La reconstrucción de Franck Ribery

La reconstrucción de Franck Ribery

1 de septiembre del 2013

En 1983 se estrenaba el remake de la aclamada película Scarface. Al Pacino recibía aplausos al caracterizar a Tony Montana, un hombre reconocido por andar en malos pasos y por su cicatriz en el rostro. Paralelamente, lejos de Hollywood, nació Franck Ribery, un niño que daría vida a Tony pero en la vida real.

Dos años después sufrió un accidente automovilístico junto a su padre. Tuvo que debatirse entre la vida y la muerte, los médicos tuvieron que reconstruir un lado de su rostro.

Crecer con ese tatuaje facial no fue fácil para el pequeño Franck. Víctima de las burlas infantiles, Ribery se refugiaba en los solitarios rincones de su escuela en Boulogne, escondiendo su dolor junto a las lágrimas. Un día decidió que esa no era la salida, por lo que tomó el camino opuesto. El tímido y sensible niño se convirtió en un joven retador dispuesto a defender su dignidad hasta las últimas consecuencias.

El verdadero Tony Montana

Su carácter lo volvió un niño problemático. Sin embargo, su habilidad en el fútbol no tardó en arrojarle ofertas. Lille, uno de los tradicionales equipos de Francia, lo llevó a su cantera además de ofrecerle estudio a los 13 años. Dos más tarde Franck abandonó la escuela.

Franck Ribery, Kienyke

De niño prodigio del fútbol, a amante de la noche

Sus intereses eran el alcohol, los bares, la vida de la noche, las pandillas. Día a día Ribery se acercaba más a emular en la vida real al personaje del cine. Pese a los malos pasos, Franck no abandonó el fútbol. Volvió a su natal Boulogne, se probó en el equipo de la ciudad y lo logró; calidad no le faltaba. En aquella ciudad, siendo un adolescente, ‘Scarface’ comenzó a dar pinceladas de su fútbol.

Era la tercera división, pero Franck se hacía notar. Incursionó en dos equipos más de la división durante los años venideros, mezclando chispazos de talento con copas de alcohol en las noches galas. En 2004 llegó a la primera división. Metz, un humilde equipo de Le Championnat confió en él y con su aporte mantuvo la categoría de honor. Sin embargo, la noche siguió siendo su compañera, por lo que el club galo no dudó en traspasarlo a Galatasaray.

Wahiba, la enviada de Alá

Franck Ribery, Kienyke

Ella fue la mujer que rescató del abismo a Franck Ribery

Ribery conoció a Wahiba cuando apenas era un adolescente. La prioridad de Franck era la vida nocturna, dejó de lado a la mujer de origen argelino que de a poco se ganó el corazón de ‘Scarface’. El asentamiento llegó cuando el jugador firmó por Galatasaray, vivió en Estambul y conoció la religión islámica a profundidad. A pesar que su estadía fue corta, debido a problemas financieros del equipo turco, en su regreso a Francia era otro.

El Velódromo de Marsella se rindió a los pies de Ribery cuando este empezó a ser la gran figura de Olympique en 2004, pero él comenzó a postrarse ante Wahiba y ante Alá. La película de Ribery tendría un rumbo distinto a la de Hollywood. En 2006, Franck se convirtió a la religión de Medio Oriente para poder contraer matrimonio con esta mujer que siempre estuvo a su lado aún en sus malas horas.

El heredero de ‘Zizzou’

La selección francesa había perdido confianza previo al mundial de Alemania en 2006. La gran figura nacional, Zinedine Zidane, anunció su retiro al final de temporada, algo que causó conmoción. Se necesitaba un nuevo héroe, alguien que llevara la batuta.

Fue entonces cuando el seleccionador Raymond Domenech llamó a Ribery, quien en base a sus actuaciones se quedó con un puesto en los 11 titulares del equipo en el mundial. Ribery descrestó al mundo entero y acompañó al mítico Zidane a una nueva final mundial en la que cayeron ante Italia en Berlín.

Franck Ribery, Kienyke

Zidane se retiró del fútbol, y le cedió el trono francés a Ribery 

El 10 dejó el fútbol y todos se preguntaron si Ribery sería su sucesor. Aunque ha tenido un rendimiento muy alto con el seleccionado, Franck se ha encargado rápidamente de bajar los humos. “Sería un pecado ponerme a la misma altura de Zidane”, expresó al diario L’Equipe.

Amor a prueba

La relación de Franck y Wahiba vivió su momento más delicado. Primero el traspaso de Marsella a Bayern Munich no le gustó para nada a la mujer, quien acatando la decisión se conformó con que su marido cambiara de representante. A pesar del presente de Ribery, la mujer nunca se acostumbró a la fría Munich.

El otro incidente fue de carácter público y sexual. Zahia Dehar, una prostituta francesa afirmó que mantuvo relaciones sexuales con él cuando ella era menor de edad. La confesión del jugador causó clemencia en las autoridades galas que no le dictaron prisión. Sin embargo, su mujer no fue tan piadosa. El matrimonio de Ribery pendió de un hilo pero el arrepentimiento de ‘Scarface’ logró que el amor no se extinguiera. Wahiba lo perdonó y en poco tiempo le entregó un nuevo hijo, Seif.

Franck, el mejor de todos

La carrera de Ribery cosecha frutos; el mejor por encima de Messi y Cristiano

Luego de una carrera bañada por la locura, el amor y el sacrificio, Franck Ribery ha alcanzado la cúspide. Con un Bayern Munich de ensueño, el francés fue el jugador más rutilante en el equipo bávaro que ganó todo. Tal hegemonía logró que ‘Scarface’ venciera a Lionel Messi y Cristiano Ronaldo en la gala de mejor jugador de Europa. Los sueños de Franck aún no acaban, ahora va por el balón de oro y su gran objetivo en 2014: llevar a Francia a ganar un nuevo mundial.