¿Qué hijos le estamos dejando al País?
Hace poco, en una conversación con cierto tono político, se hablaba de “El País que le estamos dejando a nuestros hijos”.
Claro, salían infinitas quejas acerca de los ya nombrados problemas de nuestra nación, las injusticias y demás items que enlistan un sin fin de pesares y desgracias que estamos viendo y que muchos otros están viviendo.
Una elegante sala nos acogía, rodeada con finos cuadros y un majestuoso piano de cola negro que en su momento eran testigos de un debate culto y con mucha trascendencia.
Pasaron unas horas y entró al recinto un “aparato”, perdón, un personaje cuyo aspecto intimidó a más de uno. Sus ojos rojos y pequeños como si tuviera algo de sueño, su mirada perdida daba el aspecto como si tuviera un horizonte frente a él y luego de unos segundos, su voz con cierto tono extraño sonó: “Buenasss noches a todosss, hola Pa”. (Cabe anotar que el más joven en esa sala era yo con 32 años y no tengo amigos de mi edad con hijos marihuaneros de 17 ). El Papá se levantó de su curul, le dio un abrazo y luego, con una expresión de orgullo, nos presento al “muchachote” quien con carencia de espíritu movió su cabeza de arriba a bajo en señal de un equivocado respetuoso saludo.
Me impacto esa corta escena y así continuó nuestra tertulia y me quedé pensando algo… ¿Qué hijos le estamos dejando al País?
Hoy nos encontramos en nuestro País con guerras infinitas, corrupción, obsesión por mitos culturales y modas ridículas y una insensatez general nunca antes vista. Estos jóvenes imitan la degradación que ha tenido el ser y no se afanan por imitar a los grandes.
Todo este tiempo que ha pasado y no surge nada nuevo, no hay creación, no hay inventos, no hay ideas ni descubrimientos con tantas herramientas que tenemos en nuestra tierra, no hay interés por conocer, no hay curiosidad, vemos poco arte y ciencia y solo nos conmovemos ante el dolor ajeno que vemos en televisión ya que nadie nos produce sensaciones en nuestro entorno.
Estos hijos están ocupados en otras cosas, cada vez más la tecnología mal utilizada aporta al embrutecimiento de los jóvenes. Hay una pequeña generación que emana emprendimiento e interés por saber cada día más y me siento orgulloso de pertenecer a ella. ( Ahí disculparán la floresita que me eché).
Ya lo he dicho en algunas ocasiones que esta sociedad nos enseña y les enseña a cada uno de ellos a sobrevivir y no a vivir. Definitivamente opto por vivir como así lo intento cada día de mi vida.
“La velocidad a la que viene el mundo jamás se había visto. La juventud vienen en camino llena de vicios innecesarios, pocos valores y curiosidad.” Sotero
Quiero que los jóvenes entiendan que la sabiduría proviene de aquellos quienes han logrado aprender de sus errores y han tenido el compromiso de poner a prueba el conocimiento a través de la experiencia, persistencia y esa valiosa y hoy perdida tolerancia a la confusión.
Continuo mi esperado largo camino por esta vida con el ánimo de sacudir un poco la razón de mis lectores y reiterando una vez más que cada uno de Ustedes tiene un poder inmenso en esta tierra…… mucho más poderoso de lo que Usted piensa.
Sotero.
En twitter @tatootero79
Etiquetas:

