Mujeres víctimas del conflicto: ¿prioridad o mero requisito?

Mujeres víctimas del conflicto: ¿prioridad o mero requisito?

24 de noviembre del 2014

Mientras que el país sigue levantando su voz contra cualquier forma de maltrato y violencia hacia las mujeres, en especial por causa del conflicto, surge la pregunta sobre cuál es el espacio que este fenómeno tiene en las discusiones sobre las víctimas en el Proceso de Paz con las Farc en Cuba.

Y es que la magnitud de este flagelo es tan amplia que ha sido considerado como uno de los peores crímenes que se han cometido por todos los actores armados durante la guerra en Colombia.

Las cifras son aterradoras. Kienyke.com conoció un informe de ABColombia, un grupo de organizaciones británicas que investigan de forma independiente la situación de derechos humanos y víctimas del conflicto, que identifica a 12.809 mujeres como afectadas por violencia sexual causada por algún grupo armado, en la última década.

El documento también contrasta su cifra con el estudio de Intermón Oxfam y nueve organizaciones colombianas de mujeres y derechos humanos, que en nueve años (2001-2009) estableció que, en promedio, 54.410 mujeres son víctimas de algún tipo de violencia sexual por año. 149 son vulneradas por día; 6 cada hora.

El delito contra la mujer, en especial causado por la confrontación armada, ha sido definido por la Corte Constitucional como una práctica “sistemática, habitual y generalizada”.

Las Farc, agrupación guerrillera sentada en una mesa de diálogos con el Gobierno en La Habana para alcanzar la paz, es uno de los grandes responsables de vejámenes contra las mujeres. Otros actores, como las Bandas Criminales y las desmovilizadas Autodefensas Unidas de Colombia, también han sido causantes de condenables agresiones sexuales, físicas y psicológicas contra las mujeres en las regiones donde operan.

Si bien las negociaciones en Cuba, respecto al tema víctimas, han sido abordadas con el compromiso de atender a cualquier colombiano afectado no solo por las Farc o las fuerzas Estatales, sino incluso por actores como los paramilitares, las comisiones de mujeres vulneradas por la guerrilla han sido muy bajas.

Dentro de las primeras 12 víctimas que viajaron en comisión a Cuba, para sentarse con las Farc, solo había una mujer que sufrió crímenes de género. María Eugenia Cruz llevaba la única vocería de mujeres afectadas por violencia sexual y de género.

En el reciente segundo grupo, María Choles Toro, quien fue víctima de abusos sexuales por diversos actores armados, fue quien llevó esta vocería de reivindicación femenina. Cabe resaltar que en esta delegación hubo más presencia femenina: 9 de 12 asistentes.

Las Farc tienen una deuda muy grande con las mujeres víctimas en Colombia, y poco se sabe de los compromisos que adquieren para repararlas. Por dar un ejemplo, según el Ministerio de Defensa, entre 2012 y 2013, 43 de 240 mujeres combatientes desmovilizadas informaron que habían sido obligadas a tener abortos por quedar en embarazo de un guerrillero en la selva; muchas de ellas asegurar haber sido violadas.

Solo hasta el final de la mesa de diálogos se podrán conocer los compromisos para atender a las mujeres afectadas por el conflicto, y si ellas quedan satisfechas con el acuerdo.

La Unidad para la Atención y Reparación de Víctimas del Gobierno asegura que tienen vigentes varios programas de atención a las mujeres que denuncian haber sido vulneradas por los actores armados.

Actualmente tienen en sus registros a 3.481.244 mujeres víctimas del conflicto armado interno. 7.500 de esos casos son atendidos solo por violencia sexual, y al menos 6 mil son contra mujeres.

“Reciben atención humanitaria, asistencia en salud, psicológica, planes de restitución (si fueron desplazadas), medidas de satisfacción”, explican funcionarios de la Unidad de Víctimas sobre los beneficios que reciben quienes denuncian ser afectadas.

Este 25 de noviembre será el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, un momento preciso para evaluar los avances alcanzados en materia de respeto a los derechos de género. El presidente Juan Manuel Santos asegura que el proceso de paz busca, en efecto, “ponerle fin al conflicto para que no haya más víctimas como esas 6.000 víctimas que ya están identificadas, de las cuales más de 5.200 son mujeres, víctimas de agresión sexual”.

La campaña nacional #NiUnaMás, que respalda el medio digital KienyKe.com, también exige que las mujeres víctimas de los actores armados tengan prioridad en reparación, ante la gravedad de los delitos en su contra.