La muerte falsa del narrador Édgar Perea

La muerte falsa del narrador Édgar Perea

13 de marzo del 2016

En octubre de 2015 Édgar Perea hablaba de dos sueños por cumplir: Volver a narrar los partidos del Junior en vivo desde el estadio Metropolitano Roberto Meléndez y morir en Barranquilla.

Este último se lo hicieron cumplir (a la fuerza) en Twitter. El rumor circuló con fuerza. Alguien lo dijo que ‘El Campeón’ había fallecido, miles hicieron eco del chisme. Pero no fue más que eso, un chisme.

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En diálogo con El Herlado, uno de los narradores más recordados por los colombianos puso paños fríos al asunto. “Solo tenía solo una gripita caballero”, le dijo al medio de comunicación.

El narrador, próximo a cumplir 81 años de edad señalo: “Estoy trabajando todos los lunes en mi programa, hablo del Junior, de la Selección Colombia, de deporte, que es lo que más me gusta”.

Vía Twitter también se refirió a los rumores.

No es la primera vez que se especula sobre su estado de salud. En diciembre de 2015, su esposa, Angelica Redondo tuvo que salir a hablar de los rumores que circulaban en rede sociales. En la ‘cocina digital’ aseguraban que Édgar Perea sufría una efermedad terminal que lo había llevado de urgencias al Unidad de Cuidados Intensivos. Todo fue falso.

Se ha especulado demasiado, han inventado que él estuvo en UCI y no es así. Sufrió, como cualquier mortal, una fuerte infección urinaria, que se la tuvieron que tratar con antibióticos y todo, pero él jamás ha estado en UCI”, dijo la compañera sentimental del narrador.

En 2015, durante un diálogo con El Tiempo, Édgar Perea habló de su salud. Específicamente de su poderoso instrumento de trabajo: la garganta.

“Eso sí me lo protege la Virgen del Carmen y ese cañón no se acaba”, dijo.

Otro deseo del exsenador y exembajador de Colombia en Sudáfrica, es volver a narrar los partidos de la Selección Colombia. Si su salud se lo permite, lo hará.

Perea, que jamás ha negado sus orígenes (nació en Condoto- Chocó el dos de junio de 1940), insiste que se siente barranquillero de corazón, por eso reitera que cuando llegue el momento, sueña con morir en la capital del departamento del Atlántico.

“Barranquilla la tengo en mi corazón. Es el único lugar donde quiero morir. Barranquilla es la ciudad que yo le debo  absolutamente todo.  El mejor  homenaje que yo le puedo hacer a Barranquilla es morir en esa hermosa capital”.

Mientras tanto, piensa en silencio: ‘Sigan siendo felices, Édgar les dice’.