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Servicios Antiambientales Petroleros – SAP

Lo que vino fue un mar de problemas, de los cuales ni el Medio Ambiente ni ...

Mucha gente pensó que con el hallazgo de hidrocarburos en el país llegaría la Gran Bonanza, pero no fue así. Lo que vino fue un mar de problemas, de los cuales no escaparon ni el medio ambiente ni el desarrollo sostenible. Si bien es cierto que las reservas petrolíferas colombianas están lejos de la magnitud de los grandes países productores, Colombia no posee grandes reservas petroleras y/o gasíferas estilo Arabia, Rusia o Venezuela, tiene mucho potencial de donde por lo menos sacar unas buenas regalías con el fin de acabar con la injusticia social imperante; eso si, se tendría que trabajar con Responsabilidad y Sostenibilidad a la vez. Pero con todos los intereses politiqueros reinantes, esto no ha podido ser una realidad, y por ende, la violencia generada alrededor de esta actividad ha sido la gran ganadora de toda la problemática petrolera nacional, que ha hecho que se derramen más lágrimas que risas, menos fauna y flora, y más pobreza con injusticia.

 

¿Cuáles serían las causas para semejante hecatombe (evocando al Dueño de la Seguridad Democrática, quien por andar afanado en la segunda reelección que jamás se dio, regaló el país a petroleras que de conciencia ambiental no tenían la menor idea)? Lo primero que se puede venir a la cabeza es que las decisiones fundamentales, tanto a nivel económico, como de ingeniería se dan en Bogotá, sin tener en cuenta a las provincias, donde están los campos. Y después que no se quejen porque las concertaciones con la comunidad no funcionan. Para la muestra, lo que pasó con la comunidad UWA y BP sobre el Pozo Gibraltar – 1; tanta soberbia del segundo que terminó en un ridículo absoluto, ya que los trabajos arrojaron que no había petróleo, tan solo agua.  Pero lamentablemente, la parte ambiental y sostenible ha tenido sus efectos colaterales aquí, ya que los principales contratistas en la materia se encuentran en la capital, luego tienen la mayor ventaja para ganar licitaciones. Y el desconocimiento como limitaciones de trabajo, hacen que el trabajo de campo (lo más importante) se reduzca en varios casos a informes en donde prevalece la parte de etiqueta, tan solo para hacer el correspondiente formalismo y ganar una licencia ambiental, con palancas.

 

Y como las cosas no paran aquí, están los incumplimientos salariales de las compañías de servicios. Un típico ejemplo fue lo que ocurrió en el año 2011 (20 de junio exactamente), cuando los trabajadores de JM Montajes S.A, cansados del caos  laboral, tuvieron que recurrir a la huelga para ser escuchados.  Pero lo más bajo que ocurrió fue que en plenas negociaciones, hubo cierto agente negociador de la empresa que solo se dedicó el tiempo a tomar nombres de quienes participaban en dicho evento para llevarlos a las directivas; pero sorpresa, en realidad era un Agente Activo de la Policía Nacional (¿acaso esta es una de las funciones de dicha institución? Absurdo). Luego vinieron los bloqueos a los accesos a pozo, y la consecuente respuesta desbocada del estado con sus fuerzas militares; correteaban a la gente hasta dos kilómetros de distancia; fueron detenidos 17 obreros que participaban (aclarando que la Constitución garantiza el derecho a la huelga, aunque no se admite las vías de hecho ni los excesos represivos). Se le debería preguntar a Don Jorge Moreno (dueño de esta empresa), ¿320 mil millones de pesos no le sirvieron para evitar este desmadre?

 

Otro factor que se encuentra aquí arraigado, más negativa que positivamente, es la tercerización laboral, o sea, las famosas cooperativas de contratación de personal para las empresas petroleras y de servicios para las mismas. El objetivo principal de este fenómeno es el de evitar la inclusión de los trabajadores en Seguridad Social, lo cual generaría egresos, algo que no gusta mucho de los ejecutivos en Bogotá, acostumbrados a los whiskies y saunas. Mejor dicho, la tercerización es la mejor manera de luchar contra las organizaciones sindicales o la posibilidad de su presencia en una empresa o proyecto, como en los campos petroleros, y para eso, se utilizan todo tipo de artimañas, incluyendo la no contratación de gente oriunda de las regiones petroleras, los descuentos en los salarios para el sostenimiento de la correspondiente empresa de afiliación, el pago en efectivo para que lo ganado con el sudor de la frente, sea disfrutado en zonas de tolerancia. Y a quien diga algo al respecto, se le tilda de revolucionario, y para afuera.

 

Frente a este tema, ya se habían hecho dos columnas anteriores, en donde se hablaba de: el Oleoducto Bicentenario (agosto 1 de 2012 – Y el Oleoducto con sus Problemas), donde ya se hacía la siguiente reflexión a raíz de los problemas generados; si el Petróleo, es el primer producto de exportación del país, ¿se estará volviendo acaso en el primer producto generador de problemas ambientales y sociales? Ojalá que no. Y la otra columna, que habla sobre un “hermoso tema” que da mucha tela que cortar; Pacific Rubiales (CicloPac – octubre 25 del mismo año), haciéndose las siguientes preguntas: Si Pacific Rubiales Energy Corporation es para todos, como lo quiere decir su slogan, ¿porqué se han generado todas estas tormentas en su presencia en Colombia?  Sería bueno que Pacific demostrara con más acciones ambientales y sostenibles su interés en trabajar en Colombia, que con propaganda a toda hora en los medios de comunicación.  ¿Se habrán hecho las consideraciones ambientales y sostenibles al respecto? , ¿incluirán reflexiones ambientales y sostenibles? Lo único que ha pasado es que el Abogado Nestor Humberto Martinez, representante de la empresa, salga a pelear con todo el mundo.

 

Pd: Proyecto Positivo en la Materia. La empresa Terrex, encargada de la parte de servicios al sector petrolero (campamentos y transporte); imprime seriedad en lo que hace.

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