Un viejo zorro que quiere ser campeón con Santa Fe

Un viejo zorro que quiere ser campeón con Santa Fe

30 de julio del 2017

Son las 5:00 de la mañana en la ciudad de Bogotá. Gregorio Pérez, entrenador de Independiente Santa Fe, se levanta de su cama doble para preparar el mate que llevará en su termo de un litro durante todo el día. Lo primero que hace el estratega uruguayo es planificar el entrenamiento de la jornada, “trabajar con los defensores la pelota quieta”.

Pérez tiene 69 años. Es activo porque cada segundo, cada minuto cuenta en su vida. “El día que no sienta pasión por lo que hago, que me levante sin fuerzas y sin amor por el fútbol, sabré que debo retirarme”, confiesa Gregorio a KienyKe.com.

En su domicilio, el técnico tiene un computador, su acompañante cuando su esposa está lejos de casa; un televisor y una buena nevera llena de frutas y verduras para complementar la dieta saludable que le da energía en sus rutinas.

Luego de despertarse y tomar el primer sorbo de mate, enciende el PC y navega en internet porque, dice: “me gusta leer y estar informado en deportes y cultura en general”.

Contra el tiempo por el inclemente tráfico de Bogotá, Gregorio sabe que a las 7:00 a.m. debe partir a Tenjo para iniciar una nueva práctica con el onceno ‘cardenal’. Usa la ropa deportiva del club. Poco le gusta, prefiere estar sobrio con camisas y trajes formales.

Oriundo de Maldonado, en el interior de Uruguay, estuvo con su familia. Aunque era de origen humilde su cabeza, tan férrea como sus ideales en cancha, lo llevó a su único sueño: ser jugador de fútbol profesional.

Con Defensor Sporting fue campeón del fútbol de su país, logrando disputar la Copa Libertadores. Una de las experiencias que ahonda en su memoria.

Tras nueve años de ser deportista, sufrió una lesión que truncó su carrera en un abrir y cerrar de ojos. “A los 31 años no pude jugar más… Aunque quise hacerlo”, cuenta, mientras suspira y toma aire para continuar.

Gregorio Pérez

Foto: @SantaFe

De inmediato, luchando contra esos golpes del destino, decidió entrar al curso de entrenador en Uruguay. En los años 80 no era fácil dirigir cuando se era tan joven, pero a él no le importó. En su mente solo estaba el fútbol y sostener a su familia, lo impulsaba a seguir adelante, por más bache que se presentara.

En 1981, dos años después de su retiro como futbolista, dirigió a Progreso y luego a Basáñez, escuadras que le dieron rodaje y experiencia.

Sus méritos y arduo trabajo lo llevaron al club con el que siempre triunfó: Defensor Sporting, esta vez como estratega. Aprendió de las derrotas y los triunfos. A su puerta llegó la propuesta de, tal vez, el más grande del balompié uruguayo: Peñarol.

“Con Peñarol viví épocas muy lindas. Gané dos liguillas, cuatro copas uruguayas y participamos en torneos internacionales”, recuerda.

Ha estado en Uruguay, Argentina, Paraguay y Colombia. Los hinchas de equipos grandes de todo el continente como Independiente y Libertad lo recuerdan por obtener títulos con esos clubes. Con los ‘diablos rojos’ de Avellaneda obtuvo la Copa Mar del Plata y con los ‘rayados’ guaraníes el torneo local.

Desde joven, como todos los que llegan al fútbol, deseó estar en Europa. En 1996 dirigió al Cagliari por unos meses. El balompié italiano era fuerte y por motivos que él mismo desconoce no logró triunfar en el viejo continente. Sin embargo, fue feliz de estar en una de las ligas más importantes del mundo.

“Siempre trato de recoger las cosas buenas. La experiencia me llenó como profesional y personalmente. No era fácil pero lo intenté y eso es lo importante”.Gregorio Pérez

¿Cómo describe cada liga en la que ha participado?

“En Colombia hay toque, en Uruguay lucha, en Paraguay ganas y en Argentina deseo. Todas tienen su idiosincrasia y eso te enseña mucho”.

Gregorio ha obtenido muchos logros. No hay nada en su vida que quiera cambiar. Trabaja como un loco porque el fútbol le quita la calma y le llena el corazón.

“Amo más el fútbol que a mi vida”.

Nunca ha parado de dirigir y en Colombia el Deportes Tolima fue su primera casa. Lleno de objetivos y metas inició trabajos con el equipo de Ibagué. Su proceso, debido a desacuerdos con la dirigencia del club, duró solo unas semanas.

“Tolima me abrió las puertas de este país y estoy muy agradecido más allá de las circunstancias. No tengo rencor ni nada por el estilo”, expresó sobre su pasado con el ‘vinotinto y oro’.

Independiente Santa Fe no llegó a un acuerdo con Gustavo Costas, el entrenador más ganador en la historia del club ‘cardenal’. Los hinchas del rojo bogotano se preocuparon porque el argentino dejaba el equipo y la incertidumbre se posaba en el entorno albirrojo.

Los dirigentes lo llamaron en junio, días después que finalizó el contrato de Costas, y el aceptó.

“Hay cosas en la vida que inician con una casualidad”, decía el escritor Gabriel García Marquez. Gregorio nació en 1948, año en el que Santa Fe obtuvo su primer título en Colombia.

Su proceso ha iniciado de la mejor forma posible con puntaje ideal en Liga Águila y octavos de final de Copa Sudamericano. El uruguayo, con mucha paciencia, va paso a paso para consolidar el proceso con sus jugadores. Con los ‘cardenales’ tiene aspiraciones y objetivos que espera cumplir.

“Quiero ser campeón con este equipo. Es un buen grupo y me motiva su compromiso. Quiero que la gente nos apoye porque ellos lo necesitan en la cancha. Es un proyecto de todos”.