Aguilar: “La hinchada y la prensa no permiten equivocaciones”

Aguilar: “La hinchada y la prensa no permiten equivocaciones”

11 de junio del 2017

Si por el camino de Felipe Aguilar Muñoz no se hubiera cruzado un balón cuando estaba pequeño, y su destino estuviera marcado por lo que deseaba en aquella época, probablemente hoy estaría cursando los últimos semestres o se estaría graduando como arquitecto, profesión que decía que iba a ejercer en el futuro, aunque al preguntarle no sabe por qué.

Pero la pasión por el fútbol prevaleció y, pese a los obstáculos que ha superado para ser profesional, hoy hace parte del equipo más grande de Colombia.

Su corazón ha estado con Atlético Nacional desde la infancia por la influencia de su madre Olga Patricia Mendoza. Su padre es del rival de patio, pero eso en hogar antioqueño es lo más normal.

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Recuerda sus primeros años con el balón, motivado por sus padres, cuando vivía en el barrio Belén la Palma, en el occidente de Medellín, y entrenaba en Belén San Bernardo.

Este joven serio, pero amable, que en su forma de hablar recuerda un poco a Reinaldo Rueda (que lo conduce como entrenador), compartió unos minutos con kienyke.com para hablar sobre su trayectoria, sus aspiraciones y dejar una reflexión sobre lo duro que es recibir críticas de la gente, cuando las personas no saben qué es estar en un campo de juego, en donde cada decisión es juzgada.

Sus palabras recuerdan el adagio popular: “errar nos hace humanos”.

¿Cuándo empezó en el fútbol?

“Desde los siete añitos estoy jugando al fútbol, por gusto y porque mis padres me incribieron en la Escuela de Fútbol de Belén San Bernando y ahí empecé mi carrera deportiva.

Desde pequeñito pedía carros y balones y el deseo de mis padres de que practicara un deporte me llevó por este camino.

Hasta los 11 años estuve en la escuela y a los 17 años, en decisión conjunta con mi padre, me probé en Nacional. El profesor Nicolás Erazo me vió y me dejó porque le gustaron mis condiciones. Ese es el inicio de mi carrera deportiva en este equipo”.

¿Siempre ha sido defensa?

“Empecé de volante de marca hasta los 14 o 15 años. Pero cuando vi que no estaba muy fijo en el equipo y parecía que no iba a continuar, le dije al profesor que yo jugaba de central, porque hacían falta, y me quedé con esa posición”.

¿Cómo fue su debut profesional?

“En Liga debuté con Alianza Petrolera, pero en Copa Colombia, como se llamaba antes, el profesor Santiago Escobar me puso a debutar con Nacional cuando tenía 18 años. Jugué contra Medellín y contra Rionegro. Con Alianza debuté en el Atanasio Girardot frente al Verde, en la Liga”.

¿Cómo fue enfrentarse en ese juego ante el equipo que lo estaba formando?

“Jugar contra Nacional siempre es una motivación, más en el Atanasio que es uno de los mejores estadios del país. Fue muy emocionante ese primer encuentro”.

¿Cuándo pasó a hacer parte definitiva de Nacional?

“Cuando me fui para Alianza veía muy difícil la posibilidad de volver porque ya había estado tres años en el equipo, además por poco firmo con el Junior y había intereses de otros clubes, y Nacional no había preguntado por mí.

Pero fue maravilloso el hecho de que el profe Reinaldo, en 2016, me hubiera dado la oportunidad de volver y cumplir el sueño de poco a poco irme consolidando en el equipo”.

Foto: @F_aguilar2

Foto: @F_aguilar2

¿Cómo fue su ascenso hasta la titular?

“Mi ascenso no fue tan rápido. Llegué, me lesioné y Dávinson Sánchez empezó a jugar y lo hizo excelente. Jugó seis meses y se fue. Luego me llamaron a la Selección Colombia y como no era titutar en la Libertadores, aunque jugué siete partidos, me fui para la Copa América. Al regreso fui a los Olímpicos pero allí me lesiono y me demoro 15 días en recuperarme, y me tocó volver a pelearme el puesto con Francisco Nájera.

Por cosas de la vida, en la Copa Suramericana Alexis Henriquez no puede estar en el partido y juego con Francisco y me va muy bien, gracias a Dios. Desde ahí empecé a ser titular”.

“Recuerdo que fue un partido contra Curitiba que ganamos 1 – 0 y desde ahí empecé a tener mucha más continuidad”.

¿Cómo fue jugar con la Selección Colombia e involucrarse con los jugadores y el técnico?

“Fue una experiencia muy enriquecedora, a pesar de que mi paso por la selección no fue el mejor. Personalmente creo que no me fue bien en el partido que jugué, pero me ayudó mucho para crecer mental y futbolísticamente, y reconocer algunas debilidades que no había percibido hasta ese momento.

Conocer al profesor Pékerman fue un honor. Como trata su equipo técnico al jugador es inigualable, lo hacen sentir a uno como en casa.

