Un sueño mágico que duró para siempre

Un sueño mágico que duró para siempre

28 de Septiembre del 2014

El libro ‘Mundialazo’ recoge los mejores textos de los enviados de ‘El Tiempo’ a Brasil 2014, el mundial que consagró a la selección liderada por Pékerman y James Rodríguez. Autores como Jenny Gámez, Gabriel Meluk, José Orlando Ascencio, Estewil Quesada y Gabriel Briceño hacen parte de esta antología editada por Julio César Guzmán, quien además escribió el prólogo que reproducimos a continuación: 

La noche del pasado 7 de junio, el vuelo 3505 de la aerolínea LAN entre Bogotá y São Paulo se convirtió en el primer presagio de lo que serían las siguientes cuatro semanas: más de un centenar de colombianos volaban rumbo al Mundial de Fútbol en Brasil, con un equipaje de ilusiones en la bodega.

El viaje transcurría en calma, hasta que cerca de la medianoche, cuando el avión ya remontaba cielo brasileño, irrumpió en la cabina Carlos el “Pibe” Valderrama, el legendario bastión de la Selección Colombia que hacía dieciséis años había asistido por última vez a una Copa del Mundo.

Libro Mundialazo

Ataviado con un delantal de “aeromozo” y empujando un carrito de comidas, el Pibe sorprendió a los viajeros con el tradicional diálogo de la cena a bordo:

– Usted qué quiere, ¿carne o pollo?

– Carne.

– Entonces, tome…

Y del carrito salía, en vez de un plato, una camiseta de la Selección, con la pasión patriótica aún caliente. Poco a poco, las sillas se convirtieron en tribuna, los pasajeros en hinchas fervorosos y de pronto todo fue una fiesta de pelucas ensortijadas, coros de barra brava y pechos henchidos de orgullo, forrados de amarillo.

El ambiente de comunión que se vivió esa noche, a 30 mil pies de altura y siete días antes del debut de Colombia frente a Grecia, fue el mismo que transformó al país durante un mes inolvidable, cargado de alegría pura y generosos titulares en todos los idiomas.

Y es que el Mundial que protagonizó el equipo colombiano fue mucho más que una victoria futbolística, fue la redención de un pueblo acostumbrado a las derrotas, la consolidación de un significado diferente de la nacionalidad y la explosión emotiva de una nueva imagen frente al mundo.

El diario El Tiempo no fue ajeno a ese fenómeno y se constituyó en un registro histórico de lo que significaron esos días, cuyas consecuencias quizás todavía no somos capaces de adivinar: la historia lo dirá. El caso es que no somos los mismos que antes del Mundial y mientras logramos asimilarlo, estas páginas conservan para la posteridad la manera en que nuestro fútbol fue mudando de piel y nosotros mismos con él.

Selección Colombia, mundial de futbol 2014

El libro está presentado como un diario, con su ritmo y su tensión creciente, de la misma forma en que un joven podría testimoniar su evolución, pero esta vez escrito con las frases certeras de los enviados especiales Gabriel Meluk, José Orlando Ascencio, Jenny Gámez, Estewil Quesada y Gabriel Briceño, más la pluma invitada del prestigioso cronista argentino Jorge Barraza y notas adicionales de los periodistas Pablo Romero, Carlos Guevara, Bernardo Bejarano, Mauricio Silva y María Paulina Ortiz.

Y las fotos que quedarán en su memoria al terminar de recorrer este diario son de Mauricio Moreno, que acompañó, a ras de piso, las jugadas de los nuevos héroes colombianos, sus celebraciones, sus lágrimas, sus gestos elocuentes que construyeron en su conjunto el nuevo testamento del fútbol nacional.