Diez atrocidades por las que las Farc no pueden negar ser victimarios

Diez atrocidades por las que las Farc no pueden negar ser victimarios

24 de julio del 2013

Los principales voceros de las Farc se empeñan en negar que su accionar ha dejado miles de víctimas en Colombia. Inclusive dicen que en vez de ser victimarios, la organización debería ser considerada como ‘víctima’. Estas declaraciones, que desconocen el dolor que el grupo ha causado en el país, ha sido uno de los principales motivos de crítica contra el proceso de paz que adelanta el Gobierno con ellos en Cuba.

Las más recientes declaraciones de ‘Iván Márquez’, el jefe negociador de las Farc en La Habana, no son señal alentadora sobre una posible voluntad guerrillera de pedir perdón a sus víctimas, como gesto de paz si se logra un acuerdo. “Las víctimas son víctimas del conflicto”, dijo Márquez a RCN Radio, tratando de lavarle las manos al grupo por sus responsabilidades.

Hechos como este, y la reciente masacre de 15 militares en Arauca que fueron ultimados con tiros de gracia, generan un manto de críticas a los diálogos de paz que se reinician este 28 de julio. En esta ronda, continuarán las discusiones sobre participación política de los guerrilleros que se desmovilicen, y desde ya hay cuestionamientos sobre la posibilidad de que algunos miembros de la insurgencia, que se ha comprobado son responsables de atrocidades, puedan subir a cargos públicos sin responder por sus crímenes. Para evitar que quienes han sufrido los vejámenes de esta guerra queden relegados, legisladores como el senador y presidente del Congreso Juan Fernando Cristo, han planteado incluso que una comisión de víctimas de las Farc vaya a La Habana y sienten su voz para obtener reparación. Reconocer que han sido protagonista del terror sería tan solo el primer paso. Y es que el prontuario de sus actos no es minúsculo.

FARC, Bojayá, Kienyke1. Bojayá (Chocó, 2002)

El acto que el país no olvida fue la masacre en Bojayá (Chocó) que dejó 119 víctimas, todas civiles, como consecuencia de un combate entre guerrilleros de las Farc y grupos paramilitares de las AUC. La tragedia fue el 2 de mayo de 2002, cuando cientos de familias campesinas se refugiaron en la iglesia del pueblo ubicado sobre el río Atrato para esconderse del enfrentamiento. Las Farc hicieron lanzamiento de pipetas de gas para obligar al repliegue paramilitar y uno de estos “cilindros bomba” atravesó el techo de la iglesia e impactó sobre el altar. También resultaron heridos 98 ciudadanos. Gran parte de las víctimas eran menores de edad.

Como consecuencia de la masacre, los sobrevivientes que lograron escapar se internaron en la selva para salvar sus vidas, guiados especialmente por sacerdotes que no perecieron. Además del desplazamiento masivo, el pueblo quedó prácticamente destruido.

El Nogal, FARC, Kienyke2. El Nogal, Bogotá (2003)

El atentado terrorista al Club El Nogal dejó ver que la Capital no escaparía del horror provocado por las Farc. El ataque fue el 7 de febrero de 2003 a las 8:35 de la noche. Un vehículo cargado con más de 200 kilogramos de explosivos detonó destruyendo la edificación en la que había, en ese momento, unas seiscientas personas.  36 civiles murieron y más de doscientas resultaron heridas.

Inicialmente las Farc negaron su participación en el atentado, pero información contenida en los computadores del abatido cabecilla subversivo alias ‘Mono Jojoy’ comprobaron la responsabilidad de la columna móvil Teófilo Forero.  Por este hecho hay condenas de 40 años de prisión contra los máximos líderes de las Farc, incluyendo a alias ‘Iván Márquez’ y ‘Timochenko’.

Diputados del Valle, FARC, Kienyke3. Masacre de los Diputados del Valle (2007)

La operación de secuestro de doce diputados del Valle del Cauca, el 11 de abril de 2002, es reconocida como una trama casi cinematográfica de engaño y terror, incluso registrada en video. Un comando guerrillero se hizo pasar por miembros del ejército y entró a la Asamblea departamental evacuando el edificio por una falsa amenaza de bomba. Los subversivos se llevaron a los doce diputados en un vehículo especial. Cuando ya han salido de Cali les avisan que han sido engañados y que están en poder de las Farc.

