Será esta mi primera noche
Después de mucho tiempo
En la que me acueste sin saber qué me hace tan feliz
O tal vez si lo sé
Pero me niego a admitirlo
Yo mismo fui un crítico acérrimo de esa posibilidad
Pero cuando algo que no ves como posible
Te afecta el corazón
Tal vez lo único necesario para vivir
Tus creencias más ortodoxas se caen con la facilidad de un leve susurro
Susurro que al ser proferido desde la lejanía
Adquiere la trascendentalidad necesaria para perturbarlo todo
Perturbación sublime que aunque trastoca las bases de lo que soy
Me brinda la posibilidad necesaria de soñar con lo utópico
Lo esquizofrénico de mis invenciones
Y la posibilidad remota de poder ser
Ante la virginidad impuesta de un oído casto
La más leve ambigüedad despierta el sueño
Y con ello llega el sentimiento
Y con eso el no poder dormir
Y tal vez lo más aburridor para un corazón enmascarado
El pensar siempre en lo mismo
Pues cuando un pensamiento se hace reincidente
Todas mis demás actividades se trastocan
Aunque debo reconocer que este ligero estado de imbecilidad me desborda
Y no sé si hablar de ello
De lo desconocido
De la incertidumbre que me genera la duda de desconocer un corazón
¡Ah! ¡Posición Wittgensteiniana esta!
Será esperar
Con el corazón a la espera de saltar a lo desconocido
¿Al fracaso?
Ojalá no, no lo soportaría
Pero poco a poco se contempla más esa posibilidad
La de saltar al nunca jamás
Al mundo de lo oculto
De lo Tim Burton
De lo bello y sublime
El mundo de lo fugaz
Del nunca estarás
Un texto que no debí escribir
Jue, 18/10/2012 - 13:27
Será esta mi primera noche
Después de mucho tiempo
En la que me acueste sin saber qué me hace tan feliz
O tal vez si lo sé
Pero me niego a admitirlo
Yo mismo fui un crítico acérri
Después de mucho tiempo
En la que me acueste sin saber qué me hace tan feliz
O tal vez si lo sé
Pero me niego a admitirlo
Yo mismo fui un crítico acérri
