El hombre que ayudó a Mandela a terminar el racismo

El hombre que ayudó a Mandela a terminar el racismo

11 de Noviembre del 2013

“El deporte tiene el poder de transformar el mundo. Tiene el poder de inspirar, de unir a la gente como pocas otras cosas… Tiene más capacidad que los gobiernos de derribar barreras raciales”. Nelson Mandela.

Cuando Mandela fue presidente de la República de Sudáfrica intentó unificar la nación y dejar de lado al Apartheid mediante el deporte. Su herramienta fundamental fue el rugby, uno de los deportes más importantes de ese país. En su afán de terminar con el racismo Mandela se reunió con el capitán de los Springboks, equipo nacional de rugby de Sudáfrica, Francois Pienaar. El presidente lo citó en la sede del gobierno.

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Pienaar era el hijo mayor de cuatro hermanos, parte de una familia de clase trabajadora y desde muy chico mostró interés por el rugby, conocido como el deporte de bárbaros jugado por caballeros. Luego de terminar el colegio en Witbank, obtuvo una beca deportiva para la Universidad Rand Afrikáans, donde adelantó sus estudios de derecho. Su debut como jugador profesional lo realizó en el Transvaal Rugby Union en 1989, durante este tiempo su equipo consiguió los títulos más importantes de la Liga: el Super 10, Currie Cup y la Lion Cup, todas bajo el liderazgo de Pienaar.

En 1993 fue por primera vez escogido para ser parte de la Selección Sudafricana de Rugby, cuando este deporte era considerado elitista. En muy poco tiempo tomó las riendas del equipo y se convirtió en su líder. Como capitán tenía el respeto de todos los jugadores y él, lejos de ser prepotente, era más un consejero que les daba apoyo también fuera de la cancha. En aquel tiempo solo un jugador de raza negra hacía parte de la plantilla, Chester Williams.

Aquella reunión en la casa presidencial entre Pienaar y Mandela le abrió los ojos al capitán sobre el grave problema que vivía su país en ese tiempo. Su participación individual, y por supuesto la de todo el equipo de rugby, fue fundamental a la hora de lograr el objetivo trazado por “Madiba”. Utilizando su elevada posición, la de jugador más importante del equipo, Pienaar apoyó el proceso de reconciliación asumiendo que el equipo representaba a toda la nación, no solo a los blancos.

La Federación Internacional de Rugby le dio la sede del mundial de la disciplina a Sudáfrica en 1995. Esta fue la oportunidad perfecta que tuvo Mandela para erradicar de raíz el racismo. Esto lo entendió perfectamente Francois Pienaar quien transmitió este mensaje a todo su equipo, que en un principio no estaba muy de acuerdo con su líder, pero que luego reconoció la importancia del proyecto.

En este torneo se dio el regreso de los Springboks al certamen luego de la sanción que habían sufrido en las ediciones de 1987 y 1991 debido al apartheid. En un principio los partidos del mundial no eran del agrado de los negros, sin embargo al ver su canto de batalla interpretado por sus “enemigos”, los blancos, se interesaron mucho más en el deporte.

Los sudafricanos eran la siembra número 9 del mundial y no se esperaba una actuación muy destacada por parte de ellos. En la primera ronda superaron a Australia en un juego formidable por 27 a 18. En sus siguientes juegos se enfrentaron a Rumania, Canadá, Samoa y Francia, todos estos fueron superados por lo guerreros africanos.

Francois Pienaar,Rugby, kienyke

En la final su rival fue el mejor equipo del mundo, Los All Blacks. Ante los neozelandeses los Springboks no tenían nada que perder, ya su actuación había sido memorable. Sin embargo, Pienaar y todo el equipo no quería defraudar a la nación. El estadio Ellis Park de Johannesburgo estaba a reventar con la presencia de espectadores de raza blanca y negra. Una muestra de que todo el esfuerzo había funcionado hasta el momento. En ese partido Pienaar sufrió una lesión en su gemelo derecho, pero esto no fue un impedimento para que demostrara entrega y amor por su país. Al final del encuentro un 9 a 9 obligó a ir al tiempo extra donde se coronaría al campeón del torneo. Con la victoria final 15 a 12 de los Springboks el mundo presenció uno de los momentos más emotivos que ha entregado el deporte durante su historia.

Nelson Mandela, utilizando la camiseta de Pienaar, presentó a la multitud la Copa William Webb Ellis, que fue recibida por el capitán del equipo. Al final de la celebración, declaró en una entrevista que el triunfo no era de ellos y los asistentes al estadio únicamente, señaló que la victoria era de los 43 millones de sudafricanos.

Francois Pienaar,Rugby, kienyke

Ahora Pienaar vive en Sudáfrica junto a su esposa Nerine y sus dos hijos. Uno de ellos tiene como padrino a Nelson Mandela.

Francois Pienaar y Nelson Mandela le demostraron al mundo que no se necesitan las armas para generar un cambio en la sociedad, basta la voluntad de las personas para lograrlo.

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