Víctor Correa, el congresista que saca tiempo para atender partos

12 de agosto del 2015

Se opuso a una ‘batida’ militar en Medellín y quiere el regreso de ‘Simón Trinidad’.

Victor Correa

La pinta de Víctor Correa dice mucho de su personalidad: sombrero panameño, saco formal pero sin corbata. Su atuendo parece la mezcla de dos copartidarios suyos, el exrepresentante a la Cámara Wilson Borja, recordado por usar un sombrero del mismo estilo, y el senador Iván Cepeda, quien siempre ha rehusado la corbata.

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El representante a la Cámara por Antioquia Víctor Correa contó que esa es la pinta original de los cafeteros paisas, la usan allá en Concordia, donde reside su familia y él creció.

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Su atuendo es llamativo, pero más que la ropa, de Víctor Correa lo que más intriga es su corta edad, sólo 29 años. Ya se ha hecho notar en el Congreso y no propiamente por su sombrero panameño sino por haber sido noticia con dos hechos en menos de una semana.

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El primero de ellos fue el proyecto de ley que radicó y con el que pretende hacer más difícil la extradición de nacionales, pensando en el posconflicto, el otro, la batida militar que impidió a principios de esta semana en Antioquia.

El congresista del Polo Democrático es de esos chicos precoces. Fue uno de los líderes del paro cafetero en Antioquia, representante de la Mesa Amplia Nacional por la Educación (MANE) y líder en el área de la salud. Estos compromisos no le han permitido terminar su carrera de medicina en la Universidad de Antioquia, aunque según sus cálculos se graduará en algo menos de un año.

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El congresista con una de sus pacientes. 

Para no atrasar indefinidamente su estudio, aprovecha los largos recesos legislativos para terminar su práctica profesional, que consiste en rotar por todas las áreas de un hospital.

“Estoy haciendo el internado y aprovecho los recesos legislativos para hacer rotaciones de área en los hospitales, atiendo los partos, asisto cirugías, aunque me falta pasar por urgencias, pero en febrero acabo”, afirmó.

Como todo buen paisa, tiene buena parla y le relató a Kienyke.com cómo hizo para llegar al Congreso de la República en su cortísima carrera política. Osadamente decidió aspirar por una curul en la Cámara sin haber nunca antes aspirado a un cargo de elección popular. Algunos políticos lo han criticado porque quiso ser parlamentario sin haber pasado por una Asamblea Departamental o un concejo municipal.

Sin embargo dejó entrever que su clave del éxito en la política se ha debido al carácter conciliador, que lo puso a prueba en el paro cafetero, y que incluso le valió para que fuera nombrado presidente del Polo en Antioquia, cargo del que desistió por sus compromisos como congresista.

Víctor Javier, quien proviene de una familia humilde cafetera, y quien no ocultó que en Medellín le gusta movilizarse hoy día en el transporte público, también ha contado con suerte, pues su llegada a la Cámara de Representantes se debió a un hecho doloroso: la muerte del titular de la curul que ocupa en la Comisión Sexta, Rodrigo Saldarriaga, quien falleció por un cáncer de pulmón y no alcanzó a posesionarse.

Correa Vélez, al haber sacado la segunda votación en Antioquia por el Polo, fue el llamado a ocupar esa curul.

“Hubo algunos cuestionamientos contra mi imagen desde el principio cuando llegué al Congreso, porque la primera impresión siempre es visual, pero el reto ha estado en demostrar que detrás de una cara joven hay también un contenido político importante. El reto inicial fue con los compañeros del partido, pues no conocía a muchos, como por ejemplo a los representantes Germán Navas Talero y Alirio Uribe. Sin embargo, era curioso que conocía más a parlamentarios de otros partidos por el paro cafetero”, dijo.

Reveló que siente admiración por el senador Jorge Enrique Robledo. “Fue también interesante conocer a Iván Cepeda, porque de él se han construido varios mitos”.

No a la extradición de guerrilleros

El representante le reveló a este medio digital que ha recibido intimidaciones por las redes sociales después que se refirió en público al proyecto de ley que busca impedir la extradición de guerrilleros en el posconflicto.

“A raíz del proyecto de ley para evitar extradiciones me escribieron en las redes sociales guerrillero hijuetantas, deberías morirte, ojalá que Carlos Castaño estuviera vivo”, relató.

Víctor Correa indicó cómo surgió la idea de la iniciativa. “Hemos tenido durante mucho tiempo relaciones directas con miembros de los comités de solidaridad con presos políticos, organizaciones de derechos humanos, y empezamos a trabajar el tema penitenciario desde que ocupé la curul. Recorriendo algunas cárceles nos dimos cuenta de las injusticias que se estaban cometiendo con algunos colombianos en el tema de la extradición”.

“Ahí empezamos a construir un proyecto de ley que contempla algunas modificaciones a la figura de la extradición, para que sea más garantista, en términos de los derechos de los ciudadanos, más ceñido al derecho procesal colombiano y reivindicar la soberanía nacional en el tema de la justicia”.

¿Por qué presentar esta iniciativa en este preciso instante cuando se ve que los principales beneficiarios de la misma van a ser los eventuales guerrilleros que se desmovilicen?

“Esta iniciativa se presenta en una coyuntura política, en el que nosotros hemos de manera abierta insistido en buscar la salida negociada al conflicto armado, y entonces bajo esa circunstancia se insertan algunos puntos en el proyecto. Uno de los puntos, que no es un mico, es lo que tiene que ver con la justicia transicional, quienes se sometan a ésta en el marco del proceso de paz no podrán ser extraditados.

