Los lujos del Arzobispo de Medellín que contradicen al Papa

Los lujos del Arzobispo de Medellín que contradicen al Papa

23 de Diciembre del 2013

Tras asumir el pontificado de la iglesia católica, Su Santidad Francisco renunció a ocupar el tercer piso del Palacio Apostólico del Vaticano, destinado a ser la residencia de los pontífices desde 1903. El Papa argentino se negó a vivir en las doce habitaciones rodeadas de terrazas y salones con pisos de mármol para demostrar el espíritu de pobreza que debe reinar en la iglesia y sus jerarcas. A cambio, se fue a vivir a la comunidad de Santa Marta, donde comparte con cientos de clérigos que también trabajan en El Vaticano.

A 9400 kilómetros de El Vaticano, el estilo es otro. Al Arzobispo de Medellín, Ricardo Tobón Restrepo, le quedó pequeña la casa de 400 metros cuadrados que habitaron sus dos últimos antecesores. Estaba localizada en el barrio Prado, a pocas cuadras de la curia arquidiocesana, al lado de la sede social de la Alcaldía de Medellín y vecina de numerosas comunidades religiosas que se han asentado en las casonas del sector. Monseñor Tobón decidió mudarse al barrio Castropol, uno de los más lujosos de la ciudad, a una casa cuya compra y adaptación costó $4.000 millones. Hay quienes comparan la administración y el estilo de Tobón con la del fallecido Alfonso López Trujillo, quien se caracterizaba por su prepotencia, opulencia y lejanía.

Está prácticamente confirmado que Tobón Restrepo viajará a Roma para trabajar al lado de su amigo Beniamino Stella, quien fue Nuncio Apostólico en Colombia y ahora es Prefecto de la Sagrada Congregación para el Clero (el cargo que ocupó el colombiano Darío Castrillón). Para que no quede duda de su poder en la Arquidiócesis de Medellín, este fin de semana el Arzobispo Tobón hizo un remesón en la organización de las parroquias de la ciudad al ordenar 60 cambios de sacerdotes párrocos.