El técnico del equipo con menos hinchas del fútbol colombiano

El técnico del equipo con menos hinchas del fútbol colombiano

28 de enero del 2017

Por:@Ramr9429

John Jairo Bodmer Restrepo es un nombre desconocido para los fanáticos del fútbol colombiano. Sin embargo, su nombre ya está escrito en las páginas de historia del balompié nacional: Es el entrenador más joven en ascender un club a la primera categoría.

Además, es uno de los entrenadores que más tiempo lleva en frente de un equipo – siete años- un dato bastante diciente en estos tiempos en los que los técnicos son cambiados con mucha frecuencia, pues están amarrados a los resultados.

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Nació un 27 de noviembre de 1981 en Bogotá. 35 años y un día después (28 de noviembre de 2016), celebró el triunfo más importante de su corta pero rica historia en el deporte: La llegada a la A.

En medio de lágrimas y en un momento que describe como “su muerte y su segundo nacimiento”, vio cómo él y sus jóvenes futbolistas se empapaban de gloria, esa que buscaron entre tanta incertidumbre y dificultades económicas.

La victoria ante Bogotá 1 – 0 con anotación de David Uribe en el Estadio Metropolitano de Techo parecía no alcanzar para a jugar la Liga Águila. La noche se asomaba en una temperatura fría que arropaba a la capital. John, que había celebrado su cumpleaños un día antes en compañía de su familia, caminó hacia el campo de juego porque “todo parecía terminado”.

30 segundos pasaron, tal vez un poco más o un poco menos, pero la noticia de última hora llegó: “Gol de Leones al Pereira en Itagüí. Estamos en primera división”, gritaron con euforia los dolientes que acompañaban al equipo ese lunes 28.

Bodmer se abrazó con sus muchachos porque la celebración empezaba. El trayecto del campo de juego al camerino fue largo entre abrazos, risas y lágrimas. Minutos después, en la intimidad del vestuario, la frase fue: “Lo logramos. Ahora debemos seguir adelante porque el fútbol es once contra once”.

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Casi dos meses han pasado y el debut en Liga Águila, el domingo 5 de febrero, está a la vuelta de la esquina. Las vacaciones fueron aprovechadas por toda la plantilla y el cuerpo técnico que lo acompaña: Óscar Mario Morera Gómez (asistente técnico), César Ruiz Padilla (médico) Harold Rodríguez Bustos (preparador físico) y Luis Herney Calchón (fisioterapeuta).

“Tigres no tiene presiones, no tiene hinchas y la obligación es de los otros equipos”, dicen los ‘expertos’. Bodmer no está de acuerdo. Se pone metas.  “La obligación es no descender”, dice en diálogo con KienyKe.com, el único medio que estuvo presente en la práctica del club el día 26 de enero.

Tigres aún no tiene presupuesto para contratar grandes estrellas, tampoco tiene una hinchada que se las exija, por eso, que un medio de comunicación llegue al entrenamiento, es todo un acontecimiento para los jóvenes jugadores de la plantilla. Wilson Carpintero es el jugador más reconocido.

Video de Tigres F.C

Si llegan los resultados, llegarán los medios, las cámaras y los periodistas, el joven entrenador sabe que eso puede afectar a sus dirigidos por eso los protege, les habla con franqueza y los prepara.

“Sabemos que ahora el entorno puede afectar. Por eso debemos tener una buena orientación para adaptarnos a la categoría”.

Los días del joven estratega empiezan muy temprano, cuando el sol comienza a salir. “El que madruga Dios le ayuda”, dicen muchos, y el “profe” Bodmer sabe que ser el primero en llegar a los entrenamientos es vital para preparar el itinerario de la jornada.

A las 8:00 de la mañana comienzan a llegar jugadores a la sede deportiva ubicada en Cota, mientras él se encuentra reunido con sus asistentes en un pequeño quiosco.

Con una sudadera gris y un buso del mismo color que dice Tigres FC, unos guayos deportivos color beige con líneas negras, gorro de invierno y gafas oscuras ajustadas a su rostro, inicia las prácticas en compañía de sus deportistas.

Lo más importante del día para ellos es comenzar y terminar con una oración. Edwin Sánchez, pastor y asesor espiritual de Tigres, ha motivado al equipo para que su mentalidad sea fuerte y tenga un solo foco: “Él nos ha ayudado para tener creencia espiritual y conexión con Dios”.

Luego de orar los deportistas calientan por unos minutos, realizan su rutina diaria que puede ser táctica o jugando al balón, finalizan a eso de las 10:30 de la mañana y se dirigen a las duchas.

