la agonía de Incolballet, principal semillero de bailarines en Colombia

la agonía de Incolballet, principal semillero de bailarines en Colombia

4 de agosto del 2014

Fernando Montaño y Joan Zamora son dos de los artistas colombianos “de mostrar”. Así lo evidenció el Ministerio de Cultura al traer un grupo de lo más selecto del Royal Ballet de Londres y del English National Ballet para inaugurar el restaurado Teatro Colón.

Montaño, hoy de 29 años, fue el primer colombiano en ingresar al Royal Ballet y en llegar a ser Primer Artista de una de las tres compañías más famosas del mundo. Joan Sebastian sigue sus pasos: Tiene 20 años, ya pasó por la escuela del Royal Ballet y ahora es uno de los 60 bailarines de unos de los tres principales ballets de Gran Bretaña.

Montaño y Zamora tienen una cosa en común: Ambos dieron sus “primeros pasos” en Incolballet, el colegio caleño en donde además de bachillerato se estudia danza. Es el único en Colombia. Gracias a esta idea audaz concebida y materializada por la maestra Gloria Castro en 1978, se democratizó el arte del ballet, antes exclusivo de una selecta minoría, y se abrió la puerta de la profesionalización a los varones.

Tanta belleza parece estar llegando a su fin. La Gobernación del Valle, de la cual depende Incolballet, no ha girado ni un solo peso de los 2.400 millones del presupuesto que le asignó la Asamblea del Valle. Ya comenzaron los despidos, ante la imposibilidad de pagar sueldos. Por parte de los alumnos también se está produciendo deserción ante la posibilidad del cierre, que significaría la pérdida del año para ellos.

El sector cultural del Valle y de Cali están en estado de alarma ante la agonía de Incolballet. En mayo pasado enviaron una carta desesperada al presidente Santos confiados en el “Hemos hecho mucho, falta mucho por hacer”de la campaña electoral pero de nada sirvió. En la Presidencia tampoco se preocuparon por que siga existiendo el principal semillero de la danza en Colombia.