Colombia en el mundial del ayer y el de mañana

Colombia en el mundial del ayer y el de mañana

14 de octubre del 2013

“No teníamos noticia de quiénes serían nuestros rivales, nos enteramos en Chile”, relata Germán Aceros, integrante de la primera delegación de Colombia en un mundial de fútbol, mostrando cómo han cambiado los tiempos en poco más de 50 años. Hoy, con el tiquete asegurado a Brasil 2014, la selección tendrá unas comodidades que aquellos primeros mundialistas no tuvieron.

Los ancestros de Falcao, Ospina, James y compañía no gozaron de una exposición mediática como la actual, tampoco de apoyo económico. Solo dos dirigentes de la extinta Asociación Colombiana de Fútbol, Alfonso Senior y León Londoño Tamayo, se encargaron de las necesidades básicas de la delegación de Chile 1962.

Colombia 4 4 Unión Soviética, Kienyke

Con ellos, empezó la historia mundialista de la selección Colombia. 52 años después de la primera participación, Colombia estará en su quinta cita.

“El hombre del tabaco”, como los jugadores de aquella generación recuerdan a Don León, le dio a cada uno de los jugadores que asistieron, 40 dólares para sus viáticos durante todo el torneo. En estos tiempos la FIFA brindó 1.600 dólares por día a cada jugador participante en la Copa Mundial de Sudáfrica 2010, es decir más de un millón de dólares a los equipos que alcanzaron la final, España y Holanda.

El transporte también fue un suplicio. A pesar de que el mundial se jugó en Sudamérica, la selección que condujo otro argentino al igual que Pékerman, Adolfo Pedernera, vivió una autentica travesía para llegar a Arica, al norte del país austral. “La FIFA programó todo porque creyó que el clasificado sería Perú, por eso quedamos tan al norte. Al ver que nosotros eliminamos a los incas, ya no cambiaron nada”, confiesa el “cuca” Aceros, que también cuenta el peregrinaje.

“Nos subimos a uno de esos aviones cuatro motores. La primera escala fue en Cali, luego a Quito, Lima y finalmente en Tacna. Allí, nos fuimos por tierra y cruzamos el desierto del norte de Chile para llegar a Arica. El agua escaseó, nos parecía increíble que nos tocara llegar de esta manera”.

Hoy los seleccionados eligen sus centros de concentración con mucha antelación, hoteles cinco estrellas, absoluta seguridad y mucho glamour, lo único que tienen es que reconocer a la FIFA como la única autoridad organizadora de estos campeonatos y no acudir a tribunales o justicia ordinario en caso de irregularidad.

Los escenarios llenos de color eran algo futurista, en Arica los asistentes en gran parte estaban de pie. No obstante, el estadio no presentó lleno en los partidos de Colombia y los espectadores iban más por ver a los equipos europeos (Unión Soviética y Yugoslavia quienes fueron rivales de Colombia) que por ver a los sudamericanos (Uruguay el otro contrincante).

Para el mundial que se avecina, la FIFA no tiene que preocuparse por la asistencia. Un aproximado de 6,3 millones de solicitudes para Brasil 2014 ha recibido el ente organizador, siendo Brasil quien más entradas ha requerido con el 70%, seguido de Estados Unidos y encontrando a Colombia en el octavo lugar con más de 50.000 pedidos.

Estadio Maracana, Brasil, Kienyke

Aquí se jugará la final de Brasil 2014. En Chile 62′ no existía tantas comodidades, pero sí la misma pasión.

Eran 16 equipos, Colombia integró el grupo A. Allí pocos sabían quiénes eran Marcos Coll, Marino Klinger, Francisco Zuluaga o Efraín “Caimán” Sánchez, los chilenos deliraban era por ver al mejor arquero de la época, el soviético Lev Yashin, o al denominado “Pelé blanco”, el yugoslavo Dragoslav Sekularac.

Sin embargo, los primeros héroes de la selección no sabían quiénes eran estos europeos, fornidos, que desplegaban un juego físico distinto al empleado en América Latina. “No teníamos noticia de quién jugaba, nos llevaron una película y nos enteramos en el hotel. Su táctica de marcar hombre a hombre era desconocida para nosotros que nos preparamos por una gira en Latinoamérica”, dice Aceros. Pese a eso, Colombia logró sacar uno de los empates más emotivos que se recuerde con un 4-4 ante el campeón europeo, la Unión Soviética.

Selección Colombia Vs Chile, Kienyke

El fútbol de hoy es totalmente físico. Para los convocados a Chile 62′ se perdió la fantasía, pero no el espíritu de portar la camiseta nacional.

Hoy, la era de la tecnología permite ver de antemano a los rivales que Colombia tendrá en Brasil 2014. Por televisión o internet, jugadores, dirigentes y fanáticos se familiarizan con los nombres de Gianluigi Buffon, Eden Hazard o Xherdan Shaqiri, por mencionar algunos de los que no se perderán la cita orbital.

Sin importar el camino transitado, la magia de la selección se transmite generación a generación y pese a que los seleccionados del 62’ no están tan a gusto con el fútbol que hoy se practica, tienen claro que la camiseta de la selección Colombia representa un orgullo ayer, hoy y mañana. Sentados en sillones modernos, debaten sobre el fútbol actual mientras se preparan para alentar a los que tomarán en Brasil la bandera de aquello que inició en Chile: “Hoy en día no se gambetea, se perdió la fantasía, pero el espíritu se conserva…”

En twitter: @RomanGomez