El dolor de cabeza de ser entrenador en Colombia

27 de marzo del 2017

¿Malos resultados y presiones externas?

El dolor de cabeza de ser entrenador en Colombia

Con la salida de Alberto Gamero del Junior de Barranquilla, la Liga Águila llegó a cuatro entrenadores que han salido de los equipos que dirigían por los malos resultados y las presiones que suelen presentarse en el balompié nacional. Gregorio Pérez, del Deportes Tolima; Harold Rivera, del Bucaramanga y Mario Alberto Yepes, del Deportivo Cali, son los técnicos que han salido antes de cumplirse la mitad del calendario.

En el caso del uruguayo Pérez, no fueron los malos resultados los que produjeron su salida. El estratega tuvo un altercado con el presidente del club de Ibagué, Gabriel Camargo, porque este “quería intervenir en las decisiones del cuerpo técnico”.

“No permití que hiciera parte de los jugadores que debía alinear y me echó”, señaló el uruguayo, con cierto malestar, luego de salir del Tolima. Óscar Héctor Quintabani asumió su lugar. El argentino no ha logrado obtener buenos resultados con la escuadra. Se ubica en la posición 14 de la tabla de posiciones con 11 unidades. La hinchada del ‘vinotinto y oro’ ya comienza a perder la paciencia porque el onceno parece alejarse de los ‘playoffs’.

El caso de Gamero en el Junior, a pesar de estar acompañado por los malos resultados, parece tener un tinte extra. Algunos manifestaron que el partido ante Jaguares era la última oportunidad del técnico para evitar su salida del onceno costeño. La derrota sentenció su proceso.

Hugo Illera, periodista costeño que sigue muy de cerca al Junior de Barranquilla, afirmó que el estratega “estaba sentenciado desde que incrementó las cargas de trabajo” a sus futbolistas.

Illera comentó en su columna en Diario Deportes que los deportistas del equipo de Barranquilla son rebeldes y “divos”: “Eso le sentó mal a los divos. A los que se han vuelto multimillonarios en el equipo rojiblanco a cambio de muy poco. Hay quienes han jugado en los últimos once torneos y, aparte de engrosar sus chequeras, nada han ganado.

Carlos Antonio Vélez tampoco tuvo pelos en la lengua para señalar que en el entorno del club costeño pasa algo. “No me sorprendió aunque pienso que Gamero es un gran entrenador. Estando en Barranquilla vimos cómo llegaban hojas de vida al Junior cuando el equipo perdió el primer partido”, dijo el analista deportiva en su programa Planeta Fútbol de Win Sports.

Mario Alberto Yepes inició esta temporada con el Deportivo Cali para intentar lograr una buena campaña en el torneo colombiano y en la Copa Sudamericana. Los resultados no se le dieron al excapitán de la Selección Colombia y, aunque su salida parecía prematura, la presión de la hinchada provocó la cancelación de su contrato.

Yepes pasó su renuncia al club del Valle cuando a la sede del equipo llegaron amenazas de muerte por los malos resultados. “Los colores se respetan” decían algunas pancartas de los seguidores ‘azucareros’.

Mayer Candelo, jugador experimentado del onceno caleño, tuvo que hablar con la barra brava de la escuadra en varias oportunidades para que las cosas no pasaran a mayores. “En los momentos difíciles necesitamos apoyo muchachos”, les dijo el volante en una de las charlas que se hizo viral en redes sociales.

Harold Rivera, quien dirigió al Atlético Bucaramanga, vivió un caso similar. El entrenador no logró continuar los buenos resultados de Flabio Torres con el equipo de Santander en 2016. A los hinchas no les agradó la salida del entrenador al Deportivo Pasto. Aspecto que presionó a Rivera en el torneo colombiano.

“La paciencia se acabó. a la B no nos vamos ni muertos”, decían las pancartas de los seguidores que produjeron la salida del D.T. Fernando ‘Pecoso Castro’ llegó a la escuadra para intentar darle reversa a la crisis futbolística.

El club se ubica en la posición 12 de la Liga Águila con 12 unidades. El objetivo de la escuadra es llegar a los ‘playoffs’ y escapar de los lugares del descenso.

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