Es parecido a lo que se vive en Nacional. Acá se le trata de dar al jugador una posición importante, cuidarlo, respetarlo, y esa ha sido una de las claves del éxito del profesor Reinaldo, del asistente técnico Bernardo Redín y del preparador físico Carlos Velasco”.

¿Cómo fue vivir la victoria de la segunda Copa Libertadores?

“Fue un hecho histórico. Ganar una Copa Libertadores es demasiado complicado, Nacional tuvo que esperar mucho tiempo para volver a conseguirla. Por eso hacer parte de ese proceso, competir y jugar, es demasiado importante para mi carrera”.

¿Hacia dónde mira en el futuro, cuál es la meta a cumplir?

“Mi sueño es jugar en el exterior. Me gusta México, Brasil y Europa. Lo quiero conseguir, Dios mediante lo voy a hacer. El equipo que siempre me ha gustado es el Manchester United, pero a veces no está en uno escoger el equipo que quiere. Si fuera por mí, estaría en los ‘Red Devils'”.

¿Cuál su ídolo de Nacional?

“A pesar de que no lo conocí, siempre lo tengo presente. Mi ídolo es Andrés Escobar por todo lo que la gente habla de él como jugador y como persona. Por lo que he logrado saber de él en videos, entrevistas, por referencias y conversaciones con familiares, él es el futbolista que representa toda la ideología de Nacional”.

¿Y el ídolo en el mundo?

“A mi me gusta mucho Sergio Ramos. Me parece que representa todo lo que un central debe tener y ha sido campeón un sinnúmero de veces. Lo que demuestra, lo que representa para el Real Madrid, para la Selección de España, es por lo que lo considero un crack”.

¿Qué cualidades tiene y lo hicieron convertirse en un futbolista profesional?

“Desde pequeño tuve varias dificultades para llegar donde estoy, como todo el mundo, pero el acompañamiento de mi familia y el trabajo, fueron las bases para ser un profesional. Puedo tener debilidades y fortalezas, sin embargo para mí la base del éxito es el trabajo, y siempre lo será”.

Está atravesando por un momento dicífil, sufrió una lesión que lo ha alejado de las canchas por nueve semanas. ¿Qué le ocurrió y cómo va su recuperación?

“Bien, espero reintegrarme para la próxima temporada. La lesión ocurrió en el partido contra Chapecoense, por la Recopa Suramericana. Salí a cabecear y en el aire me desestabilizan y caigo en el tobillo izquierdo. Continué jugando con dolor pero cuando llegué a Medellín a hacerme exámenes, resulta que me rompí el retináculo y tuvieron que operarme”.

Hablando de Chapecoense, ¿cómo fue enterarse del accidente y vivir esa tragedia?

“Fue un impacto duro. Yo recién me levantaba y me disponía a ir al último entrenamiento antes de enfrentarnos con el equipo en la final de la Suramericana y la primera noticia que recibí de parte de mi familia fue el accidente del avión. Me presenté al entrenamiento y la situación era de dolor, de frustración por el hecho de que unos compañeros del fútbol habían fallecido y podíamos haber sido nosotros, porque también viajamos en esa aerolínea”.

Foto: @F_aguilar2

Foto: @F_aguilar2

¿Cuál ha sido el obstáculo más grande que le tocó superar para ser profesional?

“Han sido muchos. Desde los técnicos que me decían que yo no era jugador de fútbol hasta las lesiones, los momentos incómodos por hacer malos partidos y que la gente se me venga encima y me insulte.

Creo que el fútbol es una carrera que expone mucho. Pero el jugador siempre quiere hacer las cosas bien y cuando las hace mal no es porque quiera, sino porque debía ser así. Estoy en contra de que al futbolista se le critique, se le irrespete y todo el mundo hable mal de él, cuando es un ser humano como todos”.

“La hinchada, la prensa, el público en general siempre ejercen presión y no permiten equivocaciones. No tolero a las personas que maltratan al futbolista”.

Y ¿cómo es estar en un juego, qué pasa por la mente de un jugador?

“La gente dice que el fútbol son 22 jugadores corriendo detrás de un balón, pero el fútbol es pensar y actuar en cuestión de segundos, porque tienes que acomodar el cuerpo y analizar la jugada que vas a hacer.

Estoy en contra de esa visión de que los futbolistas son brutos, realmente la capacidad de actuar en un terreno de juego, con tantos obstáculos, y saber qué hacer en un momento preciso no lo hace cualquiera. Si sí, que los que critican vayan y lo hagan a ver si es tan fácil”.

¿Además del fútbol, a qué se dedica Felipe Aguilar?

“Yo dedico el tiempo libre a estudiar, a pasar tiempo con mi familia, con mi novia, a entrenar con mi hermanito Juan José, de 17 años, que también quiere ser futbolista y está en las divisiones menores de Nacional, a sacar el perro. Soy de verdad una persona muy familiar”.