Barras bravas, fuera de control

Barras bravas, fuera de control

4 de abril del 2017

Carlos Virviescas murió este domingo en un enfrentamiento entre hinchas de Alianza Petrolera y Millonarios en Barrancabermeja. Una puñalada terminó con su vida. Su nombre, junto a otros miles, quedará en la historia de los fanáticos caídos por la violencia que desgarra el fútbol colombiano.

La Dimayor ha dado a conocer su malestar por esta situación y le ha pedido ayuda a los equipos para erradicar la inseguridad en los estadios del país. También quiere ponerle freno a la relación las juntas directivas de los clubes con las barras bravas.

El presidente de la Dimayor Jorge Perdomo, ha señalado que desde su viaje a Europa – el pasado mes de enero –  se ha planteado la posibilidad de implementar una reforma estructural parecida a la que utilizó el Reino Unido en la época de los hooligans.

Mano dura, sanciones drásticas y leyes sancionatorias, consolidaron la estrategia con la que Margaret Thatcher acabó con los ‘Hooligans’ en Inglaterra.

Felipe Múñoz, líder de Los del Sur, en diálogo con KienyKe.com afirmó que no está de acuerdo con la postura de la Dimayor.

“La Dimayor está equivocada si piensa que esas estrategias son las adecuadas para terminar la violencia en los estadios”.

Múñoz considera que si el ente rector del balompié nacional desea erradicar la violencia del deporte, la mejor opción es respaldar a los jóvenes “con ayudas sociales, educación y oportunidades de empleo para mejorar la situación”.

Barras-Nacional-P

Hay otro factor que analizan los jerarcas del fútbol colombiano: La cercanía de los presidentes de los clubes con las barras bravas. Según el periodista Iván Mejía, esta fue una de las razones que provocó la salida de Juan Carlos de la Cuesta de la presidencia de Atlético Nacional.

“Una foto junto a la barra de la escuadra habría provocado el malestar de la junta”, señaló Mejía.

Según el comunicador, hay otros presidentes de equipos grandes del fútbol colombiano que tienen cercanía con las barras bravas. La Dimayor no ve con buenos ojos estos nexos e investigan en qué consisten. Podría tomar cartas en el asunto y cortar esos vínculos.

En cuanto a la relación entre barras y clubes, el líder de Los Del Sur considera que la Dimayor no debería intervenir “No se pueden meter en la relación que tiene un ente privado con su organización social. La solución del ente rector debería ser la ayuda a las barras. La relación entre Nacional y la barra es muy cordial”.

El ente rector del balompié nacional cree que si los equipos del Fútbol Profesional Colombiano se encargan de acreditar a sus hinchas, como sucede en España e Inglaterra, la seguridad en los estadios mejorará y se podrá identificar con nombre propio a quienes violenten las normas.

“Es un tema que se está trabajando pero que no se va hablar hasta que se establezcan los puntos que se deben desarrollar”, señaló Perdomo a este medio.

Jorge Perdomo Dimayor

Las barras bravas y la violencia en el fútbol es una problemática de la sociedad misma.

“La cuestión de la violencia es una factor de identidad. Canalizan sus energías en el fútbol porque lo categorizan a la altura de Dios. Es una circunstancia cultural que expresa una carencia de orden afectiva o de otro tipo”, afirmó el sociólogo de la Universidad de la Sabana, Felipe Cárdenas.

Esa es la razón por la que muchos de los integrantes de las barras en Colombia promedian una edad de los 14 a los 25 años. “Hay una cantidad de situaciones violentas que son difíciles de manejar. Los barristas en su mayoría vienen de entornos complejos sociales o económicos que los reflejan en el fútbol.

Cárdenas señala que el tema del estatus social también ha llevado a las barras de los mismos equipos a enfrentarse entre sí porque poder ser la número uno da prestigio y cercanía con los equipos.

“Hay una cantidad de variantes de los cuales no se tienen ningún control. Los linchamientos y las peleas son canalizadas por estas personas para luego tener un resultado”, señaló el sociólogo respecto a las ventajas que podrían tener los fanáticos con los clubes en la prioridad de boletas para los partidos, jerarquía frente a otros grupos, entre otras situaciones.

En cuanto a la posible solución, Cárdenas concuerda con Felipe Múñoz: “Estos muchachos, como muchos otros que no están en el mundo del fútbol, necesitan oportunidades en educación y formación porque la cuestión es social, no deportiva”.

El presidente de la Dimayor, Jorge Fernando Perdomo, considera que sólo con fórmulas draconianas será posible enfrentar a los vándalos de los estadios, que llamó “criminales”.

Perdomo le dijo a kienyke.com que la Dimayor ha venido teniendo reuniones con el gobierno para enfrentar el tema de la violencia en los estadios.

-Estamos construyendo políticas de responsabilidad social, para transmitirle a los hinchas el mensaje de la tolerancia como elemento fundamental. Recuerdo en antaño cuando los abuelos, papas, y niños iban al estadio sin ningún inconveniente, los colores de la camisetas se intercalaban sin violencia.

Lamentablemente hay desadaptados, criminales y no tiene compromiso con su equipo al cual dicen serle fieles. Si lo fueran no generarían eventos de violencia, ellos portan unas camisetas y se creen con licencia para llegar a esos escenarios que deben ser de paz, no escenarios de pánico.