Tres futbolistas colombianos que derrotaron su adicción al alcohol

14 de febrero del 2016

La confesión de Daniel Torres, Luis Carlos Arias y Wilder Medina.

Tres futbolistas colombianos que derrotaron su adicción al alcohol

Hoy Daniel Torres es figura. Salió como un ídolo de Independiente Santa Fe, es el capitán de Independiente Medellín y es uno de los jugadores que con seguridad será llamado por Jose Pékerman para los partidos que la Selección Colombia jugará en marzo ante Bolivia y Ecuador.

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Sin embargo, el talentoso volante de marca tiene un pasado triste. Este domingo en diálogo con La Red habló de ese pasado que estuvo a punto de dejarlo sin familia y sin fútbol. Daniel Torres reconoció que fue alcohólico.

“Era de los que de vez en cuando tomaba, pero cuando lo hacía me sobrepasaba. Yo solo podía tomarme tres botellas en una noche. Y era impresionante porque al otro día iba a entrenar común y corriente”.

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El futbolista, que tuvo una primera etapa en en Santa Fe entre el 2007 y el 2011, señaló que tuvo que ingresar a un grupo de alcohólicos anónimos por solicitud del club. “Fue una de las condiciones que me puso Santa Fe.  Yo no era de los que estaba en la casa y me desesperaba por tomar, pero me di cuenta que alcohólico es el que cuando toma es irresponsable, ocasiona problemas, no solamente es el hecho de estar tomando a cada rato. Y yo era de esos, no tomaba seguido pero cuando tomaba era irresponsable totalmente”, dijo a La Red.

Daniel Torres C

Sobre ese episodio que Torres califica como “superado gracias a Dios”, reflexiona: “En ese momento estaba experimentando y estaba conociendo el mundo de la fama, y un nivel de responsabilidades que no conocía. No fue fácil”, dice.

El jugador, que estuvo en Atlético Nacional en 2011, contó que por culpa de su adicción al alcohol lo sacaron del equipo verde.

“Iba en el taxi cuando en la radio escucho mi nombre, pero no para bien. Estaba en la lista de los que salían de Atlético Nacional y eso me impactó bastante”.

Para ese momento, el fútbol era lo único que le quedaba al jugador. Su esposa lo había abandonado.

“Mi esposa me había dejado, y luego enterarme de eso y perder lo único que me quedaba que era el fútbol fue impactante”.

Sin embargo la vida le dio más oportunidades, su enfermedad no le permitió aprovecharlas de inmediato.

“Tenía partido un sábado, empecé a tomar el jueves y no llegué el viernes a entreno ni a concentración. Seguí tomando. Me dieron la posibilidad de que llegara el sábado para jugar el partido y tampoco llegué. Ese fue el día que más descaro tuve y cuando me di cuenta que en realidad tenía un problema inmenso”, confesó el jugador.

Sin embargo y pese a que no salió fácil de la situación, Torres dice que fue “por la misericordia de Dios que salió adelante. Fue un momento difícil sobre todo con la familia, porque eso trae vergüenza”.

Conocer la vergüenza y sentir que se estaba quedando sin familia y sin fútbol, lo hicieron recapacitar. Tomó un segundo impulso y derrotó la enfermedad.

“Gracias a la misericordia de Dios juego y me desempeño en lo que me gusta y lo que amo hacer, que es el fútbol. Ya no me preocupo por si me cogen, ó por cómo llegar al otro día y qué cara poner. Ya no tengo guayabo”.

Llegar a la Selección Colombia tras salir del alcoholismo fue un sueño cumplido, pero hay más. “En el hogar sueño con enseñarle el camino correcto a mis hijos. En lo profesional, el tema de la Selección (llegar al Mundial) quedar campeón con Medellín. Cunado uno cumple una meta, vienen más”, dijo.

“Dejé a mi mamá en un hospital y me devolví a seguir tomando”

En el especial de La Red, Luis Carlos Arias, jugador de Independiente Medellín, contó que vivió una situación similar. Habló de uno de los episodios más vergonzosos de su vida.

“Una vez tenía que ir a entrenar. Mi mamá me despachó en un bus y yo a las tres cuadras me bajé del bus y me devolví a donde estaba tomando. Ella pasó por el lugar en el que estaba y de la impresión se desmayó. Yo la recogí, la dejé al hospital y me devolví a seguir tomando” dijo.

Arias, que al igual que su compañero de equipo cree que es un “tema superado”, dice que ahora está concentrado en ser “un buen papá y excelente esposo”.

Arias C

Reflexiona:  “No es fácil conseguir las cosas en la vida. Las personas exitossas tienen que sufrir mucho, vivir muchas cosas y caerse muchas veces. Pueden ver mi historia y me he torpezado muchas veces, pero el amor a esto (el fútbol), el amor a la familia, siempre me han dado las ganas para salir adelante”, señaló.

En el programa de este domingo, también se habló del caso de Wilder Medina, que aunque ya se conocía, contó detalles e hizo reflexiones en el diálogo con La Red.

“Tuve problemas con la adicción al alcohol y a las drogas que eso en estos momentos es superado. Fui pandillero”. El actual jugador Sport Boys de Bolivia estuvo al borde de la muerte cuando estuvo transitando los caminos del infierno.

“Estabamos en una discoteca, casualmente me paré al baño y escuché unos tiros, cuando salí del baño, dos mis amigos estaban muertos”.

Pese a que empezó a consumir drogas y alcohol en la infancia, cuando se convirtió en jugador profesional de fútbol siguó.

“Sentía que tenía que fumármelo. Ahí es cuando uno se da cuenta que ya está en la adicción. Andaba muy cogido de las drogas, me aporrió muy duro sobre todo cuando estuve en el Tolima”, dijo.

Sus éxitos profesionales, (Wilder Medina ha sido tres veces goleador del fútbol colombiano) se convertían en una excusa para consumir.

“Habían días que lo hacía todos los días. Uno sacaba excusas. Que hoy gané, que estoy contento, que estoy triste, que pelee con mi pareja, que problemas en la casa…excusas tontas que uno saca para pegarlo”.

Medina señaló que no solo estaba dañando su vida. La de familia también se estaba viendo afectada por el comportamiento del jugador.

“Pensaba mucho en mis hijos, del del daño que les estaba haciendo, pero no era la forma de destruir a un ser humano, a mis hijos en los colegios les hacían bullying. Un periodista dijo que me quería ver con un costal y me va a ver con un costal, pero lleno de triunfos, de dinero y de balones, eso es lo mío seguir aportando mi buen fútbol”.

El jugador, que hoy tiene una fundación y una escuela de fútbol con la que busca alejar a los jóvenes de las drogas, sueña con retirarse en Independiente Santa Fe y con alguna convocatoria a la Selección Colombia.

“Quiero terminar bien mi carrera, por la puerta grande de un equipo. Me muero por terminar en Santa Fe, el equipo en el que mejor me han tratado. Por qué no llegar a una Selección Colombia, así sea una o dos convocatorias”.

Finalmente, el jugador advierte: “La adicción no mira horas, caras, si sos doctor, si sos futbolista, sis sos el alcalde (porque hasta con alcaldes lo hacía). Le pido a Dios que no me deje caer en ese mundo tan oscuro, que me siga manteniendo sobrio”, dijo.

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