La maldición del doping

La maldición del doping

11 de agosto del 2013

La pelota caliente es el juego que más televisores enciende en Estados Unidos. Acogido por la comunidad latina, que asciende al 30% del total de la población del país de las barras y las estrellas, el béisbol no solo se ve como entretenimiento, sino como la salida de la vida difícil para los jóvenes latinos. Por desgracia en los últimos días ha sido muy cuestionado por los casos de doping de sus jugadores

El sueño americano

Alex Rodríguez fue un niño estadounidense de padres dominicanos. Siendo un pequeño emigró a la tierra de sus ancestros, para algún día volver al país del Tío Sam, esta vez a la Florida. Sonrisa imponente, en Miami se destacaba por su carisma y claro, por su manera de jugar al béisbol.

El joven prodigio llegó rápido a las Grandes Ligas, reclutado por los Marineros de Seattle. Sus batazos lo impulsaron a la cima, llegó a ser el jugador más valioso en 2003 cuando actuaba con los Rangers de Texas. Era el rey del béisbol, sus números eran impresionantes. Sin embargo, una acusación de Sports Ilustrated obligó una pausa en su carrera.

Alex Rodriguez, Kienyke

Alex Rodríguez echó su carrera por el barranco luego de doparse otra vez

Rodríguez, al igual que otros 103 jugadores, dieron positivo en consumo de esteroides anabolizantes, testosterona y primobolan en 2003. Tras negarlo, días después A-Rod se declaraba culpable pero añadió que no había consumido desde la primavera de aquel año. El campo corto volvió al nivel estelar. Por una cifra record, su futuro sería Yankees de Nueva York.

En la novena de la Gran Manzana, Alex Rodríguez iba a romper muchos records. Jugador más joven en alcanzar los 500 jonrones, la más representativa. Sin embargo, en 2007 otra vez estaría en el ojo del huracán. José Canseco, un mítico jugador de los 1990, señaló a Rodríguez de seguir consumiendo esteroides. Las grandes ligas se hicieron los de la vista gorda y las aguas volvieron a ser mansas.

Seis años después, en el ocaso de su carrera, A-Rod ha quedado manchado de por vida. La MLB lo ha culpado de nexos con la clínica Biogénesis, especializada en la inyección de esteroides. La condena dictaminó 211 juegos de suspensión, algo similar a dos años. Con 38 en su haber y a falta de la apelación, la estrella de Alex Rodríguez se ha apagado del firmamento del béisbol.

Están de la cabeza

La presión a la que son sometidos los deportistas los conduce al dopaje. Envueltos en dinero, el miedo a fallar los hace vulnerables. Al de Alex Rodríguez se le suma el caso de Marion Jones o de Lance Armstrong. Estrellas norteamericanas que terminaron aplastados por sus errores, y señalados de tramposos.

Marion Jones entre lágrimas mientras marchaba presa

La velocista Jones brilló en Australia. Los Juegos Olímpicos de Sídney 2000 la llevaron a la cúspide. Su declive físico se dio cinco años después, acusada de nexos con Balco Labs, siendo la pionera de utilizar una sustancia prohibida. Tras negarlo hasta el hartazgo, en 2007 se declaró culpable, devolvió las medallas obtenidas. En 2008 fue a la cárcel por mentirle a la justicia norteamericana.

Lance Armstrong llegó a ser considerado inspiración del mundo. El hombre que superó el cáncer para luego, montado en una bicicleta, ganar siete ediciones del Tour de France. Todo empezó a desmoronarse cuando fue acusado de tomar sustancias prohibidas. Tras ser eximido en una y otra ocasión, en 2012 fue comprobado su doping, lo que lo despojó de sus títulos. A inicios de 2013 se declaró culpable en una entrevista con Oprah Winfrey.

“Es imposible ganar el Tour de Francia sin doparse”, Lance Armstrong

Mientras se cree que los golpes al dopaje son contundentes, otros más asoman la cabeza. Previo a los mundiales de atletismo de Moscú que están en curso, dos de los mejores corredores del mundo han sido salpicados. El multiganador jamaiquino Asafa Powell y el estadounidense Tyson Gay han sido señalados culpables de utilizar sustancias prohibidas aún no dictaminadas. Ambos fueron separados del circuito.

El efecto colateral llegó a señalar a Usain Bolt. El atleta más rápido de la historia ha insinuado en tono desafiante que no tiene nada que ver con casos de dopaje: “Pueden congelar mi sangre por 50 años, yo estoy limpio”.

Bolt, Powell y Gay; uno está limpio, los otros dos no