Con la más reciente propuesta del gobierno nacional, en la que pretendía modificar la constitución para unificar la elección de Presidente, Congreso y autoridades locales por un periodo de 6 años, y sin reelección, da cuenta que como sea quieren cerrarle la entrada al uribismo al Congreso. ¿Está muy mal asesorado el gobierno o esto hace parte de un delgado cálculo político?
No hubo claridad si fue una idea suelta como cortina de humo, o si por el contrario fue una ocurrencia de última hora, estilo programa de noche de viernes, surgida por una eventual encuesta que se filtraría con anterioridad, encuesta que, entre otras cosas, deja muy mal parado al gobierno, una gran mayoría en Colombia no quiere reelegir a Santos, no cree en el proceso de paz, no apoya la impunidad y tampoco cree en la elegibilidad para los integrantes de la banda terrorista.
No alcanzó a tener vida legislativa la tan sonada propuesta de Santos, cuando ya estaba agonizando por cuenta de las redes sociales, dirigentes políticos y gremiales.
La excusa del Presidente fue menos astuta que su propuesta, todo fue un error en la interpretación, claro que si hubo una mala interpretación, por un buen tiempo no tendremos claridad de que era lo que pretendían con tan grandilocuente propuesta; por un lado entendimos que Santos quería prorrogarse dos años su periodo en el Congreso a punta de pupitrazo.
La otra interpretación que pudo darse fue que Santos se reelegiría y existiría un periodo de transición de dos años, al cabo de este iniciarían periodos de 6 años sin reelección y la posibilidad de que se postulara en ese periodo en pro de la paz.
Después de tantos ires y venires, el Presidente defendió su propuesta con la menos mala interpretación, que él no creía en la reelección, bueno ahora porque cuando quería ser Ministro de la Defensa sí creía en esa institución que, entre otras, la mitad de las democracias del mundo contempla bien sea en regímenes parlamentarios o presidenciales como el nuestro.
También explicó que era mucho mejor un periodo largo de 6 años, en el cual se podían ejecutar todas las políticas públicas de un gobierno, ello incluyendo a autoridades locales y Congreso, cosa que no cayó muy bien en el auditorio de alcaldes de todo el país, reunidos en Cartagena.
Lo único cierto es que mandó una idea de reforma constitucional que a todas luces, en época pre electoral, no cae bien, pues las reglas de juego están ya dadas y pretender cambiarlas ad portas de un debate electoral caería muy mal a la opinión pública y a quienes todavía creemos en la necesidad de fortalecer las instituciones.
A juicio de otros puede darse una interpretación más ajustada a la realidad, 1. Que la gran encuesta iba a dejar por el suelo a Santos, cosa que sucedió. El país no quiere ni piensa reelegirlo, asunto que hacía necesario crear ideas inútiles e inconvenientes para con un propósito distractor bajarle la temperatura a la encuesta. 2. Que la gran encuesta deja por el piso corporaciones como el Congreso, carentes de credibilidad, popularidad, transparencia y eficiencia. 3. Por cuenta de esta última y con la necesidad de devolverle la dignidad al Congreso, el presidente Uribe ve la necesidad de apoyar una lista al Congreso con figuras nuevas, impolutas y leales; situación que preocuparía al ejecutivo, pues afectaría mucho su gobernabilidad, y por otro lado la ya conocida sobrevivencia parlamentaria en donde personajes que llevan 20 o 30 años en el Senado, nunca han presentado una iniciativa que nutra lo que la gente está pensando y necesitando.
Por ahora quedan muchas dudas del fin que perseguía esa idea, lo preocupante de estas propuestas antidemocráticas y sectarias, es que justo cuando un grueso del puro centro democrático quiere devolverle la dignidad al Congreso y hacer una gran profilaxis allí, salgan personajes a hacerle tramite a lo que a todas luces se llamaría un golpe de estado.
@g_rodriguezm¿Propuestas inútiles e inconstitucionales?
Mié, 24/04/2013 - 01:06
Con la más reciente propuesta del gobierno nacional, en la que pretendía modificar la constitución para unificar la elección de President
