Los nuevos aires que se respiran en Bogotá

Los nuevos aires que se respiran en Bogotá

21 de Junio del 2016

En Bogotá se empiezan a respirar nuevos aires. Las cosas están empezando a cambiar. Las últimas semanas han sido decisivas. El final del Bronx ha sido un hecho contundente. Fueron atacadas las mafias que allí operaban y rescatados centenares de jóvenes y habitantes de la calle, que hoy reciben atención social.

Desde hace muchos años, los habitantes de Bogotá venían pidiendo a gritos la intervención de este sector sin que las pasadas administraciones tomaran cartas en el asunto. Hoy es sorprendente comprobar que, en apenas seis meses, se le puso fin al mayor expendio de drogas del país, el mismo que duró allí unos 16 años.

En este corto tiempo se ha reducido el robo de celulares en un 44 por ciento; se reorganizaron decenas de rutas de TransMilenio y se dispuso un cuerpo civil que fortalecerá la seguridad del sistema; se han tapado más de 20.000 huecos y los conductores lo notan; y es notable la recuperación de la cultura ciudadana y el espacio público, como esa gran jornada de embellecimiento del centro histórico de Bogotá.

Esas imágenes se podrán repetir muchas veces, por fortuna, ya que Antanas Mockus trabajará de la mano con Peñalosa para recuperar la cultura ciudadana. Ya se anunció que se avecinan campañas por el respeto en los cruces viales y para reducir los heridos por riñas.

El proyecto de la línea del metro avanza a pasos agigantados. Están estructurando nuevas troncales de TransMilenio y la ampliación de la Autonorte y otras vías necesarias que ayudarán a desembotellar la ciudad.

El IDRD viene cambiándole la cara a muchos barrios con nuevas canchas de pasto sintético. La última de ellas, en el Salitre, tuvo un valor agregado: por primera vez los jóvenes que practican rugby tienen una cancha en la ciudad.

El nuevo esquema de aseo

Para destacar el reciente anuncio para cambiar el cuestionado esquema de aseo que dejó Petro y que ha sido criticado por todos los organismos de control. En lo corrido del año, Bogotá ha tenido que pagar casi 120.000 millones de pesos en multas de diferentes superintendencias.

El gobierno de Peñalosa anunció un esquema que promoverá el respeto por la ley, la libre competencia y la participación de los recicladores como corresponde.

En ese sentido, a finales de año  se abrirá una licitación en la que, con garantías claras, empresas públicas y privadas podrán participar y ofertar las mejores propuestas para tener a la ciudad verdaderamente limpia. Mejoras en Transmilenio

Quizás lo que más agradecen los habitantes de Bogotá son las mejoras que se les están aplicando a TransMilenio y al SITP, en más de 80 rutas, al tiempo que se han extendido algunas otras en las localidades de Usaquén, Ciudad Bolívar, Bosa, Engativá, Usme y San Cristóbal.

En días pasados le pusieron fin a la tortura de miles de usuarios del sistema en Soacha, donde se inauguró la Estación Intermedia San Mateo que cuenta con dos nuevos accesos peatonales y que contará con una ruta circular que conectará a los usuarios con el Portal del Sur. Desde allí pueden  hacer transbordos sin costo adicional y conectarse con el resto del sistema. Días atrás ya se había inaugurado la Estación de Bosa que beneficia a 11.8000 pasajeros diarios.

También la salud

Otro hecho para destacar es la puesta en marcha del nuevo modelo de organización y atención salud en la ciudad, que busca mejorar la atención de los pacientes y evitar el paseo de la muerte.

La meta es acabar con el hacinamiento de las salas de urgencias, darle transparencia a la contratación de los hospitales, mejorar la calidad de los servicios que se prestan y modernizar la infraestructura hospitalaria con inversiones que ascenderán a 2,5 billones de pesos, con la cual se superaría una brecha de más de 15 años en este sentido.

Con estos recursos se prevé la construcción de seis hospitales nuevos: Nuevo Simón Bolívar, Bosa San Bernardino, Nuevo Santa Clara, Nuevo Materno infantil,  Usme y La Felicidad.

A todas estas acciones se suman muchas más que han contribuido a mejorar la percepción de seguridad y de confianza de los bogotanos frente a su ciudad y su administración, como son la recuperación del espacio público, la intervención de más de 11 puntos simbólicos que estaban en estado crítico y en abandono, la limpieza y control a la publicidad en postes y paredes, la restauración de monumentos y de sitios emblemáticos de la ciudad.