nadie me paga por escribir lo que pienso. Kien&Ke.com no nos paga pero nos permite expresarnos en su espacio, justo donde no se empuñan nada más que ideas.
La intención que este país sea un mejor lugar para vivir y no para sobrevivir, nos da vueltas en la cabeza casi que a diario, ¿qué sería de nuestra tierra sin los problemas que hoy nos aquejan?, seguramente hoy tendríamos otra clase de inconvenientes menos traumáticos.
El país no tiene memoria, pero hay quienes argumentan que para poder ser feliz hay que olvidar y poner el corazón; esto se comprueba de la mejor manera con el hecho que en un tiempo atrás el ex-presidente Ernesto Samper, de quien el país no tiene certeza en su participación en el proceso 8000—al menos no para mí, yo soy terco— y los dineros calientes, haya tenido la moral para poder criticar el proceso por el cual se designó como presidente del partido liberal al ballenato—con b de burócrata—el Señor Simón Gaviria. El nombramiento ilegal de la ex Fiscal Vivian Morales, por parte de los magistrados, pero claro está, no fue de mala fe. Nadie más que propia ex Fiscal debía saber que su nombramiento habría de ser errado. Pero lo que más me sorprende es que el concejo de estado, luego de declarar la nulidad de dicha elección, no procediera disciplinariamente, penal como tampoco legalmente contra los magistrados por una violación de la ley. Solo bajo la premisa que aunque se violó la ley “no fue de mala fe”, ¡claro que no fue de mala fe!, porque ellos tenían toda la intención de dejar a la fiscal solo que no contaban con la astucia del estudiante Ferleyn Espinosa. En este caso serían tan culpables los magistrados como la propia Vivian Morales. “el desconocimiento de la ley, no exime de su cumplimiento” y este caso por su condición de Magistrados, es apenas razonable que tal procedimiento haya sido de amplio conocimiento para ellos, y claro está para Vivian Morales. Peor aún, que ahora ella pretenda ser magistrada. Nos vieron la cara.
Las FARC han aprendido con el tiempo las más excelsas estrategias de manejo de medios y ello aunque pudiere sonar descabellado es algo que este gobierno y los anteriores no han podido contrarrestar. Solo falta ver la forma y todo el marcaje psicológico que han montado alrededor de la liberación de los secuestrados, toda una infraestructura necesaria para devolver a la libertad a quienes bien cumplían con su labor como servidores público-militares y que fueron cercenados de la sociedad; toda la cobertura de medios, la presión de los demás países, la gente de izquierda, las ONG’s—algunas también de las FARC—, Piedad Córdoba. Llevando al Gobierno contra las cuerdas para que disponga las condiciones necesarias para la liberación—acto de paz—.
En este mismo sentido, podríamos pasarnos un largo tiempo mostrando los efectos que tiene nuestro país gracias a un mal tan grande llamado Corrupción pero tan pequeño que se esconde para bajo las chaquetas de Concejales, Alcaldes, Gobernadores, Senadores, Congresistas, Ministros, Magistrados y hoy no se sabe si el Presidente—o también los ex presidentes—, pero no sería tanto pedir de quienes tiene la potestad para poder gobernar que lo hagan al menos con rectitud aunque suene utópico.
Es quizás, muy difícil, ¿señalar en que momento los colombianos dejamos de ser honestos y nos convertimos en corruptos?, usted que está leyendo, ¡responda!, porque yo no he podido identificarlo. De otra forma, ¿Qué hace que usted sea corrupto? No podemos vivir resignados a que cada vez que alguien cae identificado como delincuente, nuestra frase de cajón preferida evoque que los integrantes de la Pinta, La Niña y La Santa María, no eran más que ladrones, estafadores, violadores, putas y Homosexuales. De no haber sino colonizados por españoles, habrían sido otros, francés a lo mejor, portugueses quizás, pero lo real es que fue España y que ahora ni visa nos quieren dar para entrar allá—que cosas ¿no?— cuando se llevaron una fortuna, mataron, violaron e hicieron de las suyas con nuestro pueblo.
Por otro lado, y antes lo había mencionado, dudo fuertemente que la guerrilla en algún momento deponga sus armas por voluntad propia, eso no llegará aunque el país este cansado de más de 50 años de guerra, conflicto armado, o como se le quiera llamar, porque a la larga lo muertos son los mismos, las madres lloran igual, los huérfanos siguen siendo huérfanos; mientras los entendidos disienten sobre un concepto yerto, que en su definición no encuentra la cura para el mal llamado las FARC. Es difícil recrear la idea que se llegue a un final en donde los insurgentes voluntariamente se desmovilicen, porque sencillamente para ellos es más atractivo seguir en la vida que llevan, generando riquezas a partir de un negocio fraudulento como la comercialización de drogas. ¿Matarán la gallina de los huevos…? –obvio que no. Entonces pues, no habría otra opción que la derrota militar, aunque esto nos sugiera algunos años más de guerra, y claro está, mucho más colombianos víctimas del conflicto. Es esto, o permitir que se desmovilicen y adquieran poder político y se sienten en nuestro congreso, no sería tan malo entonces que pretendan ser presidentes de nuestro país como lo quiso ser Carlos Pizarro León-Gómez quien fue muerto tiempo antes de las votaciones presidenciales por órdenes de Carlos Castaño quien fuera comandante único de las AUC, o como recientemente lo pretendió Gustavo Petro—también del M-19— y quien ahora es el alcalde de la Capital del país. No podría mencionar con certeza el folio delictivo de Pizarro, tampoco el de Petro, pero nos haría falta mucho cerebro para pretender creerle a alguien que unos años antes se dedica a violar, matar, estafar, secuestrar y robar, que tiene las mejores intenciones de gobernar nuestro país y ciudad respectivamente—Petro era ideólogo, el no portaba armas ni delinquía—. En este orden de ideas, en Colombia los guerrilleros se desmovilizan y adquieren estatus políticos, aspiran a puestos importantes y críticos en el país. No sería malo entonces, que Rodrigo Londoño Echeverri alias Timonchenko, luego de un proceso de desmovilización o amnistía, este llegara a ser presidente de Colombia. Milton Toncel Redondo alias Joaquin Gómez sea ministro de Agricultura, Feliz Antonio Muños alias Pastor Alape ministro de Defensa, Luciano Marín alias Iván Márquez ministro de interior, Jaime Parra alias Mauricio Jaramillo ministro de Trabajo y protección social, Jorge Torres alias Pablo Catambo vicepresidente. Imagínelo y aterrorícese.
Blog : Bulachi