Tigres futbol colombiano

¿Qué le va decir a sus jugadores en el camerino antes del primer partido de Liga Águila con Once Caldas?

“Afuera en la cancha no se pelea por tres puntos ni por un gol. Peleamos un sueño y la estabilidad de nuestras familias“.

Aunque las satisfacciones en los últimos meses debido al ascenso han sido muchas, no todo ha sido alegría para Bodmer y sus jóvenes jugadores. “El ascenso que muchos catalogaron como una casualidad tiene siete años de trabajo”, dice el entrenador que recuerda los difíciles momentos que solo conoce la interna del club.

Desde 2010 llegó a Expreso Rojo (hoy Tigres), de la mano del presidente Édgar Páez. En ese momento se dio cuenta que su vida iba a estar ligada al fútbol para toda la vida, aunque los obstáculos aparecerían con el tiempo.

El entrenador habla sin tapujos y no teme decir que por poco “tira la toalla” cuando le decía al presidente Páez que se marchaba porque el peso de la situación ya era insoportable para sus hombros.

“Édgar me decía que me quedara porque en algún momento la situación mejoraría”, señala el técnico que tuvo que pasar quincenas sin un peso porque la crisis financiera del Expreso era insostenible.

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John se quedó porque “la convicción y Dios todo lo puede”. Sin embargo, tuvo que trabajar en colegios y en escuelas deportivas para mantener a su familia y, muchas veces, para darle desayuno y medicinas a sus jugadores, esos que lo ven como un padre.

Un episodio que marcó el futuro del estratega llegó cuando, producto de las frustraciones deportivas y económicas, buscó empleo en uno de los colegios más importantes de Bogotá donde el salario iba a ser fructuoso y la decisión de irse a un nuevo rumbo ahora sí parecía un hecho.

“Usted busca el dinero o seguir su amor por el fútbol”, le cuestionó uno de sus amigos para que no aceptara ser docente de educación física, profesión que culminó en la Universidad Pedagógica de Colombia. Hoy, con mucha nostalgia, sonríe y dice: “Y pensar que hace cinco años casi me voy… Dios es perfecto, sabe todo lo que hace”.

¿Por qué cree tanto en Dios?

El entrenador, que se toma unos segundos, responde: “Porque él siempre me mostró el camino correcto”.

Cuando John habla del camino correcto se refiere a dos cosas: El fútbol y el trabajo.

Desde niño amó el balón, pero no fue profesional porque la vida le tenía otros retos desde su adolescencia, “tal vez por tantas cosas es que pude soportar todo lo que pasó con Expreso Rojo y Tigres”.

Su madre, una mujer muy trabajadora, murió en 1999 cuando él tenía 17 años, su primer gran golpe. “Ella está en el cielo y ahí sé que mira todo lo que he hecho”, susurra Bodmer mientras fija su mirada al cielo.

¿Y su padre? “Solo sé que vive en Bogotá”.

Al ser hijo de madre soltera, tuvo que “camellar en lo que fuera” luego de su fallecimiento. Por más de dos años trabajó como mensajero, conductor de camión, bodeguero de cerveza, fabricante de tapetes, entre otros oficios.

“Todos los trabajos fueron duros, pero cargar cerveza fue el que más me costó físicamente por la cantidad de canastas que tocaba transportar”, recuerda.

Con sus ahorros logró ingresar a estudiar educación física en la Universidad Pedagógica de Colombia cuando tenía 20 años y, aunque se graduó a los 25, de inmediato comenzó a laborar en el fútbol.

“Estuve en Santa Fe dos años colaborando en divisiones inferiores. Ahí también estaba Édgar Páez, me propuso estar en Expreso Rojo y Aquí estoy”, afirma entre las risas.

Con el presidente Édgar, John solo tiene palabras de agradecimiento porque “es un hombre pensante y con visión”.

Jhon Jairo Bodner Restrepo-01

Vida con la Familia

Su familia, conformada por su esposa, su hija de 14 años y sus dos niños de 4 y 2 años, lo espera todos los días a eso de las 7:00 de la noche.

¿Por qué llega a las 7:00?

“Salgo de los entrenamientos casi al mediodía, voy al call center que tengo con otros socios y luego a compartir con mi familia porque los fines de semana es muy complejo por los partidos.  Ellos entienden la situación y saben que los amo”.

¿Ya tiene negocios aparte del fútbol?

“Gracias a Dios sí. Aunque todo fue muy duro como ya he mencionado”.

¿El mayor sueño de John Jairo Bodmer Restrepo?

“Dirigir la Selección Colombia juvenil y ser campeón de la Liga Águila”, dice John mientras se despide para iniciar un nuevo entrenamiento con Tigres.