La futbolista que se tuvo que desnudar para demostrar que era mujer

La futbolista que se tuvo que desnudar para demostrar que era mujer

18 de enero del 2015

Aunque había cumplido el sueño de su vida, Genoveva lloraba, y lloraba mucho, no de alegría sino de tristeza y dolor. Ese domingo 30 de noviembre de 2008 se sintió como la futbolista más miserable del mundo. También lea: Los deportistas adictos al sexo

Había sido elegida como la mejor jugadora del Campeonato de Mujeres Africanas, campeona, goleadora y  figura. Y aunque tenía el mundo del fútbol femenino a sus pies, por envidia – dicen – Genoveva fue acusada de no ser ella sino él.

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El sueño de levantar la copa africana estaba cumplido, pero levantar esa copa fue una maldición, “una pesadilla”, como ella misma lo recuerda.

En la cancha se veía a Genoveva Añonma pasando a sus rivales con relativa facilidad, convirtiendo goles, desbordando con potencia y pasando de defensa a ataque con mucha agilidad, esas características de juego llamaron la atención de muchos.

Técnicos europeos se interesaron en ella y quisieron llevársela para Alemania, Francia o Inglaterra pero no fueron los únicos que mostraron interés, sus rivales, consumidos por el espírito de impotencia al no poder detener su arrollador juego, la acusaron de ser un hombre, un macho aprovechándose de la debilidad femenina.

Las quejas llegaron a la Confederación Africana de Fútbol (CAF), pero los directivos eligieron el método más cruel para salir de dudas y establecer el sexo de Añonma.

“Me pidieron que me quitara toda la ropa delante de mi equipo (Guinea Ecuatorial) y de todos los trabajadores de la CAF. Me enfadé mucho y finalmente rompí en llanto. Fue una situación totalmente humillante”, explicó la jugadora tras cuatro años de silencio en diálogo con la BBC de Londres.

En su momento, cuando la noticia le dio la vuelta al mundo Genoveva se defendió con contundencia. “Estas acusaciones vienen porque soy rápida y fuerte, pero sé que soy definitivamente una mujer”.

Por su parte, el presidente del equipo en el que jugaba Añonma en 2008, Marcus Etzel, respaldó al su jugadora. “Es completamente absurdo. Por supuesto Genoveva es una mujer y estamos muy contentos de que ella juega para nosotros”, puntualizó.

Genoveva Añonma, Jugadora de futbol de Nueva Guinea Ecuatorial

Aunque con un método aterrador, los directivos de la Confederación Africana de Fútbol lograron comprobar que Genoveva era una mujer, dos años más tarde los señalamientos volvieron.

En la Copa del Mundo que se disputó en Alemania, directivos de Nigeria, Ghana y Sudáfrica insistieron en las acusaciones y aseguraron que en el equipo de Guinea Ecuatorial no jugaba un hombre sino tres: Las hermanas Salimata y Bilguisa Simporé  y Genoveva Añonma.

“Sólo es necesario tener contacto físico con ellos en el terreno de juego para saber que son hombres”, dijo la defensora de Ghana Diana Amkomah en su momento.

“Así como lo hicieron en 2008, Guinea Ecuatorial jugó con al menos dos hombres”, dijo el entrenador de Nigeria, Eucharia Uche.

“La Unión Africana (CAF) debe actuar de inmediato. Si todo explota el próximo año en Alemania, esto podría ser terriblemente embarazoso para África”, agregó.

Ante la arremetida, Guinea Ecuatorial intentó calmar la controversia y dejó por fuera de la plantilla a las hermanas Simporé a pesar de que nunca se dijo que algo relacionado con el género. Y las acusaciones nunca fueron probadas.

Añonma, por su parte, mantuvo su lugar y sólo anotó dos goles de Guinea Ecuatorial en el torneo.

Genoveva Añonma, Jugadora de futbol de Nueva Guinea Ecuatorial

Ahora cinco años después de la controversia, Añonma dijo a la BBC que su mayor frustración es que nunca la hayan sometido a pruebas de género médicas con la esperanza de acallar a los escépticos de una vez por todas.

“Tenía la esperanza de que me iban a llamar para decirme que me iban a llevar al hospital para hacer pruebas, pero nunca lo hicieron”, dice.

Pese a los señalamientos y acusaciones Genoveva mantiene el prestigio en el mundo futbolístico. Con su equipo, el Turbine Potsdam de Alemania, se ha coronado seis veces campeón de la Bundesliga y dos veces campeón de la Liga de Campeones de Europa.

Y mientras sube el nivel en Alemania, también la quieren en Suecia y Francia, potencias del fútbol femenino. Y no descarta, cuando se acerque su retiro, volver a jugar en el fútbol de su país.

Ana Pascal

Ana-Pascal-C

El caso de Añonma recuerda el de la boxeadora panameña Ana Pascal. Por años se dudó de su sexualidad, sin embargo siempre se demostró científicamente que era mujer.

Su aspecto físico, su fuerza y actitud hicieron pensar que era un hombre pero jamás se demostró esa situación.

Ahora, retirada de los cuadriláteros, la excampeona mundial panameña peso welter junior expresó su deseo de volver a Colombia a trabajar como entrenadora de boxeadores profesionales.

“Amo este país, para mí es como mi segunda tierra. Deseo con muchas ganas regresar, pero ya no como boxeadora porque me retiré, ahora quiero entrenar profesionales colombianos”, dijo la boxeadora que duró tres años en la cárcel.

Caster Semenya

Caster-Semenya-C

En 2009 la Federación Internacional de Atletismo pidió a Sudáfrica demostrar que en realidad era mujer. Durante el Mundial de Atletismo de Berlín se levantaron las sospechas luego de que Semenya ganara la competencia de los 800 metros.

En ese momento se reveló que el cuerpo de la atleta genera niveles de testosterona similares a los que se encuentran en los hombres.