Rafael Robayo y su amor eterno por Millonarios

Foto: @patriotasboySA

Rafael Robayo y su amor eterno por Millonarios

26 de julio del 2017

En diciembre de 2016 Rafael Robayo fue notificado por Millonarios que su contrato no sería renovado. El número ocho del cuadro ‘embajador’ y referente de la historia reciente del club, entre rumores y ofertas decidió alejarse por unos meses del mundo del fútbol.

“Tenía claro que quería descansar seis mese”, comenta el jugador en diálogo con Kienyke.com. Hubo ofertas de otros equipos y oportunidades de salir del país, pero él sentía que necesitaba tiempo para dedicarle a la familia y a los amigos cercanos.

En esos seis meses no dejó de entrenar, pensar en el futuro, seguir jugando y volver a ser titular en otro equipo. Después de su descanso, el mediocampista bogotano firmó contrato con Patriotas de Boyacá, equipo que lucha por ser protagonista de la Liga Águila.

El cambio de ciudad no fue un limitante sino otro impulso para empezar su nuevo objetivo colectivo, clasificar a la parte final de los torneos que están disputando (Liga Águila, Copa Águila y Copa Sudamericana).

También tiene claro su objetivo personal: “Quiero demostrar que la para de seis meses no afectó mi rendimiento deportivo. Sigo vigente y más fuerte que nunca”.

Sin embargo, Rafael o el ‘flaco’ como le decían en un comienzo, admite que le parece muy extraño jugar en Bogotá como visitante, en la ciudad que lo vio crecer profesionalmente hasta el punto de ser capitán del equipo azul.

En medio de esa sensación de estar de paso por la capital, aumenta ese deseo de volver a jugar de local y cumplir su sueño: retirarse en el equipo que sigue desde pequeño.

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La relación con Millonarios aún no termina y va para largo, al menos en su etapa de ser hincha: “Como se dice, estoy detrás de la barrera enviando buena energía a mis amigos”. Su pasión por los colores azul y blanco hacen que desee volver al club, aunque por ahora el objetivo es seguir trabajando y aprendiendo de cada decisión que toma para su profesión y bienestar.

Las decisiones marcan el camino y cada liga de fútbol profesional tiene una característica que hacen que el jugador aprenda y refuerce sus capacidades físicas y mentales. La temporada y experiencia que Rafael vivió en Estados Unidos cuando jugó en el Chicago Fire hizo que la responsabilidad, la organización y el profesionalismo hoy sean prioridades en su vida como jugador.

Y así lo vive en este momento en Tunja. A pesar de las facilidades para llegar a Bogotá y estar con ellos, los días de concentración son fundamentales para estar pendiente del cuerpo técnico y los compromisos en Patriotas.

En sus ratos libres y días de descanso va a la iglesia y comparte con sus hijos, además de distraerse sin estar lejos de su otra pasión: jugar Playstation.

“Los sueños no tienen tiempo, ni lugar”, dice él confiado de que siempre conseguirá todo lo que se proponga. Es por esto que el esfuerzo y trabajo de cada día se ven reflejados en la convocatoria a cada partido y su permanencia en cancha durante de los 90 minutos, donde es el referente del mediocampo.

Ahora, el jugador de 33 años mira al cielo, pero con los pies en la tierra gracias a los logros obtenidos en su carrera. De hecho, su convocatoria en la Selección Colombia en el 2010 y la estrella 14 de Millonarios en el 2012 son sus mejores recuerdos como profesional.