El futbolista que vio a su padre asesinar a su mamá

El futbolista que vio a su padre asesinar a su mamá

26 de Julio del 2013

Jakub Błaszczykowski, mediocampista del Borussia Dortmund, vio morir a su padre dos veces. El extraño incidente no es algo que quiera recordar. Desde niño ha intentado olvidarlo, sin éxito. “Fue como si una roca hubiera caído sobre mi cabeza”, dijo en una ocasión. ‘Kuba’, como le dicen para no pronunciar su extenso apellido, tiene 27 años y es el actual capitán de la selección de fútbol de Polonia.

La primera muerte de su padre coincidió con la de su madre. A ambos los perdió un mismo día en 1996. El impacto fue tal que el joven ‘Kuba’, de 11 años, perdió el interés por la vida y el fútbol, su única pasión. Se mudó junto con su hermano Dawid a casa de su abuela, quien los crió como a sus hijos e intentó vivir con ellos como si nada hubiese pasado.

Jakub Błaszczykowski, Kienyke

Su tío Jerzy, quien para 1996 era futbolista activo y capitán de la selección polaca, no estaba dispuesto a desperdiciar el potencial deportivo de su sobrino. Lo animó a asistir a los entrenamientos de las divisiones inferiores del Raków Częstochowa, el equipo de la ciudad. Un año después, tras mostrarse renuente, ‘Kuba’ se puso la camiseta del club para pasar más tiempo jugando que pensando. Ese día, sin saberlo, marcó el inicio de su carrera.

A los 19 años, ‘Kuba’ hizo una prueba en otro equipo por recomendación de su tío. El club, el Wisła Cracovia, quedó maravillado con el juego del joven volante y lo fichó. Su debut fue el 20 de marzo de 2005 y al año siguiente fue premiado como el mejor centrocampista de Polonia. Por su habilidad, ‘Kuba’ pasó a ser conocido como ‘el pequeño Figo’.

Para ese entonces habían pasado diez años desde la muerte de su madre, Annę, y el deceso simbólico de su padre, Zygmunt. ‘Kuba’ no se había reunido con él desde ese día. Solo sabía que estaba en prisión y le faltaban varios años para salir. Para él, que seguía recordándolo a diario, la partida de Zygmunt causó tanto alivio como incertidumbre.

Luego de un par de años con el equipo, tras ganar la liga polaca, ‘Kuba’ fue fichado por el Borussia Dortmund por tres millones de euros. Muy poco, si se tiene en cuenta que con el conjunto alemán ha ganado cuatro torneos nacionales en seis años, y hoy están en la final de la Liga de Campeones de la Uefa.

El momento más feliz en la vida de ‘Kuba’ fue durante la Eurocopa de 2012, organizada por Polonia y Ucrania. Allí, el 12 de junio marcó al minuto 57 el gol con el que empataron contra Rusia. Fue un remate desde el límite del área grande que fue a parar al palo derecho del portero. Para los polacos, la anotación les permitió sacar pecho ante los rusos, considerados enemigos históricos.

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Para ‘Kuba’, que celebró el gol entre lágrimas, arrodillado y con los brazos extendidos hacia el cielo, el gol significó algo más. Fue la reivindicación de su pasado, la reconciliación con su madre y el perdón a su padre.

El 13 de septiembre de 1996, cuando tenía 11 años, Jakub Błaszczykowski presenció cómo su padre, Zygmunt Błaszczykowski, asesinaba a Annę Niespełna, su madre, tras una pelea familiar. Zygmunt apuñaló a su esposa en repetidas ocasiones, frente a sus dos hijos, y por el crimen fue condenado a 15 años de prisión. Luego de la muerte de su madre, Jakub duró cuatro días sin hablar y sin comer.

Su padre falleció en mayo de 2011, en libertad, después de recibir una rebaja de pena. Jakub estaba entrenando con la selección de su país y viajó para asistir a su funeral y verlo morir por segunda vez.

Después de asistir al sepelio, poco antes del inicio de la Eurocopa, Jakub concedió una entrevista en la que explicó a su país las “razones personales” por las que debió ausentarse de la concentración de su selección por unos días. “Lo que me ocurrió cuando niño dio un giro de ciento ochenta grados a mi vida –dijo–. Nunca entenderé lo que pasó ni la razón por la cual pasó, pero ese recuerdo me va a acompañar el resto de mis días. Daría todo lo que fuera a cambio de que mi madre estuviera viva”.

Jakub Błaszczykowski, Kienyke

Kuba ( en la parte de atrás) con su hermano Dawid y su tío Jerzy en un viaje.

Jakub Błaszczykowski es católico practicante y asegura leer a diario un fragmento de la Biblia. Está casado y tiene una hija de dos años.

Ahora él, como lo fue su tío, es el capitán de la selección de fútbol de su país, que está cerca de clasificarse al mundial de Brasil 2014. Es un tipo tímido al que no le gusta conceder entrevistas y prefiere “hablar con su fútbol”. Dice deberle la vida a su abuela y a su tío Jerzy.

El próximo sábado, Borussia Dortmund se enfrentará al Bayern Múnich por la final de la Liga de Campeones de la Uefa. Jakub espera volver a arrodillarse, levantar los brazos en alto ese día y derramar lágrimas más felices, ya no para perdonar a su padre, a quien sepultó para siempre.

@perrohijueputa