Los diputados estuvieron en cautiverio más de cinco años. Once de ellos fueron asesinados en junio de 2007 y el único sobreviviente fue Sigifredo López, quien permaneció otros dos años secuestrado. Las Farc inicialmente dijeron que los legisladores del Valle del Cauca perecieron en una acción de Fuego Cruzado. Después se estableció que fueron acribillados, varios de ellos por la espalda.

Correos humanos, FARC, Kienyke4. Correos humanos-bomba

Entre las acciones más criticadas por la comunidad internacional se encuentra la táctica de las Farc de usar seres humanos como emisarios de explosivos. En julio 28 de 2009 una joven de 20 años, identificada como Johana Jossa, fue usada para llevar explosivos contra la estación de Policía de Samaniego (Nariño). La carga que llevaba la mujer estalló al entrar al edificio. Ocho agentes resultaron heridos.

Es aún más indignante resultó el uso de un menor de edad en uno de los ataques de autoría guerrillera. Así sucedió en marzo de 2012 cuando Heriberto, un niño de 12 años, fue engañado para llevar un paquete bomba a un cuartel en El Charco (Nariño), el cual fue detonado cerca de los militares, provocando la muerte inmediata del menor y heridas a dos uniformados. A Heriberto lo convencieron de llevar la encomienda a cambio de mil pesos. En otras oportunidades, las Farc han usado incluso “burros-bomba” para sus atentados.

Minas antipersonales, FARC, Kienyke5. Minas antipersonal

Las Farc han sido responsabilizadas de sembrar minas antipersonal en prácticamente todos los departamentos del país. Entre 1990 y junio de 2013 han muerto 10.445 personas por caer en campos minados. El 62% de las víctimas han sido de la fuerza pública, mientras que el 38% fueron civiles. Antioquia, Meta, Caquetá, Norte de Santander, Cauca, Nariño y Putumayo son los territorios más afectados por la siembra de estos explosivos y entre 2002 y 2011 el número de víctimas no era inferior a 550 cada año, según datos de la Vicepresidencia de la República.

El Gobierno, en el marco del proceso de paz, ha exigido a las Farc que “den la cara” a las víctimas civiles por minas antipersonal y que “dejen de usarlas inmediatamente”. Además pidieron claridad de la ubicación de los campos minados, ya que el silencio guerrillero sobre su ubicación sigue cobrando al menos una víctima diaria.

Es más grave aún que los guerrilleros sofisticaran su estrategia con minas antipersonal y las hicieran más crueles. Armaron los artefactos con excrementos para, además de garantizar la mutilación, lograr causar infecciones mortales y daños en la salud irreversibles. La mayoría de estos artefactos son usados en regiones con alta presencia campesina y en terrenos donde hay cultivos ilícitos, procurando evitar la acción oficial para intervenirlos. Además amarran las minas a las matas para quien intente erradicarlas resulte seriamente afectado. Es importante señalar que no son solo militares o policías los que se acercan a estos campos donde hay explosivos. También campesinos y en especial menores de edad.

Tomas guerrilleras, FARC, Kienyke6. Tomas guerrilleras que arrasaron poblaciones

Son varias las poblaciones que resultaron en medio de los ataques de las Farc contra el ejército, la policía u otras instituciones de Gobierno. Si bien la guerrilla argumenta que sus acciones tenían el propósito de replegar a la fuerza pública y tomar el control de las regiones, los efectos colaterales dejaron cientos de víctimas civiles, miles de desplazados y pueblos prácticamente en ruinas. No se olvida la mítica toma de Mitú (Vaupés) adelantada por más de 1.500 guerrilleros contra 120 policías. 40 miembros de las fuerzas oficiales y 11 civiles murieron. 38 militares fueron secuestrados, y varios de ellos dudaron décadas en cautiverio. Tampoco se olvida las sangrientas incursiones de las Farc a Puerto Saldaña (Tolima -2000) que dejó 27 muertos, incluyendo niños, y 394 casas afectadas por los cilindros bomba. La toma de Granada (Antioquia) en diciembre de 2000, en la que un carro bomba fue detonado en el centro del pueblo, y los demás ataques con explosivos sumaron 110 casas destruidas, 55 locales comerciales, daños en el hospital municipal y 19 muertos.

Además la cruenta toma del corregimiento de Arboleda (Caldas), que también incluyó ataques con carro bomba y frecuente lanzamiento de cilindros. Una de las que lideró la toma, alias Karina, reconoció a KienyKe la exageración de las Farc en esa oportunidad y otras tomas con víctimas civiles. (Vea también: “Yo iba pa’l infierno”).