¿Por qué? Porque creemos en la necesidad de construir verdad como un ejercicio importante para que la paz sea estable y duradera, la cual no se garantiza si se lo llevan para otro lado; así también ocurre con el derecho a la reparación. Además que por el hecho de haber participado de un proceso de paz y de una justicia transicional, no pueden ir a rendirle cuentas a otra justicia.”

Otro de los puntos que han cuestionado es el de la repatriación. Si se está pagando una pena en el extranjero, y acá también va ser juzgado por otro delito distinto por el que fue condenado en otro país, debe ser repatriado para que responda en el país. Eso no fue creado para alias ‘Simón Trinidad’, sino también para narcotraficantes que hayan cometido otros delitos en Colombia y paramilitares. Pero si es una condición de los diálogos de paz que ‘Simón Trinidad’ vuelva al país y se pueda beneficiar de esta ley, está bien, aunque eso tiene unos requisitos, que dependen de la voluntad del gobierno norteamericano.

Frente al tema de los colombianos que se encuentran pendientes que sean condenados a cadena perpetua o la pena capital en China, Correa manifestó que ese “es uno de los países que solicita bastante colombiano en extradición en condiciones injustas. Tenemos casos en que hay personas que someten a la justicia de ese país sin traductor, sin manejar ese idioma, y para quienes hayan sido detenidos allá y tengan cuentas pendientes con la justicia acá en el país podría operar”.

Batida del Ejército

El parlamentario también se refirió al suceso en el que resultó dentro de un camión del Ejército con otros jóvenes que fueron retenidos para que les fuera resuelta su situación militar.

“Yo iba en el carro a una reunión y en el trayecto me encontré un camión con jóvenes civiles adentro y militares afuera. Entonces se me hizo algo irregular, por lo que me bajé del carro, me identifiqué y les dije que eso que estaban haciendo era ilegal, pero decidieron arrancar el camión y entonces dije que si se llevaban a estos muchachos pues a mí también me tienen que llevar”.

Victor Correa

Según manifestó el congresista, “el sólo hecho de trasladar estos jóvenes es ilegal. En el camión nos dieron vueltas por todo Medellín, lo que me pareció sospechoso, y me di cuenta que no eran militares de la Cuarta Brigada de Medellín, ni de la séptima, que tiene presencia en Antioquia, sino que eran de Arauca, y se habían desplazado desde tan lejos a reclutar”.

Finalmente con la ayuda de la Personería de Medellín dejaron libres a los civiles, no sin antes pasearlos por todo Medellín en busca de otros remisos.

Sus primeros pinitos en la política

“Mi vocación de servicio lo inicié como voluntario de la Defensa Civil, fui instruido en rescate en selva tropical húmeda, búsqueda y rescate, control de incendios. Después me presenté a estudiar Medicina en la Universidad de Antioquia y empecé a vincularme con el activismo estudiantil, con cosas pequeñas como por ejemplo denuncias de por qué este ventilador no funciona, por qué no han traído más cadáveres al laboratorio”.

De repente Correa se vio liderando varios procesos sociales. “Un día llegó alguien de la universidad a hablarnos sobre el problema del financiamiento de la educación superior, y empezamos a organizar unas manifestaciones en la universidad, creamos colectivos estudiantiles. Luego me vinculé a la MANE, y posteriormente me buscaron para que ayudara a formar marchas agrarias, y terminé siendo vocero y negociador del paro cafetero. Sin embargo, yo seguía siendo un estudiante de medicina, sin recursos, sin padrinos, sin maquinaria política”.

Por esos días, se le presentó la oportunidad de su vida, que sin embargo no estaba buscando. “En ese entonces un amigo me dijo que me lanzara a la política, pensando en la Cámara de Representantes. Fue una campaña que se hizo sin recursos, con bastantes errores, pues aunque el paro agrario se ganó, se lograron reivindicaciones para los campesinos, pensé que había generado gran recordación y por eso enfoqué mi campaña en la zona cafetera, donde saqué muy pocos votos, pues los cafeteros votaron por el Centro Democrático.

(…) Yo hacía campaña en una moto que me regalaron los líderes cafeteros, porque mi moto se fundió durante el paro, además que mi publicidad era a blanco y negro, no tenía pasacalles en Medellín. Mi campaña se hizo con 15 millones de pesos, la mayoría del dinero prestado y pagando daños, pues le pedí a un primo que me prestara un carro que estaba arrumado, y me dijo que él no quería tener un carro haciéndole campaña a la izquierda y me lo regaló, aunque nos estrellaron el vehículo a la semana siguiente”.

“Cuando estaba terminando el paro cafetero tomé la decisión de lanzarme a la Cámara por el Polo, aunque a mí me habían ofrecido avales en otros partidos, por ejemplo el Liberal, de hecho Rafael Pardo en una oportunidad me dijo que si yo me iba a lanzar para aspirar a algún cargo, también los conservadores, pero no sentía identidad ideológica con ellos”.

Los 5.500 votos que sacó en la campaña al Congreso los obtuvo de los estudiantes de medicina y sus familias, así como las personas del grupo estudiantil, convirtiéndose en la segunda votación del partido en Antioquia.

Actualmente Víctor Javier está enfocado en varios temas educativos, de salud. Reveló que está elaborando una reforma constitucional para que los menores de 25 años puedan aspirar al Congreso de República.

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