A James se le notaba la rabia

A James se le notaba la rabia

26 de Junio del 2016

Colombia consiguió el tercer lugar de la Copa América Centenario jugando un aceptable partido y dejando una mejor imagen de lo que fue su fútbol en este certamen.

Pékerman hizo lo correcto, alineó el equipo principal ingresando a Celis en el lugar de Sánchez que se encontraba suspendido por la expulsión ante Chile.

Había que buscar el triunfo y no había lugar para más ensayos, ni oportunidades a jugadores suplentes.Hay muchos detalles para comentar de lo que fue esta última presentación de la selección y valdría la pena comenzar diciendo que mejoraron los jugadores claves, James estuvo mucho mejor, fue conductor, pasador y rematador, pudo haber marcado y como no lo logró quizás eso explica su gesto de rabia al final.

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Parecía como si hubiera perdido, fue el primero en subir a recibir la medalla y el primero en quitársela. Cada quien es dueño de sus actos, y aunque no era para brincar de felicidad, pues tampoco para estar enojado como lo mostraron las cámaras después del partido.

Equipo

Contrastó ver a Jurgen Klismann, el técnico del rival, saludando con una sonrisa uno por uno a todos los jugadores de Colombia, titulares y suplentes, reconociendo como hay que hacerlo,  cuando no se puede más.

Cuadrado con sus vueltas y revueltas, también mejoró. No ensayó ninguna gambeta, su característica más importante, la que lo hizo importante en el fútbol. Quizás está falto de confianza para eso, pero en cambio , lució mucho más seguro en los pases, no falló mucho y estuvo a punto de anotar lo que hubiera sido un golazo colgando al arquero y de pica barra.

Cardona se fue debiendo de la Copa, sobre todo por lo que sabemos que es capaz de hacer. Ante Estados Unidos peleó cada balón metiendo el lomo, tuvo varios cambios de frente importantes, toco y se asoció, y un remate suyo estuvo bien desviado por el arquero. Mejoró también, sin ser el jugador determinante que puede llegar a ser.

Y Carlitos Bacca mostró una vez más que puede estar bien o mal, pero su impresionante olfato en el área le hace marcar goles como el que terminó dándole la victoria a Colombia y el tercer puesto.

Este partido le servirá también al cuerpo técnico para seguir sacando conclusiones de ataque y defensa, porque el triunfo no puede esconder que un equipo tan limitado como el de Estados Unidos, en más de una ocasión puso en aprietos a la retaguardia colombiana, incluidos un remate en el palo y una salvada impresionante de Superman Ospina, a quien hay que apuntarle una más en su ya larga lista de voladas para proteger un resultado.

También es cierto que Colombia debió ganar por más goles. Cuadrado y su ya comentado remate, a James le tapó uno el arquero, otro le pegó mal con la zurda que no suele fallar y otro más en el final del partido que remató de derecha sin mucho ángulo de tiro.

Marlos Moreno ingresó y tuvo también una muy clara en la que eligió mal el palo por donde dirigió su remate y lo tiró desviado.

Así que tan cierto es que Estados Unidos apretó, llegó y pudo marcar, como que el partido pudo haber terminado con un marcador mucho más amplio a favor de Colombia.

Como lo dijimos antes del partido, ser terceros es un matiz que ayuda para ver las cosas diferentes. Es en últimas un buen resultado. Significa que se estuvo cerca, pero también significa que algo o mucho faltó para no poder pelear el título.

Y todos sabemos que se cometieron muchos errores que fueron las verdaderas causas y que deben ser las mejores enseñanzas de éste torneo.

No cabe duda que Colombia desde Brasil 2014, sufrió un desbarajuste en su manera de jugar, pero bueno es reconocer que ni siquiera en la eliminatoria ni en ese mundial fuimos un equipo muy seguro en defensa.

Teníamos en Yepes un gran líder y tuvimos en el arco, un gran salvador muchas veces, cuando los rivales llegaban. Pero esta selección desde que llegó el entrenador argentino, lo que ha tenido es un equipo muy fuerte de la mitad hacia arriba.

No podemos olvidar a Falcao, gracias a sus nueve goles clasificamos al mundial.

Detrás de él siempre estuvo Bacca esperando una oportunidad que solo se le ha dado ahora. También Jackson que ahora juega en la tierra del olvido, que para el fútbol es China. Y teníamos a Cuadrado en un nivel superlativo, desequilibrante, definitivo en muchos partidos. Y James se convirtió en la figura en Brasil, gracias a sus golazos y su extraordinaria actuación.

Es apenas natural que en el recuerdo de un partido, queden los hechos más trascendentales, y si son los goles con los que se ganan, eso es lo que se recuerda, por eso se olvidó muy rápido que en muchos partidos había que llevar uñas de repuesto.

Pero tiene tarea Pékerman y su cuerpo técnico. Colombia tiene que corregir la manera como retrocede. Ya todos saben que somos débiles por los costados, porque sabemos atacar, pero nos cuesta ocupar posiciones de defensa y por ahí nos hacen daño.

No hay que ser adivino para decir que si en lugar de Estados Unidos hubiéramos estado enfrentando a Argentina, nos hubieran cobrado por ventanilla como lo hizo Chile.

Y en la eliminatoria eso no debe ocurrir. El equilibrio es lo más difícil de conseguir en el fútbol, es lo que todo el mundo quiere y lo que más cuesta.

Atacar y saberse proteger cuando se pierde el balón. Ojalá que James encuentre su puesto en el Real Madrid o en donde sea, ojalá que Bacca siga marcando goles, ojalá que Cuadrado en su posible regreso a la Liga Premier recobre la confianza y lo veamos otra vez con sus endiabladas gambetas y que Cardona vuelva a afinar la puntería en México.

Pero más que eso, que sabemos no será muy difícil porque tienen mucho talento, ojalá que Pekerman encuentre la fórmula para que Colombia vuelva a ganar en la eliminatoria y se siga despejando el camino a Rusia 2018.