Indicadores Económicos

Oda a la marihuana

La primera vez que fumé marihuana fue en el colegio, en sexto bachillerato. Desde entonces fui ...

La primera vez que fumé marihuana fue en el colegio, en sexto bachillerato. Desde entonces fui usuaria moderada hasta hace cuatro años que dejé de meter. La mayor virtud de la marihuana es que, al contrario del trago, no da guayabo ni engorda, a menos que uno no pueda controlar los munchies. Tampoco genera adicción física aunque si crea un hábito. Y no hay nadie que se haya muerto por una sobredosis de marihuana.

A mi marido le gustaba la yerba. Nos metíamos un bareto a la semana a la hora de compartir las sábanas. Una vez Enrique encontró un proveedor en Bogotá que hacía domicilios. Eso era muy raro en esa época. Como Enrique llevaba tiempo sin comprar no estaba actualizado en los precios y le pidió cincuenta mil pesos al tipo, en 1990 más o menos. Es así como el personaje se apareció con un bulto enorme que tuvimos que forrar en plástico y papel de aluminio para que la empleada y los niños no se lo pillaran cuando lo guardamos en el congelador. Parecía un pan gigante.

Cada viernes Enrique armaba un bareto y nos lo fumábamos. Así esa compra de marihuana nos duró por años, tanto que en 2000, a la hora de empacar maletas e irnos a la Embajada en Canadá, todavía teníamos una buena reserva. Sabiendo a donde nos íbamos, y con mi rango diplomático, no iba a poder comprar en mi nuevo destino. Era una lástima desperdiciar nuestra reserva.

Enrique se armó de valor entonces y agarró una Biblia gordísima. Le cortó con una navaja un rectángulo al interior de las páginas y rellenó el hueco con la yerba que nos quedaba. Así por fuera se veía como un libro, con los bordes de las hojas y por dentro venía nuestro nocturno placer. Mandamos la susodicha Biblia con el menaje por barco.

Este debería demorarse unas tres semanas en llegar. Íbamos por la quinta semana, ya instalados en Canadá y nada que aparecía el bendito menaje. A la sexta semana me llamó un agente de Aduanas de Estados Unidos. El container estaba parado en New York y el agente quería revisarlo. La sangre se me heló y me dio vértigo, pero ejercí mis mejores dotes de funcionaria pública y le dije que era equipaje diplomático, por lo cual no debería ser revisado.

Como el tipo lo dudaba, le conté de todas las cosas que yo había hecho con los gringos de la DEA, del Servicio de Aduanas precisamente, con el Departamento de Impuestos, el Departamento de Justicia, la oficina del General Attorney y el FBI, mientras estaba en la Dian. No dije una sola mentira. Pero sufrí… ¿Qué tal el escándalo si la exdirectora de la Dian, ahora flamante Embajadora en Canadá es pillada metiendo una Biblia con marihuana en el menaje diplomático? El gringo dejó finalmente pasar el equipaje y la Biblia llegó sana y salva.

Pero esta no era la primera vez que me sentí pillada. El año anterior precisamente, siendo aún Directora de la Dian, vino de visita a Colombia Madeleine Albreight, Secretaria de Estado del gobierno de Clinton. El Presidente Pastrana lanzó semejante homenaje en Cartagena al cual fui invitada en calidad no solo de Directora de Aduanas, sino también como mujer destacada, en un desayuno con ocho mujeres en el hotel Santa Clara. Qué lujo. De las asistentes que recuerdo estaban Piedad Córdoba y Ana Teresa Bernal, directora de Redepaz.

El único problema es que la noche anterior me había enrumbado con un amigo y fumamos yerba, además del consabido ron. De recuerdo me dejó dos baretos que metí en la cartera. Llegué al desayuno sin dormir, verde del guayabo tan bruto y con los ojos de para atrás. Después seguía una visita con toda la pesada a la Base Antinarcóticos de Cartagena, donde Policía idem y la Armada Nacional iban a mostrar a los gringos las nuevas instalaciones del puerto, que se habían hecho con tecnología y recursos de ellos.

La delegación la encabezaba el Presidente Pastrana, Luis Alberto Moreno —en ese momento Embajador en Estados Unidos— y toda la pesada de la Fuerza Pública, más el Embajador americano y todos los funcionarios de la Embajada. Yo con ese guayabo tan bruto me quedé un poco atrás de la comitiva. No podía con el sol abrasador, de media velada en el calor húmedo y salino de Cartagena.

