El piloto que descendió en el mar para ganar en los olímpicos

El piloto que descendió en el mar para ganar en los olímpicos

11 de febrero del 2016

Cada vez que Santiago Grillo piensa en sobrevolar el mar como piloto, desea saltar del avión para hacer lo que más le gusta: competir en regatas. Una vez culminen los juegos olímpicos de Rio de Janeiro 2016 dejará las olas por las turbulencias aéreas. .

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Grillo, de 28 años, estudió en el colegio Bolívar, pero desde sus 7 descubrió su gran amor: el windsurf. Nelson Grillo, su padre, lo acercó a esta aventura y desde ese instante su vida pasó de los juguetes a las regatas.

“A los 16 años empecé a competir en las regatas locales del lago. En ese entonces había mucho windsurf y gente muy buena de la que pude aprender”, dice Santiago a KienyKe.com. Grillo salió a competir fuera de Colombia gracias a Néstor Trnka, un entrenador uruguayo que trajo la federación colombiana de vela.

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Las dificultades para el vallecaucano no solo fueron las agresivas mareas, también el poco conocimiento y práctica del deporte en el país. La ausencia de alguien que lo pudiera corregir no fue suficiente para detener a quien es experto en andar sobre la corriente. “A mí me tocó por medio de prueba y error, haciéndolo un proceso de aprendizaje lento, difícil y todavía con pequeños aspectos técnicos por corregir”.

Santiago grillo-ok

Los 20 minutos diarios durante las cinco jornadas que duran las tres regatas de las competencias de la vela, aceleran el corazón de Santiago a casi unos 45 kilómetros por hora, velocidad que solo se puede ver afectada por el viento, factor que influye en el desempeño y el equilibrio de Grillo.

Su preparación depende en gran medida de piernas y antebrazos para controlar todas las circunstancias, por lo mismo entrena cuatro días a la semana dos o tres horas en el agua, que lo ayudan a mejorar de cara al gran evento deportivo.

Gracias al deporte, igualmente conoció a uno de sus ídolos: Juan Pablo Montoya. “Estuve muy nervioso, él también estaba navegando en windsurf. Cuando lo saludé él ya había escuchado mi nombre, no le pude hablar más”, confesó el atleta.

“Lo que más me gusta de hacer deporte es conocer lugares distintos, llevar la bandera de Colombia al exterior y poder comer todo lo que quiera”. Santiago también es amante del rock en español, se declara fan de los Hombres G, Andrés Calamaro y Soda Stereo. Paradójicamente apoya al Deportivo Cali y al América, al mismo tiempo.

El deportista espera superar las aguas brasileras, para esto se está preparando físicamente por medio del crossfit, la bicicleta, y así alcanzar el lugar más alto posible de los 36 competidores que tendrá el reto..

El vallecaucano participará por tercera vez consecutiva en unos juegos olímpicos, esta será su nueva travesía luego de Pekín 2008 y Londres 2012. Santiago logró su cupo en el certamen clasificatorio de Sailing World Cup de Miami.