Adebayor, el goleador que tentó el suicidio

21 de mayo del 2015

Su familia lo señala de ser el responsable de la muerte de su padre.

Adebayor, el goleador que tentó el suicidio

Cuando se apagaban las luces del estadio, las del cuarto del hotel de concentración y los flash de las cámaras ya no disparaban, empezaba el drama de Emmanuel Adebayor. Un drama que sufrió en silencio durante muchos años hasta que decidió abrir el alma y compartir su dolor con Didier Drogba, su ídolo. “Debes hacer algo que te haga verdaderamente feliz”, le aconsejó el delantero del Chelsea, el mismo que alguna vez detuvo una guerra. Lea también: El elefante que detuvo una guerra.

Después de mucho pensarlo, Adebayor decidió compartir su tragedia con el mundo. Desde el pasado cuatro de mayo en su cuenta de Faceebook, el delantero togolés relata la difícil situación familiar que incluso lo ha llevado a pensar en el suicido. También le puede interesar: El drama de un jugador de Millonarios

“Muchas veces quise darme por vencido. Pueden preguntarle a mi hermana, Iyabo Adebayor, cuántas veces la he llamado ha decirle que estaba dispuesto a suicidarme”.  Terminar con su vida era la solución que Emmanuel pensó para terminar la guerra que vivía en el interior de su familia. También le puede interesar: Agostino di Bartolomei, el futbolista suicida

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El futbolista contó que todo su drama se reduce a problemas de dinero. Pero también podría hablarse de envidias y la falta de oportunidades que abundan en su natal Togo.

En las confesiones públicas de Adebayor sorprende una que se registró durante su paso por el Mónaco francés, cuando pagaba frecuentemente los pasajes de avión para que sus hermanos mayores, Kola y Peter, lo visitaran.

Sin embargo, lejos de ser agradables visitas familiares en las que se hablaba de fútbol y se podía, de golpe, salir a tomar una cerveza y seducir mujeres francesas, eran visitas casi mortales.

Tras un entrenamiento, ‘Manolito’, como algunos llaman a Emmanuel, fue a su apartamento a descansar. Al despertar tenía un cuchillo pegado en la garganta. “Cuando abrí los ojos mis dos hermanos estaban allí”, aseguró.

Kola y Peter le reclamaban porque no les daba el dinero suficiente para empezar un negocio de carros. “¡Nos estás haciendo perder el tiempo!”, le gritaron,  a lo que el togolés contestó desesperado: “¿Esta es la única manera de solucionar sus problemas? Matenme y llévense el dinero”. Finalmente, los hermanos retiraron el cuchillo, pero esta experiencia fue traumática para el jugador, que siguiendo su lema de vida, “la familia es lo primero”, decidió no denunciar el hecho.

Rotimi, otro de los hermanos de Adebayor, protagoniza los capítulos más tristes. Él era un ladrón compulsivo, robó en varias oportunidades a su propio hermano.  Desde bebidas europeas, hasta sus trofeos futbolísticos más preciados. Como la camiseta firmada de Zinedine Zidane, que Adebayor intercambió con el francés en la eliminatoria de Champions Real Madrid-Mónaco.  Aun así, siempre perdonaba a su hermano pequeño, porque para Adebayor “la familia es lo primero”. A Rotimi  le consiguió el ingreso a una academia de fútbol francesa, de la que fue expulsado por robar “21 teléfonos móviles”.

Una vez más lo perdonó y le pagó un viaje a Dubai para que iniciara su carrera fútbol. Pero al poco tiempo se deolvió porque “no podía salir de fiesta, beber ni besar a chicas en público”.

Ahora todo parece tener sentido. Cuando Adebayor fue cedido al Real Madrid en enero de 2011, se esperaba que el africano tuviera un papel destacado. No fue así. ¿La razón?, su familia lo responsabilizaba de la muerte de su padre y hermano. Esa situación minó la confianza del jugador que al final de la temporada volvió al Manchester City.  Solo cuatro goles anotó con el equipo merengue.

”Todo el mundo tenía que saber mi historia para poder aprender de ella”, dijo Adebayor en uno de sus más recientes mensajes. En otro confesó: “Todavía estoy vivo y ya han repartido (su familia) todos mis bienes para cuando me muera”, afirma el futbolista.

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