La decisión de Fernando Gaviria que hoy lo hace figura mundial

La decisión de Fernando Gaviria que hoy lo hace figura mundial

18 de mayo del 2017

“Es una de las decisiones más difíciles de mi vida. Hago el cambio de la pista por la ruta porque sueño correr una grande y darle alegrías al país“, afirmó Fernando Gaviria en su última competencia de pista en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

En su momento, algunos dudaron sobre su futuro porque era campeón mundial del Ómnium. Hoy es el primer ciclista colombiano en lograr tres triunfos en una misma edición del Giro de Italia.

Gaviria sintió la frustración cuando la medalla de bronce en Río se le escapó por segundos. El antioqueño tuvo que ver cómo los tres corredores que lo vencieron (Elia Viviani, Mark Cavendish y Norman Hansen) se colgaron las preseas olímpicas.

“Si ganaba me iba. Si perdía me echaban. Quiero que otros corredores colombianos de pista triunfen. Hice mi trabajo y quiero probarme como atleta”, expresó Gaviria.

El antioqueño no la tuvo fácil porque en el Ómnium era campeón del mundo. Pero en la ruta estaba bajo la sombra de los velocistas: Mark Cavendish, Peter Sagan, André Greipel, Marcel Kittel, entre otros corredores sprinters élites.

Fernando esperaba que “algún equipo importante le diera la oportunidad de cumplir su sueño”. La escuadra belga, Quick-Step, aunque tenía a Kittel, fichó al antioqueño de 22 años porque lo vio como una promesa. Y no se equivocó.

Gaviria sabía que algunos fanáticos y medios  de comunicación dudaban de su rendimiento en las competiciones más importantes del mundo. El colombiano no es escalador como Nairo Quintana, Esteban Chaves, Rigoberto Urán y demás ciclistas nacionales que devoran las montañas europeas. Sin embargo, en sus piernas tenía algo, algo que explotaría por primera vez en  la Clásica de San Juan, Argentina, a comienzos de 2017.

En la competencia argentina, el antioqueño pedaleaba junto a su equipo, el Quick-Step. Cavendish y Viviani, deportistas que lo vencieron en Río, estaban presentes en la competencia y eran favoritos en las etapas de velocidad.

Gaviria aceptó que vio sus fantasmas del pasado. El británico y el italiano lo miraban de reojo para ver qué podía hacer el antioqueño.

El colombiano se llevó dos de las siete jornadas de la carrera, las dos de velocidad. Las cosas cambiaron. Mark y Elia tuvieron que ver a Fernando cruzar primero la meta.

De esta forma, el corredor demostraba que en ruta su nombre estaba preparado para los triunfos. El Quick decidió alinearlo como velocista principal  del Giro de Italia 2017 y sus certámenes preparatorios eran la Vuelta al Algarve y la Tirreno-Adriático. Ahí lo esperaban las otras dos “fieras del sprint”, André Greipel y Peter Sagan.

Portugal recibió al deportista colombiano en febrero. Greipel era el favorito para llevarse la primera jornada. La aceleración de sus piernas fue excelsa y firme. El belga no pudo seguir su rueda para evitar la derrota.

La primera victoria en Italia

Un remate a puro pedal y sin compasión, selló el triunfo del atleta de 22 años en la localidad italiana, Civitanova Marche. Peter Sagan lo miró, lo aplaudió y le dio tres golpes en la espalda. Aunque el antioqueño no quiso confesar las palabras que le dijo el eslovaco, todos entendieron que le daba la bienvenida al top élite.

Ese triunfo en el sexto día de la Tirreno le daba su cuarto grito de victoria en 2017. Todo estaba listo para el Giro de Italia, su primera carrera grande.

Cavendish sufrió una mononucleosis infecciosa que lo apartó de las próximas competencias de la temporada. En el Giro el rival a vencer era Greipel.

André se llevó la segunda etapa del certamen italiano y parecía posicionarse como el mejor de los velocistas. Gaviria respondió en la tercera jornada, en la quinta y en la doceava.

Las tres etapas de Fernando lo ubican como el primer colombiano que gana esta cantidad de veces en un solo certamen. ¿Su meta? Seguir en el primer lugar de la clasificación por puntos y ganar la prueba reina de velocidad (etapa 13).