“No eran tan pulcros”

“No eran tan pulcros”

30 de julio del 2012

En su columna del diario MIO el escrito Gustavo Álvarez Gardeazábal cuestiona la transparencia con la que se pretendía adjudicar el millonario contrato de la Hidroeléctrica de Ituango, en Antioquia, a través de la empresa de Servicios Públicos de Medellín (EPM). Gardeazabal aseguró: “En el país teníamos el más alto concepto sobre EPM, las Empresas Públicas de Medellín. Era el símbolo de la pulcritud y la eficiencia. Pero con la licitación más grande de su historia, con Hidroituango, dejaron conocer el cobre. El solo hecho que los licitantes hubiesen tenido que acudir a los jueces para conseguir trasparencia, y ellos los obligaran a brindarla, es muy grave. EPM tenía  solvencia moral para evitar caer en ese pantanero. Ahora todos miraremos con lupa  y malicia como adjudican los 2.290 millones de dólares. Es mucha plata y  por lo que hemos estado viendo, la pulcritud no era tanta”.