De pronto llegaron los agentes antinarcóticos con los perros. Iban muy juiciosos todos hasta que dos canes se me lanzaron a la cartera y empezaron a saltarme encima. Quién dijo miedo. Me acordé de los baretos que llevaba y casi me desmayo. Afortunadamente los manejadores los jalaron y hasta ahí llegó el susto. Años después un gringo me contó que sería imposible que los perros hubieran olido la marihuana, era muy poco y solo se me acercaron como parte de su juego. Pero en ese momento quedé más verde que te quiero verde.

Pocos años después sentí un olorcito en la casa de la Embajada en Canadá. Abrí la puerta del cuarto de mi hijo, y ¡oh sorpresa! estaban mis dos vástagos fumando marihuana. ¿Qué les iba a decir si yo metía todos los viernes por la noche con su papá? Y ellos no se la habían pillado.

Ahora con los años la marihuana me deprime y dejé de meter, aun cuando vivo en la capital de los hippies, donde todo el mundo vive trabado y hay marihuana médica legal. Yo podría conseguir la licencia para usar, dados todos mis problemas médicos, y el gobierno me proporcionaría gratis una onza al mes porque así es la ley. Pero no quiero. La única razón por la cual lo haría sería para revender mi superdosis personal, pero mi etapa de narcotraficante ya forma parte del pasado.

  • http://www.facebook.com/adriana.ruizrestrepo Adriana Ruiz-Restrepo

    Como mamá marihuanera no tengo derecho a decirle nada, pero como funcionaria pública  que representó mis intereses ciudadanos en la DIAN  a quien le pague el sueldo con mis impuestos  y le encargamos velar por  los intereses colombianos, le puedo decir que, tal y como lo cuenta en su oda, es ud una lamentable persona, una mentirosa y traficante confesa,  que jamas debio ser funcionaria pública. Por mucho menos hay cientos de personas en pobreza en la carcel… Ud es tan cínica que ademas nos cuenta sus delitos y mentiras muerta de la risa desde el exterior…  por favor no vuelva nunca a Colombia y si se quita la nacionalidad tanto mejor.

    • BEATIFUL123123

      Jajajaja

    • Androdd

      Tráfico de drogras, tráfico de influencias, contrabando (y era directora de la dian)… En donde está la gran revelación? Los “servidores” públicos son delincuentes sin talento… Eso siempre lo hemos sabido.

      • Carlos H

        no android, no todos, solo los que aman el poder, por que los que amamos el pais honramos la decencia, asi como tu lo haces, gracias por ser decente

  • Kalangebeck

    Gracias fanny, como siempre buenos escritos, no le haga caso a los comentarios, en un país como este la gente aún no se acostumbra a la verdad, viven inmersos en sus realidades paralelas y la mojigateria los expone, muchos pero muchos deberían tener la oportunidad de fumarse un porro aunque sea una vez en la vida y darse cuenta porque se le siguen haciendo odas a la marihuana.

    • Carlos H

      tanto como usar un nick para que no te reconozcan……

  • http://www.facebook.com/profile.php?id=555751775 Juan Camargo

    No
    se trata de tener la valentía de decir o no la verdad, creo que el
    análisis va mucho más allá: ser consecuente con los actos y de aplicar
    lo que se predica más aún cuando ocupaba una posición de responsabilidad
    con la sociedad Colombiana. Esto que “confesó”
    esta señora es una bofetada directa contra todos los que hemos perdido a
    un ser querido por culpa del narcotráfico, sean estos policías, soldados, funcionarios públicos o civiles (incluyendo a tantos niños que murieron y siguen muriendo gracias a las balas cuyo alimento es el vicio de esta “señoraza”). Yo no me le quito el
    sombrero, más bien no me cansaré nunca de darle sombrerazos por la confianza traicionada. 

    • Carlos H

      totalmente de acuerdo Juan, 3.5 millones de desplazados por la droga, casi 2 millones de muertos pro una guerra de drogas y poder, descomposicion social, anarquia, perdida de valores, falsa economia, inviabilidad social, y para ella es un chiste, cuando lo que merece es condena por corrupcion, y su vida es privada claro, pero como funcionaria publica debe observar impecabilidad moral y etica…….

  • http://twitter.com/Ginitastar Gina Romero

    Maravillosa columna!! 

  • http://twitter.com/sergycontreras Sergio Contreras P.

    Siempre con buenas historias señora, me gusta mucho leerla, leer su espontaneidad, bacano!

