La venganza de un tatuador

La venganza de un tatuador

18 de diciembre del 2011

Si vas a ser infiel, no le seas infiel a un tatuador profesional. Esa parece ser la moraleja que le quedó a Rossie Brovent, luego de que su novio le tatuara una gran pila de excremento en la espalda, con moscas alrededor. La mujer le había sido infiel a su novio con un amigo, y el hombre esperó con calma el momento de la venganza, que se dio cuando Rossie le pidió un tatuaje de un paisaje de Narnia. El tatuador hizo que su novia firmara una cláusula que dejaba el diseño del tatuaje a discreción del artista, cláusula que Rossie afirma haber firmado después de tomarse una botella de vino y unos tragos de tequila. La mujer ya demandó a su novio por US$100.000 dólares por daños y perjuicios.