“Nairo puede ganarse el Giro y el Tour”

Foto: KienyKe.com

“Nairo puede ganarse el Giro y el Tour”

4 de mayo del 2017

Hay dos ejes sobre los que se mueve la actualidad del ciclismo en Colombia: El apoyo a los colombianos que estarán en la edición 100 del Giro de Italia y la puja que existe entre las ligas de Fedeciclismo por el poder. El escándalo de la presidencia de Ovidio González ya involucró a campeones como Nairo Quintana y Mariana Pajón.

El asunto es profundo y delicado, de esos que hay que tratar con pinzas. Así lo considera Héctor Palau Saldarriaga, periodista que cubre este deporte hace 37 años y que ha visto muy de cerca a todos aquellos corredores que le han dado alegrías al país.

“Prefiero no decir mucho al respecto, aunque me gustaría hablar con los implicados para aclarar un par de cosas”, afirma Palau mientras toma un sorbo de capuchino.

Hector considera que los problemas se tienen que tratar de raíz además de “lavar la ropa sucia en casa”. Sin embargo, todo el país tiene el ojo puesto en la Federación Colombiana de Ciclismo por las constantes críticas que ha recibido González desde que fue elegido por 22 de las 25 ligas el pasado mes de febrero.

Lo único claro para él es que”hace muchos años las cosas funcionan igual en Colombia y que lo mejor es esperar un arreglo entre las partes por el bien de los deportistas”.

“Más sabe el diablo por viejo que por diablo”, dice un adagio popular. Palau, que nació el 18 de agosto de 1958 en Santuario (Risaralda), dejó su municipio a los 22 años para llegar a Bogotá. La primera vez que agarró un micrófono se dio cuenta que no quería soltarlo hasta el último de sus días.

Arrancó en Hondas del Valle con 18 años y, como no recibía un pago, se desempeñaba también como citador de un juzgado. El amor por la radio impidió que estudiara derecho, así querían sus padres, o agronomía. Hoy ríe cuando recuerda los “corre corre” para realizar las dos labores.

Palau sorprendió a sus compañeros de programa porque no escribía las noticias ni guiones, improvisaba. Aún lo hace con su gran trayectoria.

Rodrigo Alfonso Barrera le propuso trabajar en RCN Radio, pero solo había espacio en la sede de la capital. Héctor, que se dio la bendición y se despidió de sus padres horas después, arribó a Bogotá un 22 de febrero a las 5:00 de la mañana. La ciudad lo recibió en medio de la niebla y el frío de la madrugada.

Henry Hernández, uno de sus amigos que estaba radicado allí, lo ubicó en su nuevo hogar. Palau no tenía tiempo de asimilar el cambio porque al día siguiente tenía su primer día de trabajo.

“Al principio me tocó cubrir fútbol, pero eso no era lo mío, lo mío era el ciclismo”, dice entre risas. Termina su capucchino y suspira.

A los pocos meses conoció a uno de sus mejores amigos: Julio Héctor Urrego, su ‘tocayo’, su amigo, su hermano.

“Desde 1981 he estado con Julio cubriendo ciclismo. Hemos reído, llorado y compartido muchas cosas”, expresa con nostalgia.

Las personas debaten quién es el periodista que más sabe de este deporte en Colombia. Algunos piensan que Héctor, otros dicen que Julio. “Yo no creo que sepa más que nadie. Solo hablo y hago lo que me gusta”, afirmó.

De hecho, para Palau “no tener tanta fama” es algo muy bueno. Nunca lo mató ser una estrella del periodismo que roba pantalla porque “de esos ya hay y seguirán habiendo muchos”.

Caminar por la calle como una persona normal le da tranquilidad. -Usted y pocos saben quien soy. Otros no me reconocen-.

Desde 1989 cubrió sus primeras competencias grandes, Juegos Nacionales y Juegos Panamericanos. Ese era el principio de una larga lista de eventos. Estar en las tres grandes carreras de ciclismo fue darle un poco de alegría al alma: “El Giro de Italia, El Tour de Francia y la Vuelta a España son increíbles. Cubrí ese tipo de competencias hasta 2005. Fui muy feliz”.

Foto: KienyKe.com

Palau desde 2005 es el director del Clásico RCN. Su trabajo para conseguir patrocinios y dejar todo organizado le toma casi ocho meses, de febrero a septiembre. Luego la misión es que la competencia se desarrolle de la mejor forma a finales de cada año. Esa responsabilidad no solo lo desgasta, también le impide viajar a otros eventos de ciclismo.

El periodista se considera una persona “feliz y creyente de Dios” porque ha tenido una vida maravillosa. Patricia Duque, su esposa; y su hijo, Juan Palau; son sus motores para seguir adelante. Sabe que Juan está enfocado en su carrera musical y teatral, pero un “nieto sería una alegría más”.

¿Todo ha sido alegría?

Héctor, que fija su mirada en el escapulario que carga en su mano derecha, respira y se toma unos segundos para responder: “Hermano, he tenido momentos duros pero no haber estado un solo día de mi vida sin trabajo me deja satisfecho. Soy un agradecido con Dios”.

Guarda sus tristezas porque le dieron enseñanzas y le confirmaron una idea que tiene desde hace más de 10 años. “No cambiaría nada de mi vida. Hice cosas que jamás pensé hacer”.

Palau, como menciona constantemente, es una persona feliz y exitosa debido a sus logros en una carrera que es respetada por todos sus colegas de RCN Radio. En los pasillos del edificio ubicado en Chapinero muchos lo saludan “Hola maestro y hola don Héctor”. Responde con una sonrisa y con un “cómo va todo hermano”.

El periodista madruga los siete días de la semana. Su cuerpo se acostumbró a levantarse a las 4:00 de la mañana para dar las noticias deportivas de las 6:00 y luego seguir con su programa matutino ‘Centro Deportivo’ de Antena Dos.

No ha parado de trabajar desde los 18 años. Pronto cumplirá 60 y pensar en su futuro es algo que omitió por mucho tiempo pero que el cuerpo hoy le pide replantear.

“El 18 de agosto de 2019, cuando cumpla 62 años, le mandaré la solicitud a RCN. Estaré oficialmente pensionado”, confesó con la voz entrecortada.

¿Y luego qué hará?

“Me gustaría seguir haciendo radio hasta que muera -como dije al comienzo- pero con cambios. Quiero hacerlo solo medio tiempo para descansar y disfrutar más a mi familia. La decisión será de la empresa”.

Por ahora, su reto será comentar el Giro de Italia en RCN Televisión. Su calculadora, su lapicero y su agenda están listas para sumar y sacar las cuentas de las clasificaciones diarias de las etapas. Así lo hizo desde su primera competencia de ciclismo en 1981. Otros usan el computador pero él prefiere hacerlo de esta manera porque así los números le salen más rápido.

“Para el Giro veo a Nairo como favorito. Creo que puede hacer doblete con el Tour de Francia si todo le sale bien”, puntualizó sobre la participación del colombiano en las carreras grandes.

¿Nairo es el mejor ciclista en la historia del país?

“No puedo responder eso porque ahorita hay más facilidades que hace 30 años y las contextos siempre son distintos. Lo que sí digo es que es uno de los mejores en la historia de Colombia”.

Palau parece haber hecho todo lo que ha soñado en su carrera periodística. Solo le falta ir a una carrera de Fórmula 1 y a un partido de la NBA. Los dos deseos del niño que aún guarda en su corazón.

De respuestas largas, suspiros profundos y sorbos cortos de Capuchino sin azúcar, confiesa, sin temor alguno, “que si muriera el día de hoy lo haría feliz”.