La idea que no gustó para prevenir a los ‘borrachos al volante’

La idea que no gustó para prevenir a los ‘borrachos al volante’

13 de diciembre del 2013

Dentro de las proposiciones que acompañaron la reanimación del proyecto de Ley para castigar con más severidad a quienes conduzcan con algún estado de embriaguez, KienyKe.com conoció de una idea que –prácticamente- pasó de agache, pero que se hundió a punto de avanzar a Plenaria de Senado. Se trataba de un artículo, que sería el número 8, que crearía una red de conductores sustitutos.
La iniciativa consistía en formar un ejército de conductores que estuvieran prestos a prestar asistencia en todo el país a quienes terminaran bebiendo licor con su vehículo y no tuvieran dinero suficiente para contratar un chofer particular.
Esta propuesta agregaba que los sustitutos deberían “prestar el servicio obligatorio para todos los propietarios, poseedores y tenedores de vehículos automotores en aquellos eventos en que el conductor esté en imposibilidad por embriaguez, o bajo el efecto de sustancias psicoactivas”, y cuyo costo “será cubierto como un riesgo amparado por el Soat”.
Según conoció este medio digital, la propuesta debería ser reglamentada por el Ministerio de Transporte encargado de definir quiénes podrían prestar el servicio de conductores sustitutos, las empresas habilitadas para asistirlo y las tarifas que pagaría el usuario, “con criterios diferenciales de estrato, modelo y tipo de vehículo”, para que los ciudadanos de estratos 4, 5 o 6 no se beneficiaran del subsidio que acarrearía en costos el Seguro Obligatorio Soat”.
Nadie sabía el origen de esta idea y la mayoría de ponentes dentro de las comisiones primeras de Senado y Cámara de Representantes incluso desconocían el autor. KienyKe.com estableció que el responsable de la propuesta es el senador del partido Verde, Jorge Eduardo Londoño.
Finalmente en las conciliaciones de la noche del jueves, horas antes de plenaria que aprobó el proyecto para endurecer las penas a conductores ebrios, la proposición fue desechada.
Al ser consultado sobre su proyecto, el senador Jorge Eduardo Londoño lamentó que “ni siquiera se hubiera pedido una explicación sobre este proyecto o se debatiera las opciones para ejecutarlo”. Es decir, la idea no fue propuesta a discusión parlamentaria y en cambio resultó rechazada desde el comienzo.
“Lo que preocupa de esta ley (para sancionar a conductores borrachos) es que es únicamente represiva. No hay nada preventivo. Lo que yo proponía hubiera permitido prevenir que se condujera en estado de embriaguez”.
Otros senadores consultados por este medio digital explicaron que la rechazaron porque “incentivaría que –a costa del Estado y del SOAT- muchos conductores se fueran a tomar con su carro y se aprovechara del subsidio para estar llamando conductor sustituto. Implicaría muchos gastos”.
Pero el senador Londoño va a volver a ‘echarle lápiz’ a la propuesta y en la siguiente legislatura, la primera de 2014, revivirá su idea.