La Constitución de las FARC

16 de mayo del 2016

“Santos no descansará hasta que tengamos senadores de las FARC”

Al cerrar este escrito dos noticias me impresionan. La primera, la liberación de Melissa Trillos en el corregimiento de Guamalito del Municipio de El Carmen, que es un bálsamo en el tejido de las malas noticias diarias de la región, y que para su familia constituye una enorme felicidad.

La secuestró el ELN que aseguró no tenerla,encomunicado difundido -y defendido- por periodistas amigos de la PAZ/FARC, que luego recularon. Los hamponesmienten, picar es su esencia, como el alacrán, y darles credibilidad mediática es irresponsable.

La segunda es muy lamentable. YebrailHaddad, Secretario de Gobierno de Norte de Santander anunció que hace tres horas un francotirador de la guerrilla asesinó a dos soldados en Sardinatacon arma de largo alcance, muertes que se suman a las de Tarazona, ayer en El Tarra; a la de Perdomo, antier en Florencia; a la de Vanegas en Bellavista, a las de los soldados ajusticiados enTeorama, Ábrego, el Tambo, La Playa, Convención y a las de todo un rosario de jóvenes asesinados durante este mes por defender la Constitución como juraron hacerlo, y porque recibieron entrenamiento para impedir que se pisoteara.

Los cazan como patos, advirtió el presidente Santos, quien no puede desligar con palabras melifluas, como siempre,su responsabilidad, pues el plan pistola y el incremento del secuestro y la inseguridadnacional son hijos primigenios de los diálogos de paz y de la impunidad que se ofrece al hampa, mucho más cuando el cadáver de cada militar cuenta a la hora de exigir curules y prebendas.

No es posible que en La Habana, a estos héroes y mártires que son los soldados,  los negocien sus comandantes en virtud de los acuerdos, para entregarlos al tribunal de la venganza guerrillera, y que sean juzgados por cumplir con el deber de perseguir criminales. Cada terrorista que han dado de baja encombate, se ha convertidoen unauto cabeza de proceso, que tiene en la cárcel a unos cuatro mil uniformados.

El tema de hoy es el golpe de Estado que acaba de dar en la Habana el presidente, inédito en la historia nacionaly que derrumba los doscientos años de vida constitucional de Colombia.

Se califica de autogolpe, pero no es así. El Estado está siendo demolido por el gobierno que juró defenderlo. Es simplemente otra traición en nombre de la paz, de la entelequia con nombre de pazque ilusiona al 13% de los colombianos, y que el 87% repudia, porque sabe que es el ascenso de los asesinos al gobierno.

De eso se trata toda esta parafernalia. De apoderarse del Colombia.

La disputa desbordada por medios y redes sociales entre Santos y Uribees el espectáculo distractor y estratégico estimulado desde presidencia para polarizar el país, mientras se dan golpes certeros  a nuestra democracia, con el propósito de implementar el totalitarismo socialista, Socialismo S. XXI, o comunismo, como sin ambages lo define el propio Fidel Castro.

Esto no es conspiranoico, lo dice Fidel que es el que manda, el totalitarismo se nos vino encima. Nada de plebiscito, consulta popular, ni constituyente. Ahí están los añadidos constitucionales desde Cuba y su blindaje contra el pueblo; el secretismo; los oídos sordos del gobierno a la oposición del 90% de ciudadanos tachados de paramilitares; ahí está la concentración ilegítima del poder legislativo y judicial en el presidente; los falsos testigos; la Ley de restitución de tierras que es una forma de expropiación revestida de legalidad por la ley 1448 de 2011. El pueblo no cuenta en los regímenes socialistas,como no cuenta en el gobierno actual.

No obstante, el 13% de colombianos cree que las FARC son bienintencionadas;que son válidos sus delitos;que la liberación de niños menores de 15 años es el “principio del fin de la guerra”; que van a desarmarse y a colaborar en la erradicación del narcotráfico; y que no son terroristas. Frases llenas de publicidad venenosa, nada más.

Ese 13% cree, porque -hay que reconocerlo- la palabra, la semiótica, usada como arma de combate desde los grandes medios, logró descerebrarlos. Un solo periodista, Coronel, recibió más de cuatro mil quinientos millones de pesos, ySemana, El Tiempo, Caracol y RCN reciben sumas asombrosamente corruptas e incoherentes con la pobreza nacional, para vender por bueno el contubernio de Cuba.

Para contrarrestar la mentira es necesario repetir que FARC, ELN y demás bandas, son asesinos que se disfrazaron de marxistas para justificar sus crímenes, y que no son ningún ejército equiparable al de Colombia, ni mucho menos invencible, como asusta Santoscuando advierte que si no se firma su megalómano acuerdo, nos sumiremos en el infierno de la guerra.

Ahí están Sendero Luminoso y ETA, aplastadas por Fujimori y Aznar después de décadas de terrorismo y sus países hoy enfilándose hacia una paz de verdad, en contraposicióncon los 13 países en los que el Foro de Sao Paulologró poner en el poder a las guerrillas y las extremas izquierdas: El Salvador, el más violento del mundo; Nicaragua, Venezuela, Ecuador, Cuba y Uruguay, con suspobrezas y mordazas; Dominica, Chile, República Dominicana, Brasil, Bolivia, Argentina yParaguay con su corrupción y sus presidentes aburguesados y enriquecidos con la plata del pueblo.

Santos no descansará hasta que tengamos senadores de las FARC destituyendo y ascendiendo generales, y protegiendo a los milicianos que en el monte les cuidarán su narcotráfico, secuestros y extorsiones; señores en 81 extensos territorios de la geografía patria; pobres según Santos y fungiendo como guardias rurales,

Todo se está disponiendo para que en las próximas elecciones tengamos votos a punta de fusil y comunistas redactando la Constitución, y tal vez levantando paredones para quienes nos oponemos a su violencia, y en primera línea para los ilusos empresarios e industriales que hoy apoyan sus diálogos, y que representan lo que más odian las FARC, la burguesía y el capitalismo, según sus arcaicas convicciones leninistas.

La paz se firma y la guerra sigue es un axioma. Pero hagamos una proyección hasta el día, el mes, el año siguiente de la firma del acuerdo de paz, cuando la economía estilo Cuba y Venezuela nos tengan miserables y estemos huyendo como ellos, del país; cuando la impunidad y el imperio de los violentos hayan multiplicado los muertos; cuando los periodistas -hoy colaboracionistas y entonces innecesarios- ya no difundan peroratas y loas al proceso,sino lamentos.

¿Santos, los santistas, los periodistas, los mamertosy los amigos de la pazsaldrán a responder por los muertos del post conflicto? ¿Por el asesinato del día siguiente? ¿Por la violencia desbordada bajo la bandera de la paz?

Seguramente a Santos se le impondrá el Nobel mientras nos ahogamos en sangre¿Quién va a responder por estos tres años de engaño? ¿Quién responderá por los billones de pesos de los contratos corruptos para la paz que jamástrajeron paz? ¿Quién va a responder por el trueque del sistema democrático al totalitarismo socialista? El arrepentimiento de los ciegos santistas no bastará. El mono de la pila es sordo. Solo nos queda la Resistencia civil.

Por: @mariojpachecog

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