Cuando Dios juega fútbol

Cuando Dios juega fútbol

13 de abril del 2017

“La Semana Santa es un tiempo de reflexión y conexión con Dios”, dicen los creyentes del país. Muchos jugadores colombianos que juegan en el fútbol europeo como Juan Guillermo Cuadrado, Daniel Torres y Radamel Falcao García han profesado su religión con sus fanáticos porque consideran que “el señor debe ser el centro de vida”.

Un mensaje de Daniel Torres, volante del Alavés español, fue viral en las redes sociales cuando le mandó un mensaje al presidente Juan Manuel Santos antes del Plebiscito 2016: “Quiero decirle que toda decisión que se tome hoy en día no va traer nada bueno para nuestra nación. El centro de su gobierno y de esta negociación no es Jesucristo”, le dijo el deportista al mandatario.

Como este hay otros ejemplos. “Todo ser humano, reconocido o no, debe tener un relación con el señor. La fe hace que cosas pasen como le sucedió a Falcao cuando se recuperó de su lesión porque siempre confió en el señor”, afirmó el exjugador John Mario Ramírez a KienyKe.com.

John Mario, en su momento futbolista y ahora pastor, señala que así como Radamel y Cuadrado han expresado su creencia públicamente, hay otros que no lo han hecho por temor a ser criticados: “Hay casos en los que callan porque puede que les de miedo o pena”.

La asesoría espiritual en los equipos del fútbol colombiano

“Todos los equipos deberían tener asesoría espiritual. El día que entendamos que primero es lo espiritual y el resto va fluir, los resultados llegarán”, expresó Ramírez.

El exjugador recordó el trabajo realizado con Millonarios en 2010 cuando el venezolano Richard Páez era el encargado de dirigir a los ‘embajadores’.

“Con Páez se lograron hacer cosas importantes que terminaron con la estrella 14 de Millonarios luego de 24 años cuando ya estaba Hernán Torres. Sin embargo, las directivas no quisieron continuar con el proyecto y ahora se ven los resultados”John Mario Ramírez

El exjugador piensa que los directivos deberían replantearse la situación: “Cuando entiendan la importancia de Dios y se den cuenta que la relación debe ser con el señor y no con los hombres, todo será diferente”, finalizó.

La pastora Sandra Merino, recordada por ser la mujer que estuvo detrás de la séptima estrella de Independiente Santa Fe en 2012, considera que la asesoría espiritual debería ser aprovechada por todas las escuadras a nivel mundial.

“He estado con los ‘cardenales’ y con el Cúcuta. Luego conocí otros equipos por los jugadores que asesoré en esas temporadas”, afirmó Merino a este medio.

Futbolistas como Luis Manuel Seijas (Internacional de Brasil), Yerry Mina (Palmeiras) y Daniel Torres (Alavés) han sido discípulos de la pastora y la relación sigue vigente a pesar de estar lejos del país.

“Oro por ellos todos los días para que les vaya de la mejor manera. Si siento que alguno está mal me comunico inmediatamente”, señaló.

¿Los resultados si se ven reflejados?

Con Independiente Santa Fe logró un muy buen trabajo. De hecho, mientras estuvo con el conjunto ‘cardenal’, celebró la séptima estrella del equipo. Título que no se consiguió por 37 años.

Diego Cabrera, futbolista boliviano que militó en la escuadra roja en ese momento, la llevó al Ciclón de la Pampa, un equipo que luchó para ascender a la primer división por 20 temporadas.

“La conexión fue importante y la meta se logró. Cambiar el pensamiento fue vital para llegar a la primera división del balompié boliviano”, recordó la pastora.

¿Cuáles son las claves para que los jugadores mejoren su rendimiento con esta ayuda?

Sandra afirma que en la cancha los jugadores aplican su talento como deportistas, pero también sus cualidades como seres humanos.

“Es importante que los futbolistas sepan que hay una autoridad en el club como el entrenador. Aunque hay egos, los objetivos terminan siendo más importantes para todos”.

Igualmente, Merino dice que cuando salen a la cancha, lo hacen con sabiduría: “Es una protección sobrenatural. El señor no respalda rebeldes. Yo enseño patrones que ellos siguen en pro de las metas”.

La pastora confiesa que no espera que le agradezcan a ella “porque todo se debe a Dios”.

“No espero que me agradezcan. Es vital que los equipos y toda la gente entienda el significado del ser supremo”, finalizó.