Gerardo Bedoya: el ‘General’ que subió al Cúcuta a la A

21 de enero del 2015

El volante dio todo de sí para alcanzar el ascenso a la Liga Águila 2015.

Gerardo Bedoya

Sacrificio y entrega parecieron ser las consignas de Gerardo Bedoya al afrontar el último partido de los cuadrangulares de ascenso, que le permitieron a su equipo, el Cúcuta deportivo, volver a la primera división del fútbol colombiano, luego de un año y dos meses de haber perdido la categoría.

Apodado el ‘General’ desde que jugaba en el deportivo Cali hace más de diez años, cuando otro Bedoya, el militar Hárold aspiraba a la presidencia, fue comparado con él por su garra y tesón a la hora de afrontar cada compromiso.

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El jugador llegó al estadio con seriedad y silencio. En el lugar se encontró con los cantos y halagos de los hinchas, a quienes no les importó soportar una noche fría de Bogotá, con tal de dar aliento a su equipo.

Se notó presto a atender a cada persona que se le acercaba a darle ánimo y pedirle una foto. El volante jamás perdió la cordialidad.

Tras atender a los fanáticos, tres bendiciones y una pequeña oración completaron el ritual de Bedoya antes de cambiarse para afrontar el partido.

Gerardo Bedoya Hinchas

Instante en el que Gerardo Bedoya atiende a los seguidores del Cúcuta al ingreso del equipo al estadio de Techo.

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El jugador nacido hace 39 años en Ebéjico, un pequeño municipio de Antioquia, saltó a la cancha con el número 20 a su espalda, la cintilla de capitán en su brazo izquierdo, y la responsabilidad de ser el líder en la cancha de este equipo que necesitaba recobrar la categoría perdida por errores del pasado.

En el campo de juego, fuerza y tesón hicieron que este se convirtiera en uno de los partidos más importantes para su carrera. “Fue durísimo y complicado, que menos mal terminó por lo complejo que fue. Estamos satisfechos con lo que hicimos y el trabajo que realizamos para devolver al equipo a la primera división”, le dijo Bedoya a KienyKe.com.

Gerardo Bedoya

Físicamente no mostró problemas a la hora de correr y luchar cada pelota en la cancha. Demostró autorregulación cada vez que hacia un pase o rechazaba un balón.

Su estilo de juego,ya conocido por muchos, hizo que se convirtiera en el pasador obligado entre la defensa y ataque del equipo rojo y negro, que tuvo resultados positivos al finalizar el partido.

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Acostumbrado a juegos definitivos, hizo valer su experiencia para aprovechar cada pelota quieta y tratar de convertirla en una oportunidad clara de gol. Esto fue la puerta para abrir el marcador, cuando no encontraba espacios para conseguir el tanto que les diera el grito de anotación.

Sobre el desarrollo del encuentro, Gerardo resaltó la garra como afrontó el partido, y a pesar de la juventud de la mayoría de jugadores, enfatizó que el equipo merecía conseguir el objetivo por el cual desde hace más de un mes habían llegado a Bogotá.

Incluso, cuando el marcador fue adverso, su liderazgo se hizo sentir durante la reunión del camerino en el intermedio del partido, aprovechando el espacio para revisar los errores y “hablar duro para recuperar la confianza en nosotros. Hubo un regaño porque no podíamos permitir que se nos fuera el partido de las manos, cuando nosotros habíamos conseguido tener el dominio del juego”, ya que luego de ir ganando 1-0, el Quindío les “volteó” el marcador en dos pelotas quietas: una de penalti y otra de tiro de esquina.

De ahí en adelante, e incluso con ayuda ‘divina’, tras el gol con la mano de Marco Lazaga, el Cúcuta recuperó la confianza y dio vuelta nuevamente al resultado para ponerlo 3-2, marcador que dejaba sin posibilidad al equipo cafetero de recuperar la categoría en ese momento.

Sin embargo, a tres minutos del final, un gol del Quindío empató las acciones. A pesar de esto, el tiempo no le alcanzó al equipo ‘cuyabro’ para conseguir el ascenso que en tres oportunidades tuvo, luego de disputar la final del torneo de la B, la promoción y ahora estos cuadrangulares.

Gerardo Bedoya

Con el pitazo final, Gerardo respiró profundo y pudo descansar luego de disputar uno de los partidos más aguerridos que ha jugado durante toda su carrera. Alcanzó así el objetivo trazado cuando fue contratado por el equipo de la frontera, para disputar estos cuadrangulares.

Un abrazo con el técnico Alberto Suárez fue la mejor forma de agradecer la confianza puesta en él, dando crédito a sus palabras antes del encuentro, donde aseguró que “este partido se tenia que jugar como el más importante de su vida, para no cometer errores”.

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El ascenso alcanzado con los ‘motilones’ se lo dedicó a su hija y el resto de su familia. Estos logros le dan fuerzas para seguir corriendo.

Bedoya aseguró que por ahora, su presente y futuro están en el Cúcuta ya que “no corrimos así para perdernos la posibilidad de jugar nuevamente en la A. Hay que disfrutarlo, pero hay que trabajar para mejorar las fallas que tenemos para hacer una buena campaña este año”.

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