En el ELN no habría divisiones: todos sus frentes dejarían las armas

En el ELN no habría divisiones: todos sus frentes dejarían las armas

8 de enero del 2015

Fuentes del equipo negociador del ELN en la fase exploratoria que daría origen a un eventual proceso de paz con el Gobierno, le dijeron a Kienyke.com que los brazos más radicales de su agrupación, como el frente oriental Rodrigo Laín, atenderán el llamado y las directrices que salgan de los eventuales diálogos y una posible dejación de armas, tal como lo anunció el máximo líder de esa guerrilla, alias “Gabino”.

Lea también: ¿Qué puede esperar Colombia del proceso de paz con el ELN?

Este es uno de los puntos más cuestionados en el proceso de paz con las Farc. Se cree que hay sectores dentro de esa guerrilla que no atenderían la firma de la paz, y continuarían en armas. El ELN sí dice estar cohesionado.

Las fuentes revelaron que en el pasado quinto congreso del ELN, que convocó todas las estructuras de ese grupo guerrillero, el comandante del frente Rodrigo Laín, alias “Pablito”, comparado por muchos como el alias “Paisa” de las Farc, por ser sanguinario, se comprometió a seguir los lineamientos de un posible cese bilateral al fuego y hostigamientos.

“El ELN fortaleció sus lazos de unidad e integridad, y una muestra de ello es la declaración del comandante “Pablo” del frente de guerra oriental o Rodrigo Laín sobre la fortaleza y unidad del ELN. “Pablito” hace parte del comando central del ELN como el cuarto hombre en jerarquía, eso asegura que las tesis de las estructuras como la de Rodrigo Laín que han sido reconocidas por su radicalidad podrán ser incluidas y representadas allí mismo (eventual mesa de negociación), y también va permitir la conducción de ese importante bloque de estructuras”, señaló la fuente a Kienyke.com.

Actualmente los equipos exploratorios de un proceso de paz del Gobierno y el ELN están efectuando acercamientos para establecer las condiciones y la posible agenda del proceso de paz que podría iniciar en febrero próximo.

También se conoció que el país que sería la sede para los eventuales diálogos con el ELN es Ecuador. Brasil también había sonado como país garante, pero finalmente ambas partes se habrían decidido por Ecuador, muy posiblemente en Quito, su capital.