Chuck Wepner, el verdadero Rocky Balboa

Chuck Wepner, el verdadero Rocky Balboa

20 de febrero del 2015

Él es el único boxeador del mundo que con solo un puño se ganó una página en la historia del deporte de las narices chatas.  Lea también: El día que uno de los mejores boxeadores del mundo salió del clóset

Aunque no ganó la pelea por la que 40 años después aún se le recuerda, Chuck Wepner fue el hombre que inspiró ‘Rocky’, una de las películas más taquilleras de los años 80. También puede ser de su interés: Las diez películas doradas del deporte

Para Wepner, conocido como The Bayoone Bleeder (El sangrador de Bayoone) por su habitual manera de sangrar, los días de gloria, fama, reconocimiento y riqueza nunca existieron.

Este boxeador nacido en Bayonne, New Jersey en 1939, se ganaba la vida peleando en pequeños clubes nocturnos y cuando le iba bien, servía como sparring a los mejores púgiles de la época como Sonny Liston o George Foreman. Para estos campeones mundiales, Wepner solo servía como un saco de boxeo en movimiento, a cambio recibía una cantidad de dólares que un boxeador de media petaca, como él, no podía darse el lujo de rechazar.

Chuck Wepner

En 1974, mientras Chuck sobrevivía en Estados Unidos, al otro lado del mundo en Kinsasha, actual República del Congo, se disputaba el combate más célebre de la historia del boxeo: The Rumble in the Jungle (El rugido en la selva), esa pelea convirtió a Muhammad Ali en una leyenda del boxeo.

Aquel día, Ali aguantó ocho asaltos el castigo del campeón Foreman pero luego consiguió enviarlo a la lona en el noveno asalto y ganar una pelea en la que no era favorito.

De esta forma, el hombre que se autoproclamó como ‘El Más Grande’, recuperó el título que le habían arrebatado siete años antes por negarse a ser reclutado en el ejército de EE.UU. para combatir en la guerra de Vietnam. Lea también: El futbolista que se burló de Hitler

Pero Ali no sólo se llevó el cinturón de campeón del mundo de los pesos pesados, también heredó el combate que el famoso promotor de boxeadores, Don King había organizado para el campeón: un choque a quince asaltos con un boxeador de medio pelo. Un tal Chuck Wepner. Complemente la información con: Él dice que sí sería capaz de hacer la pelea del siglo

Ese 24 de marzo de 1975 y como sucedió en ocasiones anteriores, Wepner se subió a la lona resignado a la derrota.

Tenía que dejarse golpear por el campeón del mundo para embolsarse 100.000 mil dólares, Ali se ganaría 1.5 millones. “Qué más da”, pensaba el Sangrador.

Ni su edad -36 años- ni su historial -30 victorias, 9 derrotas- representaban una amenaza para el campeón. Lo único que esperaba, aparte del dinero que le entregarían al finalizar el combate, era no recibir una paliza demasiado escandalosa.

Tuvieron que pasar nueve episodios para que Muhammad Ali se pusiera serio. Los rounds anteriores, Cassius Marcellus Clay, Jr. (Muhammad Ali) hizo el show. Bailó sobre la lona, provocó al adversario y cuando quería le pegaba en donde se le daba la gana.

Cansado de tanta humillación, ese boxeador blanco y pesado por el que nadie apostaba un peso decidió atacar y lanzó el puño que lo inmortalizó.

Con un golpe seco de derecha mandó a la lona a la leyenda viviente del boxeo. Los presentes en el Richfield Coliseum de Ohio, no daban crédito a lo que veían sus ojos. Y no era para menos, solo Joe Frazier había conseguido tumbar a Ali sobre el ring.

El día que Chuck Wepner tumbó a Ali

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“Lo tiré a la lona”, dijo con risa nerviosa Wepner a su preparador. “Sí, pero ahora tiene pinta de estar muy cabreado”, le contestó.

Tenía Razón. La mirada de Ali lo decía todo, ya no solo quería ganar la pelea, quería despedazar a ese boxeador gordo, blanco y desconocido que lo había humillado ante el mundo.

La avalancha de golpes de Ali no se hizo esperar. Golpes en los pómulos, en los ojos, en la nariz en el hígado en todo lado, pero Wepner, como pudo, aguantó hasta el round número 15.

Apenas podía levantar los brazos para defenderse, deambulaba por el ring mientras continuaba recibiendo golpes y 19 segundos antes de que sonara la campana, con un golpe directo que Ali le dio en el rostro se dio por finalizado el combate.

Wepner no ganó pero había hecho historia: le aguantó 15 asaltos al campeón del mundo y lo mandó a la lona. El perdedor había ganado más reconocimiento en el round número 9 que en toda su carrera.

Sentado en primera fila presenciando el combate estaba Sylvester Stallone que vio en aquella historia el guión perfecto. Contactó a Wepner y dos años después Rocky se ganaba el Óscar como la Mejor película.

rocky

Sin embargo, Chuck asegura no haber recibido un solo dólar de las millonarias ganancias que tuvo la película, más de mil millones de dólares.

En 2003 presentó una demanda por 15 millones de dólares y tras tres años, llegó a un acuerdo privado con Stallone para recibir una compensación por inspirar la vida de Rocky Balboa.

A sus 76 años, Wepner, que tras su retiro pasó dos años en la cárcel por tráfico de drogas, trabaja en una licorería y a todos los que llegan a beber al bar les cuenta con orgullo y nostalgia que él es el verdadero Rocky Balboa.