Otros municipios víctimas de este horror han sido Nariño, Caicedo en (Antioquia), San Jacinto y Macayepo (Bolívar), Toribío y Jambaló (Cauca), Miraflores (Guaviare), Puerto Rico (Meta), Cartagena del Chairá (Cauquetá), Algeciras (Huila), entre muchos otros.

Secuestro, FARC, Kienyke7. Secuestro: vidas y familias destruidas

La imagen de un campo de concentración en la selva, con alambradas de púas y grupos de personas encadenadas, que llegaron a estar secuestrados hasta 15 años, permanece indeleble en la memoria colombiana. Ha habido miles de secuestros en Colombia. Cifras y Conceptos con el Centro Nacional de Memoria Histórica publicaron este año un informe en el que dicen que entre 1970 y 2010 fueron secuestradas 39.058 personas; el 37% de dichos plagios, más de 14 mil, fueron cometidos por las Farc.

Fondelibertad dice que entre 1999 y 2000, considerados años de recrudecimientos de las acciones guerrilleras, fueron plagiadas unas 6.800 personas, y que entre 1996 y 2000 hubo 10 secuestros por día.

Hasta finales del año pasado, según reportes de la Fundación Nueva Esperanza, habría aún 694 colombianos en poder de las Farc, no obstante haber asegurado renunciar a esta práctica de guerra en febrero de 2012.

Terrorismo, FARC, Kienyke8. Terrorismo que afecta a la población civil

Aunque las Farc dijeron hace un año que sus acciones bélicas no tenían por objetivo a la población civil sino a agentes estatales y grupos paramilitares, está claro que la gran mayoría de los operativos terroristas terminan afectando a ciudadanos del común. Por citar algunos ejemplos, las acciones con explosivos contra la policía en Tumaco (Nariño), atribuidos a las Farc, han dejado a decenas de familias damnificadas, víctimas mortales y heridos civiles.

Un sábado de julio de 2011 hubo un grave ataque con un carro-bomba en Toribio (Cauca), frente a un mercado civil, en el que murieron cuatro personas, resultaron heridas más de cien y en ruinas 80 casas. Esta población ha sido reiteradamente hostigada por subversivos.

Villavicencio ha sido objetivo de varios ataques con petardos, entre ellos uno de abril de 2002 que causó 14 muertos, varios ellos menores de edad. El artefacto estalló un domingo y generó un centenar de heridos y cuantiosos daños materiales en viviendas.

Otras poblaciones como Ituango (Antioquia), Villa Rica (Cauca), Cajamarca (Tolima), Neiva (Huila), Florencia (Caquetá), Buenaventura (Valle), y grandes capitales como Bogotá, Cali y Medellín. Muchas otras poblaciones han sido testigos del terror con explosivos.

Reclutamiento de menores, FARC, Kienyke9. Reclutamiento de menores, verdad confesada

En entrevista con KienyKe alias ‘Karina’, una de las máximas cabecillas de los frentes Quinto y 47, confesó que en las filas guerrilleras es una práctica común el reclutamiento de menores de edad. Incluso ella ingresó a la guerrilla a los 16 años. Es innegable la presencia de menores de 18 años en la guerrilla, y las prácticas para llevárselos a la selva también son conocidas. Tienen que ver con engaños sobre oportunidades laborales, amenazas a los padres para que entreguen a sus hijos o se los llevan sin dejar rastro. Esta práctica es para muchos considerado un secuestro de menores de edad. Algunos informes señalan que habría entre 18 y 20 mil menores enlistados en grupos armados ilegales en Colombia, aunque varios de ellos entraran siendo niños y hoy ya sean adultos.

Desplazados, FARC, Kienyke10. Desplazamiento forzado y extorsión

La Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento, Codhes, informó que entre 1985 y 2012 fueron desplazados por efecto de la violencia 5’701.996 personas. No obstante el estudio cuenta la actividad de más grupos armados ilegales además de las Farc, como el ELN, paramilitares (antes AUC) y Bandas Criminales. Muchos de los eventos de desplazamiento se dan por combates entre ilegales y fuerzas del estado. Además hay numerosas víctimas de las Farc por extorsión. La guerrilla ha hecho cobro de dineros a comerciantes, industriales, empresarios, ganaderos y campesinos. La negativa al pago de esa ‘vacuna’ podría significar un atentado terrorista, asesinato o secuestro de la víctima.

Lea También

¿Cuáles son las zonas ‘rojas’ por violencia en Colombia?

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO