Su primera actuación, de acuerdo con los datos de la FIFA, fue en México 1999, pero no superó la fase de grupos. En aquel entonces, el equipo dirigido por Lothar Matthaeus, Jens Lehmann y un joven Michael Ballack perdió ante Brasil (4-0) y Estados Unidos (2-0), aunque entre ambas derrotas logró vencer a Nueva Zelanda (2-0).

Seis años más tarde, los alemanes realizaron una auténtica exhibición de fútbol ofensivo en el certamen que supuso la antesala de la Copa Mundial de la FIFA 2006, ante su público.

Los pupilos de Juergen Klinsmann comenzaron imponiéndose a Australia (4-3) y Túnez (3-0), para luego registrar un empate frente a Argentina (2-2). En semifinales, el país organizador caería a manos de Brasil (3-2), aunque se despidió de la prueba con una nota positiva, al doblegar a México en el partido por el tercer puesto (4-3 tras la prórroga).

A la edición de 2017, la Selección dirigida por Joachin Low llegó con una plantilla juvenil que demostró todo su talento. Las estrellas del equipo fueron el portero Marc-Andre ter Stegen, el defensor Shkodran Mustafi, el mediocampista Julian Draxler  y el delantero Timo Werner.