  • Caritoper3

    Señora es usted una patetica, y se nota que la marihuana dejo profundas secuelas en su cabeza, porque eso sólo explicaría su sinismo e irresponsabildiad con tantos jóvenes que ahora pueden leer este articulo, (de redacción simple y vulgar para una persona que fué diplomática y directora de la DIAN).  y que están en la duida de consumir o no. La marihuna es una droga de inicio y si usted no siguio en la escala de las drogas, no pasa lo mismo con tantos jóvenes que la consumen y terminan muertos a causa de la heroína. Que tristeza que mientras usted era una diplomatica tantos campesinos murieran a causa de la violencia y el desplazamiento y lso ciudadanos tuvieramos que aguantar bombas y desolación. Deberían detenerla y el titulo de este patetico articulo debería ser oda al narcotrafico. Ojala sus hijos no terminene en la heroína.

  • elkin perez

    Que a un funcionario publico le guste el porro y haga cosas por fuera de la ley es normal, eso a ningun colombiano le deberia parecer espantoso….lo que deberian denunciar y ella asi como tuvo coraje para contar su travesura sobre el porro… por que no le cuenta a todos los colombianos mas bien cuanta plata hizo con negocios torcidos en su periodo como directora de la dian?

    • Carlos H

      ciertamente

  • http://www.facebook.com/kathy.riano Kathy Riano

    Completamente de acuerdo con Adriana Ruiz-Restrepo, no hay mejor manera de describir lo que sentí despues de leer este artículo.

  • Trinos de loca

    Ahora entiendo por qué andaba con perros (entrenados) en el despacho… jajaja.

  • Andrés

    porfavor siga escribiendo sobre como reacciono frente a la situacion de sus hijos marihuaneros, seria interesante saber como hizo para salir de tal caso.

    • Carlos H

      dios no quiera que esos chicos con ese ejemplo terminen consumiendo………………………………………el mortal bazuco o heroina……..diso quiera no tenga que llorar lagrimas de sangre como esta sociedad lo hace al años 37000 veces por deshonestos funcionarios publicos

  • Vitor

    Me gusto…saludos

  • Lyra299

    A ver… yo fumo marihuana, al leer el título del artículo me imaginé algo medianamente interesante, que pudiera plasmar de alguna manera lo que se siente, que pudiera desmitificar la cantidad de absurdos tabúes que se han construido y que se mantienen en nuestra sociedad al respecto, triste sorpresa. Por Dios, usted ni siquiera sabe escribir, además de que se ufana permanentemente de su sirvengüencería como funcionaria pública. Respete un poco, si su intención era hacer una oda a la marihuana, no lo logró, estoy convencido de que pocos consumidores se sentirían identificados con su perorata sin sentido. Si quería ser chistosa, tampoco lo logró. De verdad, si va a delinquir hágalo en silencio, pero no vuelva a escribir en su vida, no vuelva a publicar, es patético lo que ha balbuceado.

    • Carlos H

      si tu la consumes y lo aceptas eres coherente con tu individualidad y principios, pero ella representa al estado y la sociedad y no es honesta.
      ,

  • helena_de_torolla

    No les parece divertido que Fanny se atreva a contarles lo que quizá la mayoría de los servidores públicos hacen pero ninguno reconoce? Dejen de satanizar estos temas, esta señora no será un modelo de persona a seguir, pero que cuente así sin tapujos ni mentiras las realidades que viven las clases altas a las que no pertenecemos la mayoría de los ciudadanos, me parece algo valioso y rescatable. Piensen que ella es solo un fragmento del espejo quebrado y además la única que se atreve a contarlo honestamente, no la ataquen!

  • http://twitter.com/RfAlzateG Roberto Felipe

    Fanny ; Excelente te estas volviendo unas de las mejores columnistas de Colombia ! Cada columna tuya es sorprendente .

  • Carlos H

    gracias por su sinceridad, pero como servidor de justicia debo recordar que hay principios rectores, y es el acatamiento honesto de la ley, sea como la llamen, es una sustancia ilegal y daña, y en consecuencia se debe ser coherente entre los principios que se profesan y los que se promulgan. si su esposo y usted fumaban marihuana, debian alejarse del poder publico, used acaba de confesarle a la DEA y al estado colombiano su delito, su oda obra como prueba en derecho.

  • María Lucía Ovalle

    ¿”Las aventuras de la godarria y la marihuana”? ¡Pésimo artículo!
    No por hablar de la marihuana será interesante. Además, la autora no hace uso de ningún recurso estilístico; no llena ningún vacío del lector. Es un relato muy pobre y hueco, tanto como su autora.

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