“Estoy cansado de comer mierda”, Javier Mascherano

“Estoy cansado de comer mierda”, Javier Mascherano

12 de julio del 2014

Argentina rompió el maleficio de no jugar finales de Copa del Mundo. 24 años de fracasos quedaron atrás el día en que Sergio Romero les atajó los penales a los holandeses en Sao Paulo. Para llegar a la definición, los albicelestes defendieron su orgullo y dejaron el alma en el terreno, el alma y algo más. Javier Mascherano, apodado ‘El Jefe’ por su voz de mando, confesó que se le desgarró el ano luego de una jugada en la que impidió el gol de Holanda.

La confesión agrandó el corazón de ‘Masche’, que se sacó un peso de encima el día que gritó “Estoy cansado de comer mierda”, cuando por cuartos de final Argentina venció a Bélgica. Y pensar que Javier estuvo a punto de renunciar a la selección.

Mascherano

Con la victoria ante Bélgica, el ‘Jefe’ explotó en júbilo e inmortalizó este grito

Cada fracaso argentino llevó al borde de la cornisa a Mascherano, que perdió las ganas de jugar en la selección luego del fiasco en la Copa América 2011 que se realizó en territorio gaucho. Devastado, como varios de sus compañeros, el ‘Jefecito’ tomó la decisión de alejarse del equipo argentino.

La llegada de Alejandro Sabella sirvió para el retorno del ‘Jefe’. “Apenas asumió, Alejandro me llamó y me dijo que yo iba a ser importante en su proyecto. Yo estaba más cerca del adiós pero él me convenció de regresar y de a poco sentí eso que solo en la selección se siente”, resume Mascherano sobre su regreso a lo que siempre fue su casa.

Elegidos como pocos, la cuna de Javier fue primero la selección Argentina que el club de sus amores, River Plate. El 16 de julio de 2003, Marcelo ‘El Loco’ Bielsa, cometió una ‘locura’ más y alineó a un joven de 19 años que no había debutado en primera división, en el partido de Argentina ante Uruguay estrenando el estadio Ciudad de la Plata. Ponerlo a Mascherano fue un guiño para Manuel Pellegrini, que un mes después lo hizo debutar con River.

Mascherano

Mascherano debutó primero en la selección Argentina que en cualquier club

Javier Mascherano dice estar cansado de comer estiércol, pero también probó el sabor de la gloria con la albiceleste. Un año después de su debut viajó a Atenas para integrar la selección preolímpica que se coronó en los Juegos de 2004. Con mayor ahínco, se desplazó a Beijing y allí también salió campeón convirtiéndose en el único jugador argentino en salir bicampeón olímpico de fútbol en el país gaucho.

Allá en China, nació el ‘Jefe’. Con una selección olímpica exitosa, pero con el combinado mayor en problemas para clasificarse a Sudáfrica 2010, el máximo referente del fútbol argentino en su historia, Diego Armando Maradona, tiró una frase que quedó para la historia. “Mi equipo es Mascherano y diez más”, definió de entrada el ‘Diego’ una vez asumió las riendas de la albiceleste.

Mascherano

Con la albiceleste participó en tres mundiales y en dos juegos olímpicos

La confianza de Maradona se transformó en una bola de nieve para el elegido capitán rumbo a Sudáfrica. La opinión pública consideraba que el estandarte del equipo debía ser Messi y no Mascherano. Por eso, condenaron al escarnio público al volante, tildado como uno de los responsables de la derrota 4-0 ante Alemania en Ciudad del Cabo con el que terminó la era del ‘Diego’.

Así, tomó un rol secundario. El fuego sagrado le regresó con aquella charla de Sabella en la que lo convenció de retornar. Fue a Brasil a acompañar a su equipo en lo que pudiera, pero en base a sacrificio y corazón, dejó un grito herido en cuartos de final y se marchó con heridas de guerra en el partido ante Holanda. Sin quererlo, volvió a ser el equipo de “Mascherano más diez” y él ‘Jefe’ obtuvo su merecido premio, estar nominado al mejor jugador del mundial. Ahora quiere coronarlo con el título máximo.