Condenado a 6 años de cárcel el cuñado del Rey de España por tráfico de influencias

Condenado a 6 años de cárcel el cuñado del Rey de España por tráfico de influencias

17 de Febrero del 2017

España está conmovida y Colombia sorprendida.

En una demostración de que la división de poderes funciona, la Audiencia Provincial de Palma –una fiscalía anticorrupción- condenó a Iñaki Urdangarin, esposo de la infanta Cristina (hermana del Rey de España Felipe VI) a pagar 6 años y tres meses de cárcel por un asunto equivalente a tráfico de influencias, en el sonado caso Nóos. La fiscalía había pedido 19 de cárcel “por no haberse arrepentido en el juicio”.

La Infanta (que pasó por la vergüenza de ser sentada en el banquillo, junto al resto de los acusados) tendrá que pagar una sanción de 265.000 euros como partícipe a título lucrativo. Entre tanto, el socio de Urdangarin, Diego Torres, irá a la cárcel por 8 años y seis meses. También fue condenado el expresidente balear Jaume Matas a 3 años y 8 meses de cárcel.

Cristina era acusada por dos delitos fiscales en grado de cooperadora como copropietaria de la empresa con la que Urdangarin defraudó 337.000 euros a la Hacienda Pública.

Las autoridades esgrimieron el argumento de que “crearon una estructura ficticia para hacerse con dinero púbico mediante adjudicaciones amañadas”.

El tráfico de influencias

Según versión del Diario.es, Urdangarin usó su influencia y amistad con cargos públicos-

-Las tres magistradas que han redactado la sentencia, Samantha Romero, Rocío Martín y Eleonora Moyá, señalan que la administración balear contrató con el Instituto Noos “prescindiendo de la tramitación legal que era aplicable y, respondió, a la decisión unilateral” de Matas, y en base a “la influencia ejercida” por Urdangarin.

El marido de la infanta, según la sentencia, “se sirvió de la íntima relación de amistad que le unía” a ‘Pepote’ Ballester, entonces director de Deportes, y que ha sido condenado a un año y tres meses de prisión.

Los subordinados de Matas, dicen las magistradas, “trataron de revestir de legalidad las decisiones” del expresidente balear “simulando que habían sido tomadas por la Fundación Illesport a través de la confección de unas actas” de unas reuniones que nunca se celebraron.

Entre esos subordinados condenados están Gonzalo Bernal, director de Illesport, a un año y tres meses de cárcel, Juan Carlos Alía, exdirector del Instituto Balear de Turismo Ibatur, y Miguel Ángel Bonet, exsecretario del Ibatur, ambos a un años.

La fundación  Illesport también pagó 445.000 euros por una serie de trabajos que nunca llegaron a realizarse. El tribunal recalca que el pago se hizo “como consecuencia de la reiterada exigencia de pago promovida por los representantes del Instituto Nóos, pese a ser conscientes, la autoridad y los funcionarios públicos, que los servicios no se habían prestado”.

La sentencia considera probado también que esos representantes de Nóos, Torres y Urdangarin, se aplicaron deducciones “a las que no tenían derecho, defraudando al erario público cantidades superiores a 120.000 euros”. Además, Torres creo un entramado de sociedades para ocultar la cuota defraudada y devolverla a sus cuentas como ingresos legales.